Las jornadas celebradas en el Parlamento alertan de que la simplificación del marco financiero de la UE puede restar recursos a las Islas si no se blindan programas propios como el POSEI y otras partidas estratégicas.
El Parlamento de Canarias acogió los pasados jueves 29 y viernes 30 de enero unas jornadas centradas en el nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea y su impacto en las regiones ultraperiféricas. El objetivo: analizar cómo afectarán los próximos presupuestos comunitarios a territorios como el Archipiélago y trasladar a Bruselas las singularidades canarias.
El secretario del Consejo Canario del Movimiento Europeo, Lucas Pérez, hace un balance positivo del encuentro. «Fueron unas jornadas muy vivas, con todas las voces implicadas en el debate», afirma, en referencia a la presencia de representantes de la Comisión Europea, eurodiputados, parlamentarios autonómicos, agentes sociales y económicos y organizaciones civiles.
Qué cambia en el nuevo marco europeo
El núcleo de la preocupación está en la reforma del sistema de financiación. Según explica Pérez, la Comisión Europea plantea simplificar la arquitectura presupuestaria, pasando de 52 programas a 16 grandes rúbricas y canalizando buena parte de los fondos a través de los Estados.
«La intención de simplificar es correcta, pero al unificar y nacionalizar la distribución se corre el riesgo de que las especificidades de la ultraperiferia se diluyan», advierte.
Para Canarias, esa centralización puede suponer perder la garantía de partidas directamente asignadas desde Bruselas y depender más de la negociación interna con el Estado.
Sensibilidad europea, pero con matices
Pérez reconoce que hasta ahora la UE ha sido sensible con las Islas. «No podemos decir que Bruselas no haya sido sensible; tenemos un régimen jurídico específico y fondos propios», señala, recordando que el artículo 349 del Tratado reconoce el estatus singular de las regiones ultraperiféricas.
Sin embargo, matiza que el problema no es el reconocimiento legal, sino su aplicación práctica. «El cómo es lo que nos preocupa», insiste, y reclama que el nuevo presupuesto concrete programas y cantidades específicas para Canarias antes de que el reparto llegue a los Estados.
El papel del POSEI y el sector primario
Uno de los focos principales es la Política Agraria Común y, en particular, el programa POSEI, clave para la agricultura y la ganadería canarias.
«Si no existe un marco concreto, separado y adaptado a nuestras condiciones, no se responderá bien a las necesidades del sector», afirma. Además, considera imprescindible actualizar las ayudas a la inflación y al incremento de costes para evitar la pérdida de competitividad.
Empresarios, agricultores e industriales, añade, «alzaron la voz con claridad» durante las jornadas para advertir de que la supervivencia de algunos sectores depende de ese blindaje financiero.
Europa en la vida diaria
Pérez cree que la ciudadanía no siempre es consciente de hasta qué punto estos fondos sostienen la economía insular. «Existe un conocimiento implícito, pero no real en el día a día», explica.
Recuerda que muchas ventajas cotidianas están ligadas a la relación con la UE: costes de transporte, fiscalidad diferenciada, ayudas a infraestructuras o inversiones en transición ecológica. «Lo hemos naturalizado y no vemos de dónde viene», resume.
Por eso reclama más pedagogía social y mayor presencia del debate europeo en los medios y en la agenda política.
Unidad política canaria
El encuentro también sirvió para constatar un consenso amplio. Según el secretario del Consejo Canario del Movimiento Europeo, las principales fuerzas políticas coincidieron en la necesidad de defender una posición común ante Madrid y Bruselas.
«Hay un claro acuerdo en que tenemos que hacer ver esta realidad y negociar con firmeza para que Canarias siga contando con un tratamiento específico», señala.
Mirando a 2028-2034
El nuevo marco financiero cubrirá el periodo 2028-2034, una década decisiva para la transición ecológica, la digitalización y la cohesión territorial. Para Pérez, dejar pasar esta negociación sería un error estratégico.
«Si no se concretan programas específicos, podemos quedar diluidos en el reparto nacional», advierte. Por ello, insiste en que Canarias debe llegar a la mesa europea «con propuestas claras, cifras y finalidades definidas».