La nueva normativa plantea integrar recursos, reforzar la prevención y estudiar el cobro de rescates en casos de imprudencia.
El director general de Emergencias del Gobierno de Canarias, Fernando Figuereo, afirma que el Ejecutivo trabaja en la creación de una Agencia Canaria de Emergencias que permita «aglutinar todos los servicios» y mejorar la capacidad de respuesta en el archipiélago.
Figuereo explica que el principal objetivo es reforzar la coordinación entre los distintos cuerpos operativos existentes en las islas, desde consorcios insulares hasta unidades especializadas. «Si todo estuviera aglutinado en una agencia, podríamos llegar muchísimo más rápido ante una emergencia», expresa.
Cobro de rescates por imprudencia
Entre las novedades de la futura ley de protección civil, el responsable autonómico destaca la intención de cobrar los rescates cuando se produzcan por comportamientos negligentes. «Ante el que comete una imprudencia, tiene que abonar los costes», afirma: «El rescate siempre se va a hacer, pero luego se valorará si ha habido negligencia»
Figuereo aclara que la prioridad seguirá siendo la atención inmediata, pero posteriormente se analizará cada caso con la participación de la Policía Autonómica, que actuaría como fedataria para determinar si existió imprudencia.
El objetivo es evitar situaciones como las registradas durante episodios de alerta meteorológica, cuando algunas personas realizan actividades de riesgo pese a las advertencias.
Balance de la borrasca Teresa
El director general valora positivamente la respuesta ante la borrasca Teresa, a la que califica como un fenómeno «atípico y digno de estudio». Durante el episodio, entre el 19 y el 27 de marzo, se registran alrededor de 2.300 incidencias, con especial impacto en Tenerife y Gran Canaria: «Debemos estar orgullosos porque no ha habido fallecimientos»
Figuereo subraya que, pese a la intensidad del fenómeno, no se produjeron víctimas mortales, lo que atribuye tanto a la eficacia de los operativos como al comportamiento de la ciudadanía.
Escalada de niveles y despliegue de medios
El operativo se desarrolló de forma progresiva, desde la prealerta inicial hasta la activación del nivel 2, en el que el Gobierno autonómico asume la dirección de la emergencia. En ese contexto, se solicita la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y se movilizan recursos adicionales.
El responsable explica que también se actuó en La Gomera ante situaciones puntuales, incluyendo el traslado de efectivos en barco para reforzar la respuesta sobre el terreno.
Adaptación ante un fenómeno excepcional
Figuereo reconoce que fue necesario adaptar la respuesta ante el volumen de precipitaciones y los efectos sobrevenidos, como inundaciones rápidas. «Tuvimos que adaptarnos a hechos sobrevenidos», señala, destacando que los protocolos se actualizan de forma constante y que los ejercicios periódicos permiten anticipar escenarios complejos.
La prevención como eje fundamental
El director general insiste en la importancia de la prevención y la autoprotección ciudadana. Recuerda que durante la borrasca se enviaron avisos masivos a la población y valora que «la gente hizo caso a los avisos»: «Mientras menos tengamos que actuar, muchísimo mejor para todos»
De cara al verano, Figuereo hace un llamamiento a la prudencia ante el riesgo de incendios forestales y accidentes en el medio natural o en el litoral. Pide respetar las alertas, las señales y las restricciones, y recuerda que la colaboración ciudadana es clave para reducir riesgos.