«Torrente presidente» conecta con el público «pero se queda en la superficie»

'Torrente, presidente' | Sony Pictures

'Torrente, presidente' | Sony Pictures

El guionista y escritor Javier Chavanel destaca el éxito masivo de la saga y su capacidad para reflejar la actualidad, aunque critica que no profundiza en el conflicto político ni en la polarización social.

El guionista, director y escritor Javier Chavanel analiza el fenómeno de Torrente 6 y asegura que la película logra captar la atención del público por su conexión con la actualidad. «El título era muy potente», afirma, en referencia a «Torrente presidente», que «resonaba bastante con la actualidad política».

Chavanel valora especialmente la campaña promocional, que califica de «bastante inusual» y «valiente», y que, a su juicio, ha contribuido al éxito en taquilla de una saga que ya suma varias entregas.

Humor irreverente y efecto liberador

El creador destaca que la película mantiene intacta la esencia del personaje. «Sigue con su humor escatológico» y «políticamente incorrecto», señala, subrayando que ese tono genera un efecto liberador en el espectador.

«Te ríes de cosas que no deberías reírte», explica, defendiendo que ese tipo de humor conecta con una dimensión más profunda de la comedia y rompe con ciertas limitaciones actuales.

Falta de profundidad política

Pese a reconocer sus aciertos, Chavanel considera que la película no aprovecha todo su potencial. «Se queda en la superficie», afirma, lamentando que no profundice más en el contexto político que aborda.

A su juicio, el filme plantea una oportunidad desaprovechada, ya que podría haber desarrollado una crítica más incisiva en un momento social y político especialmente complejo.

Un éxito que interpela al cine español

El analista subraya el impacto económico del filme y lo contrapone con el resto de la producción nacional. «Nadie ha recaudado 20 millones en dos semanas», señala, destacando la capacidad de Santiago Segura para entender al público.

«Entiende lo que quiere el público», afirma, defendiendo que el cine español debería reflexionar sobre este fenómeno y su conexión con los espectadores.

Ideología y entretenimiento

Chavanel introduce además una reflexión sobre el papel de la ideología en el cine. «Déjame pensar», expresa, criticando aquellas propuestas que priorizan el discurso frente al entretenimiento.

En este sentido, valora que la película introduzca elementos de crítica sin imponer un mensaje explícito, lo que considera una de sus fortalezas.

Redes sociales y responsabilidad

Durante la conversación, el guionista también aborda la actualidad internacional y las recientes sentencias contra grandes plataformas digitales. «El negocio está en la adicción», afirma, en referencia a empresas como Meta, a las que acusa de conocer los efectos negativos de sus productos.