➤ «Hay ayuntamientos que tienen expedientes de licencias parados entre dos y tres años». ➤ «Nos faltan habilitados en muchos municipios y eso está condicionando que las licencias salgan en plazo». ➤ «Estamos trabajando para que la gente pueda conseguir una vivienda, pero la situación es complicada».
La falta de técnicos en las administraciones locales, el encarecimiento de los materiales de construcción y la escasez de mano de obra cualificada están detrás de buena parte de los problemas que afronta el sector de la vivienda en Canarias. Así lo afirma el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda, quien reconoce que la situación es compleja y que no existe una solución única para resolver la emergencia habitacional en el archipiélago.
Durante la entrevista en El Espejo Canario, Miranda sostiene que el Gobierno autonómico está intentando agilizar los procedimientos administrativos y mejorar la capacidad de gestión de los ayuntamientos, aunque admite que los problemas estructurales de las administraciones locales siguen siendo un obstáculo importante para el desarrollo urbanístico y la construcción de viviendas.
Retrasos en licencias y falta de personal técnico
Uno de los principales problemas detectados por la Consejería es el retraso en la concesión de licencias urbanísticas, especialmente en municipios pequeños. Miranda explica que muchas oficinas técnicas carecen del personal suficiente para tramitar expedientes con rapidez: «La ley del suelo ha tenido dificultades, sobre todo por la imposibilidad de muchas oficinas técnicas de llevar a cabo la normativa dentro de los plazos previstos», afirma.
El consejero señala que el Ejecutivo ha aprobado decretos y ha puesto en marcha instrumentos para ayudar a los ayuntamientos a agilizar los procedimientos administrativos, con resultados que comienzan a apreciarse en algunos municipios.
Sin embargo, reconoce que el problema estructural persiste. «Nos faltan habilitados en muchos municipios y eso está condicionando que las licencias salgan en plazo», indica.
La escasez de secretarios e interventores municipales es especialmente grave en los municipios pequeños, donde estos funcionarios suelen tener que compartir responsabilidades entre varias administraciones locales. Según Miranda, esta situación dificulta el trabajo diario y ralentiza la tramitación de proyectos urbanísticos.
En algunos casos, los retrasos llegan a ser muy prolongados. «Hay ayuntamientos que tienen expedientes de licencias parados entre dos y tres años», explica.
La vivienda: un problema complejo
Miranda también analiza las dificultades que atraviesa el sector de la construcción en Canarias. El consejero coincide parcialmente con el diagnóstico del sector empresarial, que denuncia la falta de rentabilidad en la promoción de viviendas: «La señora Gil lo ve desde el punto de vista empresarial y en algún caso no le falta razón», afirma en referencia a las declaraciones de la presidenta de los constructores de la provincia de Las Palmas.
Según el responsable de Política Territorial, la situación se debe a una combinación de factores: la escasez de suelo disponible, los costes de los materiales, la falta de mano de obra cualificada y las trabas administrativas.
Además, señala que las empresas constructoras tienden a centrarse en los proyectos que ofrecen mayor rentabilidad. En algunas islas, explica, se priorizan las viviendas destinadas al alquiler vacacional frente a las destinadas a residencia habitual: «Las constructoras van a aquellas viviendas que les son más rentables», afirma.
Miranda menciona también las dificultades que encuentran los particulares que desean construir una vivienda. En algunos casos, señala, los promotores pasan meses intentando encontrar una empresa que ejecute la obra.
Fondos europeos y proyectos hidráulicos
Otro de los asuntos abordados durante la entrevista es la ejecución de los fondos europeos Next Generation en el ámbito de la Consejería de Política Territorial.
Miranda reconoce que los plazos son ajustados y que la administración trabaja con «mucha celeridad» para ejecutar los proyectos dentro del calendario previsto.
La mayoría de las iniciativas financiadas con estos fondos en su departamento están relacionadas con el ciclo integral del agua y se desarrollan en todas las islas: «Vamos muy pillados, es verdad, pero todos los proyectos están lanzados», afirma.
El consejero confía en que el nivel de ejecución será elevado cuando finalice el periodo previsto, aunque admite que también en este ámbito influyen problemas similares a los que afectan al sector de la construcción: falta de personal, dificultades para encontrar empresas interesadas y aumento de los costes.
Seguimiento científico de la actividad volcánica
En relación con la actividad volcánica en Tenerife, Miranda insiste en que el Gobierno se guía exclusivamente por los criterios científicos.
El consejero explica que las reuniones del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA) se desarrollan con normalidad y que los expertos no detectan, por ahora, señales que indiquen una erupción inminente: «Los científicos nos dicen que no hay una preocupación a corto plazo», señala.
Miranda subraya que son los especialistas quienes deben comunicar a la población la evolución de los fenómenos volcánicos y recalca que el Gobierno actúa en función de la información técnica disponible: «Nosotros nos llevamos por lo que dice el mundo científico», afirma.
Campañas para reducir los ahogamientos
Otro de los problemas que preocupa al Ejecutivo autonómico es el aumento de los ahogamientos en las costas del archipiélago.
Miranda admite que, pese a las campañas de prevención y a las advertencias en playas y zonas de riesgo, las cifras siguen siendo elevadas, especialmente entre visitantes extranjeros: «Es desesperante ver cómo, poniendo medios e información, no conseguimos reducir las cifras», reconoce.
El consejero explica que el Gobierno trabaja junto con el área de Turismo para mejorar la comunicación de las advertencias de seguridad, especialmente en distintos idiomas.
La intención es reforzar los mensajes dirigidos a los visitantes para que comprendan los riesgos del mar en el archipiélago: «Vamos a intentar que el mensaje llegue en muchos idiomas para que los visitantes entiendan que hay situaciones de riesgo», concluye.