La presidenta de UNICEF Comité Canarias, Rosa Gloria Suárez, destaca que el proyecto busca detectar y tratar problemas de salud mental desde el primer momento.
La presidenta de UNICEF Comité Canarias, Rosa Gloria Suárez, explica que el proyecto piloto de atención psicosocial a menores migrantes ya está en marcha en el archipiélago, con dos unidades especializadas en las islas capitalinas destinadas a atender a niños y adolescentes que han vivido experiencias traumáticas durante su proceso migratorio.
Un modelo centrado en la salud mental
Suárez señala que esta iniciativa se enmarca en la estrategia de salud mental infantil que UNICEF viene desarrollando desde la pandemia. «Hemos puesto el foco en la salud mental de la infancia migrante por la situación de estrés que han vivido», afirma.
La responsable explica que el incremento de problemas emocionales detectados en los últimos años ha llevado a priorizar intervenciones específicas en territorios como Canarias, donde la llegada de menores migrantes es especialmente significativa.
Dos unidades móviles en funcionamiento
El proyecto arranca con dos unidades móviles, una en cada provincia, integradas por profesionales especializados. «Se han creado dos unidades móviles con psicólogos y mediadores interculturales», detalla Suárez, subrayando que ya están trabajando sobre el terreno.
Estas unidades están visitando centros de acogida, realizando valoraciones tanto con los menores como con el personal que los atiende, con el objetivo de detectar posibles situaciones de vulnerabilidad psicológica.
Atención y derivación al sistema sanitario
La presidenta de UNICEF destaca que el objetivo no es solo identificar problemas, sino garantizar su tratamiento. «Esperamos que no solo sea la detección sino también la intervención posterior en los centros de salud», explica.
Para ello, el proyecto cuenta con la implicación de distintas áreas del sistema sanitario, lo que permitirá integrar los casos detectados en la red asistencial ordinaria.
Un pilotaje con vocación de continuidad
Suárez insiste en que se trata de un proyecto piloto financiado por el Ministerio de Sanidad, cuyo objetivo es evaluar su eficacia. «Es un estudio piloto para ver el impacto y poder darle continuidad en los próximos años», afirma.
La iniciativa se desarrollará a lo largo de todo el año, periodo en el que se recogerán datos que permitirán valorar su extensión a más ámbitos.
Cerca de 2.000 menores potenciales beneficiarios
Aunque el programa se encuentra en fase inicial, la responsable de UNICEF estima que alrededor de 2.000 menores migrantes en centros de acogida podrían beneficiarse de esta atención.
El trabajo se irá ampliando progresivamente en función de los resultados que se obtengan y de las necesidades detectadas.
Coordinación institucional y retos
Suárez reconoce que la coordinación entre administraciones es uno de los principales desafíos, aunque destaca el esfuerzo realizado para sacar adelante el proyecto. «Hemos tratado de que la coordinación funcione y hemos logrado el apoyo financiero necesario», indica.
En este sentido, valora la implicación tanto del Gobierno de Canarias como del Ejecutivo central para poner en marcha esta iniciativa.
Una puerta a la mejora del sistema
La presidenta de UNICEF concluye señalando que este proyecto puede marcar un antes y un después en la atención a la salud mental infantil en Canarias. «Esperamos que abra el camino para mejorar la atención a toda la infancia», afirma.
El pilotaje permitirá no solo atender a los menores migrantes, sino también sentar las bases de un sistema más sólido y estructurado en el ámbito de la salud mental infantil en el archipiélago.