La Unidad de Diagnóstico por Imagen de patología mamaria de Hospitales Universitarios San Roque apuesta por tecnología avanzada y revisiones periódicas como claves para mejorar el pronóstico de una enfermedad que afecta a una de cada ocho mujeres.
El radiólogo especialista en patología de mama de Hospitales Universitarios San Roque, José Carlos Antela López, señala que el cáncer de mama es el más frecuente en mujeres, con una incidencia aproximada de «una de cada ocho», pero subraya que la supervivencia alcanza el 85-90% a cinco años gracias a la detección precoz y a los tratamientos actuales: «Con una detección precoz y los tratamientos actuales, la supervivencia es muy alta», afirma.
En este contexto, insiste en que la prevención resulta «fundamental», especialmente mediante revisiones periódicas con especialistas.
Revisiones y cribado poblacional
Antela explica que el programa de cribado está dirigido a mujeres entre 50 y 70 años, con mamografías cada dos años, aunque apunta que previsiblemente se ampliará hasta los 75 años.
Para mujeres más jóvenes, indica que no existe un consenso claro, aunque recomienda valorar estudios individuales a partir de los 40 años. En caso de síntomas, el especialista detalla que el protocolo varía según la edad, comenzando con ecografía en menores de 35 años y combinando mamografía y ecografía a partir de los 40: «Las revisiones con especialistas son fundamentales», recalca.
Además, advierte de que la ecografía no sustituye a la mamografía, ya que hay lesiones —como las microcalcificaciones— que solo pueden detectarse con esta última.
Tecnología avanzada en diagnóstico por imagen
La unidad de San Roque dispone de equipamiento de última generación, incluyendo mamografía digital con tomosíntesis, mamografía con contraste, ecografía de alta gama y resonancia magnética avanzada.
El especialista destaca que el centro fue pionero en España en la implantación de la mamografía con contraste, lo que lo ha convertido en referencia nacional en este ámbito: «No hay técnica de imagen que no tengamos», asegura.
A estas herramientas se suman técnicas intervencionistas como biopsias y procedimientos guiados por imagen, que permiten afinar el diagnóstico y orientar el tratamiento.
Abordaje multidisciplinar
Antela subraya el papel clave del radiólogo dentro de un equipo multidisciplinar que analiza cada caso de forma conjunta. En el hospital, explica, se celebra semanalmente un comité de mama en el que participan oncólogos, cirujanos, radiólogos y otros especialistas.
Este enfoque permite adaptar el tratamiento al tipo concreto de tumor, ya que el cáncer de mama se clasifica actualmente según su perfil molecular: «No lo decide una persona sola, se estudia en equipo», destaca.
Una atención integral a la mujer
La Unidad de Diagnóstico por Imagen forma parte de una atención integral que abarca prevención, diagnóstico y tratamiento. Antela insiste en la necesidad de concienciar a la población sobre la importancia de acudir a revisiones, incluso en ausencia de síntomas.
En su opinión, el avance tecnológico y la coordinación médica están permitiendo mejorar de forma significativa los resultados frente a una enfermedad que, pese a su alta incidencia, presenta hoy elevadas tasas de curación si se detecta a tiempo.