➤ «Se han desechado 1.050 litros de plasma por falta de gestión» ➤ «No tiene ningún sentido que yo, con mi sueldo, me meta gratis en la guagua» ➤ «El tren va a cambiar mucho la forma de moverse en Gran Canaria»
El diputado y portavoz de Sanidad del PSOE en el Parlamento de Canarias, Miguel Ángel Pérez del Pino, sostiene que la gestión sanitaria del Gobierno autonómico está provocando un deterioro generalizado del sistema público, con conflictos abiertos con los profesionales, falta de mantenimiento en recursos esenciales y una creciente derivación de fondos hacia la sanidad privada. El también secretario de Transporte y Movilidad del PSOE de Gran Canaria defiende revisar la gratuidad universal de las guaguas y mantener el impulso al tren como proyecto estratégico para la isla.
Crisis sanitaria
Pérez del Pino afirma que el Servicio Canario de la Salud ha incurrido en una grave falta de gestión con el plasma donado en Canarias, después de que, según sostiene, se desecharan 1.050 litros en 2025 por problemas en las cámaras de hemodonación y hemoterapia. El diputado explica que el PSOE presentó una enmienda a los presupuestos para incorporar dos millones de euros por provincia con el fin de modernizar esas instalaciones, pero asegura que los grupos que apoyan al Gobierno votaron en contra.
El portavoz socialista rechaza la explicación oficial de que el problema se deba a la obsolescencia del plasma y subraya que el fallo está en la conservación. «El plasma no se queda antiguo, lo que se queda antiguo son las cámaras», afirma. Según Pérez del Pino, «las neveras tenían menos frío del que tenían que tener» y, por tanto, el plasma tuvo que desecharse. A su juicio, hablar de obsolescencia en estos términos supone una falta de respeto «a los donantes», «a los pacientes que necesitan sangre» y al propio trabajo de quienes deben mantener las condiciones de la sanidad canaria.
El diputado señala, además, que esta situación se produce en un contexto de continuos llamamientos a la donación de sangre y de necesidad asistencial. Por eso sostiene que el caso puede afectar a la confianza de la ciudadanía: «¿Para qué voy yo a entregar mi sangre si luego no la van a cuidar?». Pérez del Pino considera que el episodio demuestra «la falta de gestión en el Servicio Canario de la Salud» y responsabiliza políticamente a la dirección de la Consejería de Sanidad.
El representante socialista extiende esa crítica al conjunto de la gestión sanitaria. «En los últimos tres años de Gobierno de Igualdad y Sanidad canaria, la sanidad está destrozada», dice. Asegura que en ese periodo se han deteriorado las relaciones con médicos, enfermeros, fisioterapeutas, auxiliares y técnicos de emergencias, y afirma que «no hay nadie en el Servicio Canario de la Salud hoy en día que no tenga una guerra abierta con su dirección política».
Conflicto con los médicos
Pérez del Pino expresa su comprensión hacia la huelga de médicos y afirma que comparte muchas de sus reivindicaciones. Recuerda que ha trabajado durante años en el ámbito sanitario y que conoce el impacto de las guardias hospitalarias. «Sé lo que significa estar muchas jornadas de guardia en un hospital», señala. También sostiene que hay guardias que se pagan de forma insuficiente y otras que «no computan ni siquiera para la jubilación», por lo que entiende que es necesario revisar esas condiciones.
El diputado afirma que el Gobierno de Canarias tiene margen económico para negociar con los profesionales. Sostiene que maneja el presupuesto autonómico y que conoce las partidas que no se ejecutan. Según indica, en 2025 quedaron sin utilizar 132 millones de euros en Sanidad, y habla incluso de más de 300 millones no ejecutados. «Nunca hemos tenido tanto dinero en la comunidad autónoma y mucho más en sanidad como en los últimos tres años», apunta.
El portavoz socialista critica que el Ejecutivo autonómico recurra de forma creciente a la sanidad privada en lugar de fortalecer el sistema público. Asegura que en 2025 se presupuestaron 98 millones de euros para derivaciones o actividad privada, pero se ejecutaron 346 millones. «Usted lo que está haciendo es despreciar el servicio público para atender al servicio privado», afirma. A su juicio, esos recursos deberían servir para mejorar la capacidad del sistema público y para negociar con los profesionales sanitarios.
Pérez del Pino considera que la dirección política de la sanidad canaria no está escuchando a los colectivos del sector. «Lo que no se puede hacer es manejar la sanidad con un palo», dice. En su opinión, el Gobierno debe sentarse a dialogar con médicos, enfermeros y el resto de profesionales, porque muchas de sus demandas no son estrictamente económicas, sino de planificación, organización y atención a lo que ocurre cada día en hospitales y centros de salud.
