El Gobierno impulsa la futura Agencia Canaria de Emergencias para reforzar la coordinación ante riesgos

Sala operativa del 112 | Foto: Gobierno de Canarias

Sala operativa del 112 | Foto: Gobierno de Canarias

El viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo, destaca los esfuerzos en la prevención de ahogamientos y avanza en la planificación hidráulica del archipiélago.

El viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo, asegura que el Ejecutivo autonómico avanza en la creación de la futura Agencia Canaria de Emergencias, un organismo que pretende mejorar la coordinación y la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo en el archipiélago. Lorenzo explica que el proyecto ya ha dado sus primeros pasos administrativos con la aprobación del informe de oportunidad que permitirá iniciar el desarrollo jurídico de la nueva estructura.

El responsable autonómico subraya que el objetivo de la nueva agencia es fortalecer el sistema de respuesta ante emergencias en Canarias en un contexto marcado por el aumento de riesgos derivados del cambio climático y por nuevas amenazas tecnológicas.

Una nueva estructura para mejorar la respuesta

Lorenzo explica que la futura Agencia Canaria de Emergencias centralizará las competencias autonómicas relacionadas con la gestión de emergencias para mejorar la planificación, la coordinación y los medios disponibles: «La finalidad es consolidar el sistema canario de respuesta a la gestión de emergencias centralizando la acción del Gobierno autonómico en esta materia», afirma.

El viceconsejero señala que la nueva estructura permitirá aumentar la capacidad operativa del sistema y reforzar el trabajo de planificación ante escenarios cada vez más complejos: «La vulnerabilidad se ha multiplicado y tenemos que prepararnos mejor para afrontar múltiples riesgos», expresa.

Entre esos riesgos menciona fenómenos meteorológicos extremos, episodios volcánicos o problemas derivados de fallos en infraestructuras críticas como los sistemas de comunicaciones.

Coordinación entre administraciones

El viceconsejero destaca que uno de los principales objetivos de la nueva agencia es reforzar la coordinación entre las distintas administraciones públicas implicadas en la gestión de emergencias.

Lorenzo recuerda que el sistema actual se estructura en distintos niveles de planificación que incluyen planes regionales, insulares y municipales: «La planificación de la respuesta siempre se articula en base a un sistema regional donde encajan los planes insulares y municipales», señala.

No obstante, reconoce que todavía existen municipios que no cuentan con su propio plan de emergencias y afirma que el Gobierno autonómico trabaja para completar esa planificación en todo el archipiélago.

La prevención de ahogamientos, un reto prioritario

Lorenzo también aborda la preocupación por el elevado número de ahogamientos que se registran cada año en las costas del archipiélago.

El viceconsejero recuerda que los accidentes en el mar siguen siendo la principal causa de muerte accidental en Canarias: «Es la mayor fuente de mortalidad por accidentes que tenemos en el archipiélago», afirma.

Según explica, muchos de estos sucesos se producen por no respetar las señales de aviso o las recomendaciones de seguridad cuando el estado del mar es peligroso: «Nos encontramos con muchos casos de no atender las señales de alerta o las banderas en la costa», expresa.

El Gobierno de Canarias trabaja en campañas de concienciación dirigidas tanto a la población local como a los visitantes que llegan al archipiélago.

Tecnología y campañas de sensibilización

El viceconsejero destaca que la prevención es el elemento clave para reducir los accidentes en el mar: «Tenemos que aumentar la capacidad de comunicación y crear una cultura de autoprotección», afirma.

Entre las iniciativas en marcha menciona un proyecto piloto que utiliza drones en playas del norte de Fuerteventura para apoyar la vigilancia y facilitar el rescate en caso de emergencia.

Además, el Gobierno autonómico mantiene líneas de colaboración con los ayuntamientos para mejorar los servicios de socorrismo y prevención en las playas, especialmente en municipios de menor tamaño.

La planificación hidráulica, clave para el futuro

Otro de los asuntos abordados durante la entrevista es la planificación hidráulica del archipiélago, un ámbito que Lorenzo considera estratégico para garantizar el abastecimiento de agua.

El viceconsejero explica que al inicio de la actual legislatura el Gobierno se encontró con retrasos importantes en la planificación exigida por la Unión Europea: «Cuando llegamos al gobierno no se estaban cumpliendo los hitos de planificación marcados por Europa», afirma.

Según explica, el Ejecutivo autonómico ha logrado completar la planificación correspondiente al ciclo actual y avanzar en los trabajos del siguiente periodo, lo que sitúa a Canarias como una de las regiones más adelantadas en este ámbito.

Infraestructuras y financiación del agua

Lorenzo subraya que la planificación hidráulica permite establecer prioridades de inversión en infraestructuras como desaladoras, depuradoras o sistemas de reutilización del agua.

No obstante, advierte de que el principal problema es la falta de financiación suficiente para ejecutar todas las actuaciones previstas: «Para acometer las obras necesarias harían falta más de 230 millones de euros anuales», señala.

El viceconsejero insiste en la necesidad de reforzar la inversión pública y reclama al Estado un mayor compromiso financiero para desarrollar el convenio de obras hidráulicas con Canarias.

Modernización de infraestructuras

El responsable autonómico también advierte del envejecimiento de muchas infraestructuras vinculadas al ciclo del agua en las islas.

Según explica, durante décadas se realizaron importantes inversiones, pero ahora resulta imprescindible reforzar el mantenimiento y la modernización de estas instalaciones: «Detectamos una gran obsolescencia en muchas infraestructuras de gestión del agua», afirma.

Lorenzo concluye que el reto del agua en Canarias pasa por combinar nuevas inversiones, mejoras tecnológicas y una planificación rigurosa que permita garantizar el abastecimiento en un contexto de cambio climático y crecimiento demográfico.