El Ayuntamiento avanza con financiación estatal, europea y fondos propios en nuevas depuradoras, estaciones de bombeo y ampliación de la red, con actuaciones prioritarias en zonas históricamente afectadas por inundaciones y falta de alcantarillado.
La directora general de Emalsa, Mercedes Fernández-Couto, destaca que la ciudad avanza en el mayor plan de saneamiento de su historia gracias a un convenio de más de 100 millones de euros con el Ministerio para la Transición Ecológica: «Se está trabajando para cerrar el tema de los terrenos e iniciar el proyecto», señala.
Las actuaciones incluyen la construcción de una nueva depuradora, estaciones de bombeo y mejoras estructurales que permitirán dar un salto cualitativo en la depuración de aguas residuales.
Fernández-Couto subraya la coordinación entre la empresa y el Ayuntamiento para acelerar los trámites y garantizar que los proyectos se ejecuten en plazo.
Uso del superávit para inversiones urgentes
Además de la financiación estatal y europea, la responsable de Emalsa explica que el consistorio aprovechará el superávit presupuestario gracias a un decreto reciente que permite destinar esos recursos a inversiones sostenibles: «Permite utilizar los superávits del presupuesto en servicios esenciales como el alcantarillado y el abastecimiento», afirma.
Estas partidas se dirigirán a actuaciones consideradas urgentes, muchas de ellas reclamadas desde hace años por los vecinos.
Soluciones a problemas históricos de inundaciones
Entre las intervenciones prioritarias destaca la mejora del drenaje en zonas especialmente vulnerables a lluvias intensas, como Reina Mercedes: «Estamos ejecutando el nuevo colector de pluviales que mejorará la situación allí», explica.
Según indica, estas obras buscan reducir los episodios de inundaciones recurrentes y aumentar la resiliencia de la ciudad ante fenómenos meteorológicos adversos.
Extensión del saneamiento a áreas sin cobertura
Fernández-Couto también pone el foco en barrios donde el sistema de alcantarillado aún no llega o presenta importantes deficiencias, como los Llanos de María Rivera: «Son puntos históricos donde la gente lleva mucho tiempo reclamando soluciones», afirma.
En estas zonas se realizarán nuevas conexiones y obras de infraestructura para garantizar el acceso universal al servicio de saneamiento.
Renovación de una red envejecida
El plan incluye igualmente la sustitución de colectores antiguos y la modernización de tramos deteriorados de la red, con el objetivo de mejorar la eficiencia y evitar averías: «Se trata de ampliar la red y renovar los colectores», resume.
Para la directora general de Emalsa, estas inversiones permitirán situar a Las Palmas de Gran Canaria en la vanguardia de los servicios de agua y saneamiento, reforzando un sistema esencial para la salud pública y la sostenibilidad urbana.
Las actuaciones, concluye, forman parte de una estrategia integral destinada a garantizar un servicio de calidad en una ciudad donde gran parte del suministro procede de la desalación y exige infraestructuras modernas y fiables.