La ordenanza de movilidad de Santa Cruz busca reflejar «el día a día real» de la ciudad

Santa Cruz de Tenerife | Foto: ASCTF

Santa Cruz de Tenerife | Foto: ASCTF

El Ayuntamiento abre consulta pública hasta el 14 de febrero para redactar una norma que sustituya a la de 1985 y regule patinetes, aparcamientos, seguridad vial y accesibilidad con participación ciudadana.

La concejal de Seguridad, Movilidad y Accesibilidad Universal del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Evelyn Alonso, defiende que la futura ordenanza municipal nace con un objetivo claro: actualizar un marco normativo «muy cojo» y adaptarlo a las nuevas formas de desplazamiento. El consistorio ha activado una consulta pública previa para recoger propuestas vecinales antes de redactar el borrador.

Alonso explica que el procedimiento arranca con una fase inicial de aportaciones ciudadanas. «Es el primer contacto para que el vecino sea consciente de que se va a elaborar una nueva ordenanza», dice.

La consulta está disponible en la web municipal y permite que cualquier persona formule sugerencias sin necesidad de conocimientos técnicos. «No tienen que ser propuestas jurídicas; nos interesa su experiencia diaria», afirma. Aparcamientos, transporte público, bicicletas, patinetes o señalización son algunos de los asuntos sobre los que se puede opinar.

Tras esta fase, el área elaborará un informe técnico y presentará un borrador para aprobación inicial en pleno. Después se abrirá el periodo formal de alegaciones, que deberá responderse una a una antes de la aprobación definitiva.

Una norma que sustituya a la de 1985

La edil recuerda que, tras decaer la ordenanza más reciente por cuestiones relacionadas con la memoria de impacto normativo, vuelve a estar vigente la de 1985. «Se nos queda muy corta para los estilos de movilidad que tenemos hoy», señala.

Según explica, la nueva regulación recogerá realidades que ya existen en la calle y que el Ayuntamiento no puede ignorar. «Los patinetes, por ejemplo, están regulados por la DGT; no podemos prohibirlos, pero sí ordenarlos para que haya convivencia», sostiene.

Seguridad vial y límites de velocidad

La seguridad será uno de los ejes centrales del texto. Alonso avanza que se estudiarán propuestas como reducir la velocidad máxima en determinadas vías urbanas.

«Nos plantean bajar zonas de 50 a 30 kilómetros por hora para armonizar la circulación», comenta, y añade que cada medida se analizará «desde el punto de vista técnico y de seguridad vial».

El objetivo, insiste, es «ordenar todos los vehículos que circulan por Santa Cruz» y facilitar una convivencia más segura entre peatones, conductores y nuevos medios de transporte.

Carga y descarga y apoyo al comercio

Otra de las líneas de trabajo afecta a la logística urbana. La concejala anuncia una ordenanza específica para carga y descarga con sistemas digitalizados.

«El 80% de estas plazas están ocupadas por vehículos privados», afirma, lo que dificulta la labor de repartidores y pequeños autónomos. Regular horarios y usos, defiende, ayudará a «mejorar el funcionamiento del pequeño comercio».

El modelo de ciudad

Más allá de los aspectos técnicos, Alonso dibuja el tipo de capital que busca el equipo de gobierno.

«No estamos en contra del coche privado, pero hay demasiada dependencia. Queremos alternativas», dice. Su apuesta pasa por «una ciudad más amable, donde se pueda caminar, aparcar con mayor facilidad y donde el residente tenga prioridad».

La ordenanza se coordinará con el plan estratégico de movilidad sostenible ya aprobado, que define actuaciones como carriles bici o planes de aparcamiento.

«La movilidad es un área transversal que vertebra la ciudad», resume. Por eso insiste en el llamamiento a participar: «Cuanto más nos cuenten cómo viven la ciudad, más útil será la norma».