Francisco Reyes, expresidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi, destaca la coordinación institucional y el comportamiento ciudadano durante los actos de la visita del papa, que evitaron los atascos previstos.
El expresidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi, Francisco Reyes, afirma que la jornada de la visita del papa a Gran Canaria fue «extremadamente maravillosa» desde el punto de vista de la circulación. Señala que, pese a las previsiones de posibles problemas en zonas como Siete Palmas o el entorno de Arguineguín, la movilidad se desarrolló sin incidencias relevantes.
Reyes sostiene que el resultado se explica por la información difundida previamente por las instituciones, la coordinación entre administraciones y el comportamiento cívico de la ciudadanía. A su juicio, la experiencia demuestra que una mayor concienciación permitiría mejorar el funcionamiento del transporte público, reducir los atascos y facilitar que los desplazamientos se realicen con mayor puntualidad.
Buen trato al taxi y comportamiento ciudadano
El representante del sector del taxi indica que los profesionales pudieron trabajar con normalidad y que, en términos generales, fueron bien tratados durante los cortes y restricciones de tráfico. Explica que en algunos puntos se les permitió avanzar algo más para acercar a los usuarios, al tratarse de transporte público regular de viajeros.
Reyes subraya también la actitud de las personas que participaron en los actos, especialmente en la misa, y afirma que la ciudadanía se comportó de forma «realmente buena». «La gente es muy educada y todo eso se nota», señala, al tiempo que reconoce que esperaba una situación mucho más caótica de la que finalmente se produjo.