El Colegio de Fisioterapeutas de Canarias reclama a la Consejería de Sanidad más personal en el sistema público y soluciones urgentes para garantizar la continuidad de los tratamientos de rehabilitación ambulatoria, especialmente en Gran Canaria.
La presidenta del Colegio de Fisioterapeutas de Canarias, Vanesa Eugenio, advierte de que la situación actual se produce tras la caducidad del contrato de rehabilitación ambulatoria concertada, que expiró en 2024.
Eugenio explica que el problema se arrastra desde hace años, ya que el pliego original data de 2013 y ha sido prorrogado en varias ocasiones. «Llevamos muchos años pidiendo que se actualice este pliego y que se nos incluya en las mesas de negociación para adaptarlo a la evidencia actual», señaló.
Según indica, el temor del colectivo es que, al no renovarse el contrato, algunos pacientes puedan quedarse sin tratamiento o ver interrumpidos sus procesos de rehabilitación.
Reforzar el sistema público
Desde el Colegio defienden que la solución pasa por reforzar los servicios públicos de fisioterapia en lugar de depender de la concertación con centros privados.
Eugenio sostiene que los centros públicos podrían absorber la demanda si se ampliara la plantilla y se extendiera la actividad a turnos de tarde. «Las salas de fisioterapia de hospitales y centros de salud en su mayoría no funcionan por la tarde», afirmó.
En su opinión, ampliar horarios y contratar más profesionales permitiría atender a los pacientes dentro del propio sistema público sin necesidad de recurrir de forma masiva a conciertos externos.
Diferencias entre islas
La presidenta del Colegio señala que la situación no es homogénea en todo el archipiélago. El problema se concentra especialmente en Gran Canaria, donde el porcentaje de rehabilitación ambulatoria concertada alcanza niveles muy elevados.
Según explica, entre el 80 y el 90 % de estos tratamientos se realizan a través de conciertos con centros privados, una situación que, a su juicio, no se produce en otras comunidades autónomas.
«Esto solo pasa en Canarias y, fundamentalmente, en Gran Canaria», indicó, al tiempo que recordó que la concertación debería ser un recurso puntual cuando el sistema público no puede absorber más demanda.
Impacto en listas de espera y recuperación de pacientes
Eugenio advierte de que la falta de soluciones puede terminar saturando el sistema sanitario público y agravando las listas de espera para rehabilitación.
Según explica, la interrupción o retraso en los tratamientos puede tener consecuencias directas para los pacientes. «Lo que va a ocurrir es que muchas personas pueden ver cronificada su patología si no continúan con su rehabilitación», señaló.
La presidenta del Colegio recuerda además que no todos los pacientes pueden asumir el coste de tratamientos privados, por lo que insiste en que el acceso a la rehabilitación debe garantizarse dentro del sistema público.
Propuesta para duplicar la plantilla
El colectivo ha planteado a la Consejería de Sanidad una propuesta para reforzar el sistema público de fisioterapia.
Eugenio explicó que el Colegio presentó un informe económico en el que propone duplicar la plantilla actual de fisioterapeutas en el sistema público canario, una medida que tendría un coste aproximado de ocho millones de euros.
Según indica, esta inversión sería inferior al gasto destinado a conciertos con centros privados, que ronda los trece millones de euros.
«Se trata simplemente de dotar de personal a unos servicios que ya existen y abrirlos por la tarde», afirmó, insistiendo en que no sería necesario crear nuevas infraestructuras.
Atención primaria como clave
Entre las medidas planteadas también figura el refuerzo del programa MAHAPE, que impulsa la presencia de fisioterapeutas en las zonas básicas de salud para atender patologías leves desde la atención primaria.
Eugenio considera que esta estrategia permitiría resolver muchos casos en los centros de salud, evitando derivaciones innecesarias a servicios especializados y reduciendo la presión sobre las listas de espera.
No obstante, reconoce que el despliegue del programa es desigual entre islas y que en algunos territorios, como Gran Canaria, todavía queda lejos de implantarse de forma generalizada.