Justicia y política nacional
El diputado socialista también se pronuncia sobre el clima político nacional y las decisiones judiciales que afectan al PSOE. Pérez del Pino afirma que en España hay personas que «se extralimitan en sus funciones» y sostiene que «hacer política desde la justicia parece ser que no está mal visto en este país». Defiende el respeto a las decisiones judiciales, pero diferencia ese respeto de la aceptación de opiniones políticas emitidas por quienes, a su juicio, deberían mantener una posición objetiva.
Sobre las penas planteadas en el caso Ábalos, el dirigente socialista afirma que no discute la existencia de responsabilidades, pero sí la proporcionalidad de determinadas respuestas. «Creo que la magnitud de la pena no está apropiada al efecto», señala. Insiste en que no justifica ninguna conducta irregular, pero considera necesario medir la gravedad de los hechos y compararla con otros delitos.
No obstante, añade que ninguna valoración política que pueda hacerse del gobierno de Pedro Sánchez justifica la actuación de determinados sectores judiciales ni la utilización partidista de la justicia, porque, en su opinión, «politizar el efecto de la justicia genera un grave daño a la democracia española».
El diputado recuerda que en un sistema parlamentario el presidente del Gobierno solo puede caer si existen números suficientes en el Congreso o si decide convocar elecciones o dimitir. Afirma que actualmente esos números no existen y considera hipócrita que quienes durante años atacaron los acuerdos con Cataluña o el País Vasco pidan ahora olvidar ese debate. «La interlocución y el diálogo tienen que ser base permanente de la política», sostiene.
Gratuidad de las guaguas
En materia de movilidad, Pérez del Pino cuestiona la forma en que se está aplicando la gratuidad del transporte público. Afirma que la medida puede tener valor como impulso inicial, pero considera que se ha gestionado de forma equivocada. «La gratuidad está mal entendida y mal gestionada», señala. A su juicio, se ha convertido en «un agujero negro» que no resuelve los problemas estructurales del sistema.
El secretario de Transporte y Movilidad del PSOE de Gran Canaria defiende que la gratuidad debe dirigirse a quienes realmente la necesitan y no aplicarse de forma universal. «Estoy en contra de que la gratuidad sea café para todos», afirma. En este sentido, sostiene que no tiene sentido que una persona con ingresos altos utilice gratis el transporte público: «No tiene ningún sentido que yo, con mi sueldo, que tengo de diputado, me meta gratis en la guagua».
Pérez del Pino advierte de que la gratuidad indiscriminada puede terminar perjudicando al viajero frecuente si no se acompaña de más planificación, más servicios y más capacidad. «Hemos destrozado el servicio de transporte con un efecto de gratuidad que no funciona», afirma. También reprocha al Gobierno canario que se limite a culpar al Ejecutivo central y le pide explicar qué ha hecho en materia de movilidad en los últimos tres años.
El diputado señala que los cabildos actúan habitualmente como prefinanciadores de las ayudas al transporte, porque el Estado transfiere los fondos a final de año. No obstante, considera que el debate real debe centrarse en por qué el gasto crece de forma tan intensa y cómo se está usando el sistema. Para Pérez del Pino, el transporte gratuito debe mantenerse para determinados colectivos y usuarios que cumplen condiciones concretas, pero no como una medida general sin límites.
El tren de Gran Canaria
Pérez del Pino reitera su apoyo al tren de Gran Canaria y lo presenta como un proyecto transformador para la movilidad y el desarrollo urbano de la isla. «El impacto urbanístico, de modernidad, de movilidad, de conectividad, del tren en Gran Canaria, va a cambiar mucho la forma de moverse en Gran Canaria», afirma. Reconoce, sin embargo, que su financiación es compleja y que depende tanto del Gobierno central como de la Unión Europea.
El exresponsable insular de Movilidad defiende que el proyecto avanzó de forma significativa durante su etapa en el Cabildo de Gran Canaria y en la Autoridad Única del Transporte. Recuerda que se impulsaron los proyectos técnicos, se dejó en tramitación la declaración de impacto ambiental y se incorporaron fondos del Ministerio para finalizar trabajos pendientes. A su juicio, el tren es hoy «un proyecto extremadamente maduro».
El diputado admite que la ejecución no será inmediata, pero rechaza que se trate de una iniciativa irrealizable. Considera que el primer impulso podría comenzar con menos de 20 millones de euros y que el valor estratégico del proyecto justifica mantenerlo en la agenda. «Creo que es un proyecto que va a cambiar urbanísticamente la forma de vivir, la forma de moverse en Gran Canaria», insiste.
Pérez del Pino concluye que tanto en sanidad como en movilidad el Gobierno de Canarias debe abandonar la improvisación y sentarse a planificar con rigor. En sanidad, reclama diálogo con los profesionales y refuerzo del sistema público; en transporte, pide una gratuidad selectiva y una estrategia que no se limite a sostener el servicio actual, sino que prepare a Canarias para una movilidad más eficiente.