La investigación prevé episodios más frecuentes, largos e intensos, con hasta 60 días de calor extremo al año en los escenarios más adversos.
Un estudio de la Universidad de La Laguna proyecta un incremento significativo de las olas de calor en Canarias a lo largo del siglo XXI. Según explica la investigadora Susana Clavijo, estos episodios no solo serán más frecuentes, sino también más duraderos e intensos.
En los escenarios más extremos, algunas islas podrían registrar hasta seis episodios adicionales al año, con olas de calor de hasta diez días consecutivos y más de 60 jornadas anuales de temperaturas extremas: «Las olas de calor aumentarán en frecuencia, duración e intensidad en todo el archipiélago»
Diferencias entre islas orientales y occidentales
El estudio identifica comportamientos distintos según la geografía insular. Las islas orientales, como Fuerteventura, serían más vulnerables en número y duración de episodios, mientras que en las occidentales el aumento se concentraría en la intensidad térmica.
Estas diferencias se explican por factores como la cercanía al continente africano, la orografía o la interacción con masas de aire cálido sahariano.
Impacto en salud, agua y biodiversidad
Clavijo advierte de consecuencias directas sobre la salud pública, especialmente en viviendas no adaptadas a altas temperaturas, así como efectos sobre la agricultura, la ganadería y los ecosistemas.
El aumento térmico también agravará la gestión del agua, un recurso ya tensionado en las islas, y podría afectar de forma irreversible a especies endémicas: «Unos pocos grados pueden tener efectos irreversibles en especies y en la gestión hídrica»
Menos lluvias y fenómenos más extremos
Aunque las proyecciones sobre precipitaciones son más complejas, otros trabajos apuntan a una disminución progresiva de las lluvias, combinada con episodios torrenciales puntuales.
Este patrón podría dificultar la recarga de acuíferos y aumentar los riesgos asociados a fenómenos extremos.
La importancia de las decisiones actuales
El estudio plantea distintos escenarios en función de la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque el aumento de las olas de calor se producirá en cualquier caso, su magnitud dependerá de las decisiones que se adopten en la actualidad: «No es lo mismo que aumenten dos episodios al año que seis: las decisiones actuales marcarán la diferencia»
Canarias, territorio especialmente vulnerable
La investigadora subraya que el archipiélago presenta una alta vulnerabilidad frente al cambio climático, lo que obliga a avanzar en estrategias de adaptación basadas en datos locales y detallados.
En este sentido, destaca el uso de herramientas como la plataforma pública de proyecciones climáticas desarrollada por la ULL, que permite analizar el impacto incluso a escala municipal: «Es fundamental adaptar las estrategias a cada isla e incluso a cada municipio»