Colectivos feministas de Canarias llaman a movilizarse el 8M ante los retrocesos en igualdad

Manifestación del 8-M de 2025 en Las Palmas de GRan Canaria | Foto: UnayMedio

Manifestación del 8-M de 2025 en Las Palmas de GRan Canaria | Foto: UnayMedio

Las plataformas feministas de Tenerife y Gran Canaria convocan manifestaciones este domingo 8 de marzo para reivindicar avances en igualdad y alertar de retrocesos en derechos, en un contexto que califican de «preocupante» para las mujeres.

La portavoz de la Plataforma Feminista 8M Tenerife, Carmiacu Pérez, explica que en Santa Cruz de Tenerife la manifestación partirá a las doce del mediodía desde el Parque García Sanabria y recorrerá distintas calles de la ciudad hasta concluir en la plaza de la Candelaria. Antes de la marcha, desde las once de la mañana, se celebrarán actividades y talleres de pancartas. 

En Las Palmas de Gran Canaria, según detalla Nereida Vizuete, portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria, la movilización saldrá también a las doce desde el parque de San Telmo y finalizará en la plaza de Santa Ana, donde se leerá el manifiesto y se celebrará un acto final. 

Ambas portavoces subrayan que la jornada del 8 de marzo sigue siendo «un día de reivindicación y lucha» por la igualdad real entre mujeres y hombres.

Reivindicaciones pendientes

Vizuete señala que el movimiento feminista continúa denunciando problemas estructurales como la brecha salarial, la falta de corresponsabilidad en los cuidados o la escasa presencia de mujeres en puestos directivos.

No obstante, advierte de que en el actual contexto algunas reivindicaciones vuelven a situarse en cuestiones básicas. «Tenemos que empezar casi desde el principio de los principios», afirma, tras lamentar declaraciones recientes que atribuyen a causas biológicas el hecho de que las mujeres asuman mayoritariamente los cuidados. 

Pérez coincide en que el momento actual es «muy delicado» y alerta del avance de discursos reaccionarios. En este sentido, defiende que el feminismo debe seguir movilizándose para frenar retrocesos y defender los derechos conquistados.

Violencia machista y políticas estructurales

Las representantes feministas consideran que la lucha contra la violencia de género atraviesa un momento de estancamiento.

Pérez sostiene que las medidas de protección deben dejar de depender de proyectos puntuales y convertirse en políticas estructurales y evaluables. «Hay que plantearse medidas estructurales y no basadas en proyectos temporales», señala. 

También insiste en que la prevención debe abordarse desde la educación y la formación de toda la sociedad, no solo a través de acciones puntuales en centros educativos.

Vizuete añade que la violencia contra las mujeres responde a un problema social profundo y estructural. «Si todos los agresores son hombres, algo está pasando en la sociedad para que ocurra», afirma. 

Preocupación por los discursos antifeministas

Ambas portavoces muestran preocupación por el crecimiento de discursos antifeministas, especialmente entre la población joven.

Vizuete sostiene que muchas de estas posturas responden a una visión distorsionada del feminismo. «No rechazan tanto el feminismo como la idea que se les está transmitiendo sobre él», afirma.

Pérez, por su parte, advierte del riesgo de que los avances logrados en décadas anteriores puedan revertirse si no se mantienen las movilizaciones y el compromiso social.

Un movimiento que seguirá movilizándose

Las portavoces coinciden en que el feminismo continuará reivindicando derechos mientras persistan desigualdades.

Vizuete señala que el movimiento tiene una larga trayectoria histórica de lucha y que seguirá avanzando sin aceptar retrocesos. «No estamos dispuestas a dar ni un paso atrás», afirma.

Pérez concluye que el objetivo final sería alcanzar una sociedad en la que la igualdad sea una realidad y no sea necesario seguir convocando movilizaciones cada 8 de marzo, aunque reconoce que para ello aún queda camino por recorrer.