El conflicto internacional ya presiona al alza los precios energéticos y podría duplicar la inflación en Canarias, según advierte el asesor fiscal Orlando Luján, que prevé efectos en cadena sobre el consumo y los tipos de interés.
El secretario general de la Asociación Española de Asesores Fiscales, Orlando Luján, advierte de que el principal efecto económico del conflicto se está produciendo ya en el mercado energético. Según explica, el encarecimiento del petróleo —que ha llegado a subir cerca de un 40% hasta superar los 100 dólares— responde a la incertidumbre sobre el suministro global, especialmente si se produce un bloqueo en el Estrecho de Ormuz.
«Estamos hablando de un punto por el que transita una quinta parte del petróleo mundial», señala, subrayando que cualquier alteración en esa zona tiene consecuencias inmediatas. Este aumento, añade, se traslada «de forma excesivamente rápida» a los precios de gasolina y diésel .
Efecto en cadena sobre precios y consumo
Luján explica que el encarecimiento de la energía genera lo que denomina «efectos de segunda ronda». Es decir, el aumento de costes en la producción y el transporte termina repercutiendo en los productos de consumo diario.
«Las materias primas se encarecen y eso llega directamente al supermercado», afirma. En consecuencia, anticipa un repunte de la inflación que podría llevar las tasas en Canarias desde el 2,1% actual hasta cerca del 4% : «Es muy probable que tengamos un repunte de la inflación que ya estamos empezando a vivir»
Un escenario similar al de Ucrania, pero más preparado
El experto considera que el contexto recuerda al vivido tras la invasión de Ucrania, aunque matiza que Europa se encuentra ahora mejor preparada. «Tenemos más reservas y un mix energético más diversificado», explica, aunque insiste en que los efectos serán similares: inflación al alza y tensiones económicas.
En este sentido, advierte de que una prolongación del conflicto podría alterar la política monetaria. «Los bancos centrales podrían volver a subir tipos cuando lo que se esperaba era una bajada», indica.
Medidas paliativas y sectores más afectados
Luján apunta a la necesidad de adoptar medidas de contención, especialmente en sectores sensibles como la agricultura o la pesca, muy dependientes del coste de los combustibles y fertilizantes: «Si se encarece el coste de producción, eso se traslada al consumidor días después»
Aunque reconoce que el margen de actuación es limitado, considera que las administraciones pueden introducir medidas fiscales o ayudas específicas para amortiguar el impacto.
El debate fiscal en Canarias
En relación con propuestas políticas recientes sobre una posible bajada impositiva, Luján aclara que la competencia sobre el IGIC corresponde exclusivamente al Parlamento de Canarias.
«Es plenamente competente Canarias para establecer los tipos impositivos», afirma, recordando que el petróleo ha pasado en 2026 a tributar al 1% tras dejar de hacerlo por el AIEM .
Incertidumbre condicionada por la duración del conflicto
El asesor fiscal insiste en que la evolución económica dependerá en gran medida del tiempo que se prolongue la guerra. «No es lo mismo un conflicto de días que de meses», subraya: «Todo dependerá de la duración del conflicto y de las posibles réplicas»
En ese contexto, concluye que la economía afronta un escenario de alta incertidumbre, con riesgos claros de inflación, encarecimiento del consumo y tensiones en los mercados financieros.