El Gobierno de Canarias pone en valor la coordinación y la ausencia de daños personales, aunque admite que los cambios súbitos obligan a reforzar los sistemas de alerta y respuesta.
La jefa de Protección Civil del Gobierno de Canarias, Montse Román, asegura que el balance del paso de la borrasca Therese es positivo en términos generales, pese a la intensidad del episodio. «No ha habido daños directos personales», afirma, destacando que ninguna persona ha resultado afectada por derrumbes o arrastres.
Román explica que, tras los momentos más complicados, especialmente en La Gomera, «se está restableciendo progresivamente la normalidad», con la reapertura de carreteras y la retirada de escombros.
Un episodio largo y difícil de prever
La responsable de Protección Civil señala que uno de los rasgos más relevantes de esta borrasca ha sido su duración. «Ha sido muy larga», expresa, en contraste con otros fenómenos recientes más breves.
Además, subraya la complejidad en la predicción. «Ha sido muy difícil de predecir en los últimos días», afirma, debido a los cambios constantes en su evolución, lo que obligó a reajustar continuamente la respuesta de los servicios de emergencia.
Coordinación y respuesta operativa
Román pone en valor el funcionamiento del sistema de emergencias en el archipiélago. «Hay una maquinaria que ya funciona», señala, destacando la coordinación entre administraciones y cuerpos de seguridad.
En este sentido, afirma que «el sistema de protección civil en Canarias sale reforzado», gracias a un trabajo continuo de mejora y a la capacidad de movilización rápida de recursos en situaciones críticas.
Avisos y margen de mejora
Uno de los aspectos que identifica como mejorable es el sistema de alertas a la población. Román explica que los avisos por observación, que se activan cuando el fenómeno ya está en curso, «obligan a reaccionar más rápidamente».
«Vamos un poco por detrás del momento álgido», reconoce, aunque defiende que el uso de alertas masivas debe ser prudente para evitar un impacto excesivo en la población.
En este contexto, apuesta por reforzar los sistemas de aviso temprano y la capacidad de respuesta en situaciones de evolución rápida.
Evacuaciones y autoprotección
La jefa de Protección Civil subraya que la evacuación no siempre es la mejor opción. «Muchas veces es el confinamiento», afirma, explicando que permanecer en casa puede ser más seguro que desplazarse en momentos críticos.
Román detalla que las decisiones se toman mediante una «monitorización permanente» del riesgo, en coordinación con los servicios técnicos y la Agencia Estatal de Meteorología, valorando en cada caso la mejor opción para la población.
Infraestructuras y respuesta del territorio
En cuanto al comportamiento de las infraestructuras, destaca que los sistemas hidráulicos han funcionado correctamente. «Se ha podido ir laminando el agua», señala, evitando daños mayores.
No obstante, advierte de que la situación podría haber sido más grave. «Podría haber sido mucho más complicada», afirma, en función de la posición de la borrasca y la intensidad de las precipitaciones.
Mejora continua del sistema
Román insiste en que cada episodio deja aprendizajes. «Esto es un ciclo de mejora continua», expresa, señalando la necesidad de adaptar los protocolos a fenómenos cada vez más cambiantes.
Entre las prioridades, destaca la identificación de zonas vulnerables y el refuerzo de los mecanismos de alerta rápida, especialmente en situaciones donde el margen de reacción es limitado.