El terremoto al norte de Gran Canaria fue de origen tectónico, según Involcan

Terremoto de magnitud estimada de 4,7 A 59 km de Las Palmas de Gran Canaria | Google

Terremoto de magnitud estimada de 4,7 A 59 km de Las Palmas de Gran Canaria | Google

El sismólogo Luca D’Auria afirma que el seísmo, sentido en varias islas, no guarda relación directa con actividad volcánica y no ha causado daños.

El sismólogo y responsable de la red sísmica de Involcan, Luca D’Auria, afirma que el terremoto de magnitud preliminar 4,8 registrado al norte de Gran Canaria tiene origen tectónico y responde a la actividad de fallas que atraviesan el archipiélago. El experto señala que no se trata de un fenómeno novedoso, ya que en Canarias se producen con frecuencia movimientos sísmicos de baja magnitud, aunque en ocasiones alcanzan intensidad suficiente para ser sentidos por la población.

D’Auria explica que la mayor parte de la sismicidad del archipiélago está asociada a procesos tectónicos y no directamente volcánicos. Precisa que el seísmo se ha sentido principalmente en Gran Canaria, por su cercanía al epicentro, aunque también hay constancia de que ha sido percibido con menor intensidad en Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote.

Sin daños, pero con un recordatorio del riesgo sísmico

El responsable de Involcan sostiene que, por su magnitud y por la distancia respecto a la isla más cercana, no es un terremoto con capacidad para causar daños. «Además del susto no ha habido otro efecto», afirma. No obstante, considera que el episodio recuerda que Canarias no solo debe tener presente el riesgo volcánico, sino también el riesgo sísmico, aunque este sea menor que en otras regiones del planeta.

D’Auria descarta que el temblor esté relacionado con el llamado volcán de Enmedio. Explica que Gran Canaria se encuentra en el interior de la placa africana y que, aun lejos de los grandes márgenes tectónicos, pueden existir fallas activas capaces de generar terremotos. Recuerda, además, que entre Tenerife y Gran Canaria se registran pequeños seísmos a diario y que en 1989 ya se produjo en esa zona un terremoto de magnitud 5,2, sentido con fuerza en ambas islas.

El sismólogo subraya que el terremoto ha sido registrado por estaciones de todo el archipiélago e incluso por sismómetros situados a miles de kilómetros, algo normal para un evento de esta magnitud. En cualquier caso, insiste en que no hay indicios de un cambio anómalo en la actividad sísmica de Canarias y que lo ocurrido forma parte de la dinámica habitual del archipiélago.