El estudio revela un descenso en la identificación con el feminismo y un aumento de discursos contrapuestos, aunque también consolida valores igualitarios en las relaciones y la percepción de la violencia de género.
El sociólogo e investigador de FAD Juventud, Roberto Sánchez, señala que la principal conclusión del Barómetro de Juventud y Género 2025 es el aumento de la polarización ideológica entre jóvenes en cuestiones de igualdad.
Según explica, conviven discursos antifeministas con posturas claramente igualitarias, en un contexto que refleja «un cambio de tendencia» respecto a ediciones anteriores: «Estamos ante una sociedad donde conviven discursos antifeministas con visiones igualitarias», afirma.
Descenso en la identificación con el feminismo
Uno de los datos más significativos del informe es la caída en el número de jóvenes que se consideran feministas, que pasa del entorno del 50% en 2021 al 38,4% en 2025.
Sánchez advierte de que este descenso no implica necesariamente un rechazo a los valores de igualdad, pero sí refleja una mayor distancia respecto al movimiento como etiqueta: «Que menos jóvenes se identifiquen como feministas no significa que no compartan sus valores», explica.
No obstante, considera preocupante que alrededor del 50% de la población joven perciba el feminismo como «una herramienta de manipulación», especialmente entre los chicos.
Influencia del entorno digital y discursos reaccionarios
El investigador apunta al ecosistema digital como uno de los factores clave en esta evolución, destacando la capacidad de determinados discursos para influir en edades tempranas: «Estos mensajes están haciendo mucha mella en franjas de edad muy jóvenes», sostiene.
Además, vincula este fenómeno a la creciente profesionalización de discursos reaccionarios en redes sociales, que compiten con los mensajes igualitarios.
Aumento de conductas de control en la pareja
El barómetro también detecta un incremento de conductas vinculadas al control dentro de las relaciones, como la supervisión constante de la ubicación o la actividad de la pareja.
Sánchez considera este dato especialmente preocupante, ya que evidencia nuevas formas de violencia asociadas al uso de la tecnología: «Han aumentado las violencias ligadas al control en la pareja», indica.
Avances en valores igualitarios
Pese a la polarización, el estudio también refleja avances significativos en la interiorización de valores igualitarios. Las relaciones de pareja se conciben cada vez más desde la corresponsabilidad, el respeto al espacio individual y la comunicación.
Asimismo, aumenta el rechazo a actitudes discriminatorias hacia colectivos LGTBI y se refuerza la percepción de la violencia de género como un problema social grave: «El feminismo ha dejado un legado claro en la forma de entender las relaciones», señala.
El papel de la educación y las instituciones
Sánchez subraya la importancia de la educación, la familia y las instituciones en la construcción de estas percepciones, insistiendo en la necesidad de reforzar la pedagogía en igualdad.
Desde FAD Juventud apuestan por seguir investigando, fomentar la educación en valores y generar espacios de diálogo que permitan contrarrestar la polarización: «Hay que seguir apostando por pedagogías feministas y por la educación», afirma.
Llamamiento a la reflexión sin alarmismo
El investigador evita una lectura alarmista de los datos, aunque reconoce que la tendencia obliga a actuar. En su opinión, es necesario analizar el contexto y reforzar las herramientas que promuevan la igualdad: «No se trata de alarmarse, pero sí de ocuparse», concluye.
El barómetro, en definitiva, dibuja una juventud atravesada por tensiones ideológicas, pero también con una base de valores igualitarios que, según los expertos, sigue siendo mayoritaria y sobre la que construir avances futuros.