José Antonio Rodríguez Verona, responsable de Primera Respuesta de Emergencia de Cruz Roja, destaca el valor simbólico de la visita y el trabajo de los voluntarios que atienden a los migrantes.
José Antonio Rodríguez Verona, responsable de Primera Respuesta de Emergencia de Cruz Roja, afirma que la visita del Papa al muelle de Arguineguín llega después de años de espera y tiene una fuerte carga simbólica para quienes han estado en primera línea de la atención migratoria. Aunque reconoce el impacto de lo ocurrido en aquel espacio durante la crisis migratoria, prefiere no llamarlo «muelle de la vergüenza», sino «muelle de las emociones», porque en cada intervención se mezclan la incertidumbre, la esperanza, el alivio y también el dolor.
Rodríguez Verona, que forma parte de Cruz Roja desde 1992, recuerda que ha intervenido en numerosas llegadas tanto en Arguineguín como en otros muelles de Canarias. Explica que algunas actuaciones terminan bien y permiten a los equipos regresar a casa «tranquilos», mientras que otras dejan una sensación de euforia por haber salvado vidas. Sin embargo, también admite que hay ocasiones muy duras, cuando llegan personas fallecidas o cuando alguien muere en el propio muelle.
El responsable de Cruz Roja señala que durante la etapa más crítica se vivieron «momentos muy malos», pero subraya que los voluntarios intentan atender a las personas «lo más dignamente posible» con los medios disponibles. Por eso considera importante que muchos de quienes trabajaron en aquellos días puedan estar presentes durante la visita del Papa, aunque otros no hayan podido acudir por motivos laborales o personales.
Salvar vidas y convivir con el dolor
Rodríguez Verona explica que Cruz Roja actúa después de Salvamento Marítimo, cuyos equipos realizan, afirma, una labor «durísima» en mar abierto. Una vez que reciben el aviso del muelle de llegada y del número de personas rescatadas, los equipos de primera respuesta se trasladan al lugar para prestar atención inmediata a quienes acaban de llegar.
El responsable de Emergencias reconoce que no siempre es posible salvar todas las vidas y que esas situaciones dejan una profunda huella. «Te quedas un poco en shock», afirma al recordar los casos de personas que superan un largo periplo migratorio y fallecen justo al llegar a tierra. Aun así, dice que prefiere quedarse con las historias positivas, como la de una embarcación en la que nació una niña poco antes de llegar a puerto en 2021. También destaca que Cruz Roja cuenta con apoyo psicológico interno para cuidar a los equipos tras intervenciones especialmente duras, porque «para poder atender a las personas, para poder cuidar a las personas, tenemos que estar bien».