Paco Reyes considera «suicida» la propuesta de establecer un máximo de 40 euros durante el día y 45 euros en horario nocturno y festivos, y defiende una tarifa clara que resulte atractiva frente a otras alternativas de transporte.
El taxista Paco Reyes cuestiona la propuesta trasladada desde el sector para limitar a 40 euros el precio máximo de los trayectos en taxi entre Las Palmas de Gran Canaria y el aeropuerto durante el día, y a 45 euros durante la noche y los festivos. Según explica, el planteamiento permitiría cobrar lo que marque el taxímetro cuando sea inferior, pero nunca superar esos importes.
Reyes considera que esa fórmula no aporta una ventaja suficiente al usuario. «Me parece suicida lo de los 40 euros, de verdad, porque no hay beneficio ninguno», afirma. Señala que determinados recorridos desde zonas como Mesa y López o Juan XXIII ya se sitúan por debajo de esa cantidad durante el día.
Una tarifa conocida de antemano
El taxista defiende que el sector ofrezca un precio cerrado y fácilmente identificable para que el cliente conozca de antemano cuánto pagará. A su juicio, esa certeza resulta especialmente importante para competir con otras plataformas y medios de transporte que ya ofrecen tarifas cerradas para los desplazamientos al aeropuerto.
Reyes sostiene que una tarifa suficientemente atractiva puede servir además para captar nuevos usuarios. Recuerda que, según los cálculos manejados en el sector, trayectos a partir de unos 33 o 35 euros ya pueden resultar rentables y considera necesario encontrar un precio que beneficie tanto al profesional como al pasajero.
Si finalmente no prospera una tarifa de estas características, propone que los propios taxistas creen una plataforma para hacer visibles precios cerrados al aeropuerto que ya ofrecen algunos profesionales de forma legal. «Se trata de acercarnos a los ciudadanos y de que la gente confíe en que su taxi no va a costar más de ese importe», explica.