➤ «El pueblo canario siempre saca lo mejor de sí mismo» ➤ «Espero y deseo que esta visita cambie el rumbo hacia dónde va Europa, España y el mundo por los temas migratorios» ➤ «Se está abriendo la puerta a que la Europa rica pague a los países pobres para que mantengan en el patio trasero a los migrantes»
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, afirma que la visita del papa León XIV a las islas supone un reconocimiento internacional a la respuesta de la sociedad canaria ante el fenómeno migratorio y confía en que sirva para «remover las conciencias» de Europa, España y del conjunto de la comunidad internacional.
El origen de la visita
Clavijo sitúa el inicio de la visita papal en la audiencia que mantuvo en el Vaticano con el papa Francisco, acompañado por el vicepresidente Manuel Domínguez, la consejera Nieves Lady Barreto y los dos obispos de las diócesis canarias. El presidente afirma que aquel encuentro se produjo «ante la soledad del pueblo canario para poder atender con cierta dignidad y respeto a los derechos humanos la avalancha de gente que nos estaba llegando» y «ante los oídos sordos del Gobierno de España y de la Unión Europea».
El presidente recuerda que en aquella visita entrega al papa Francisco «un trozo de cayuco» y sostiene que, a partir de ese momento, «se empezó a gestar absolutamente todo». Clavijo expresa su «agradecimiento infinito a la Santa Sede y al Santo Padre por mantener agenda» y por venir a Canarias «para poner al pueblo canario como ejemplo ante el mundo de cómo se debe atender con dignidad a las personas».
El presidente también subraya el papel de las dos diócesis canarias en la continuidad de la iniciativa tras la muerte del papa Francisco. Afirma que los obispos «han hecho un trabajo magnífico» y añade: «No tengo palabras para agradecérselo a las dos diócesis y a los obispos lo que han hecho».
La memoria del muelle y de los cayucos
Clavijo se muestra emocionado al recordar las imágenes asociadas a la crisis migratoria en Canarias. Señala que en estos momentos le golpean «cientos de imágenes, momentos de frustración, momentos de enfado» y recuerda que estuvo «a pie de muelle» y también en El Hierro cuando se produjo el vuelco de un cayuco con víctimas mortales.
El presidente afirma que la tragedia de El Hierro resulta especialmente dura porque representa «la esperanza de tocar muelle» y, sin embargo, «a escasos metros pierdes la vida». Añade que en esas rutas mueren «niños, niñas y mujeres» y recuerda también a quienes «salen de esas costas de África y no llegan» porque «se pierden en la inmensidad del mar».
A su juicio, la visita del Papa tiene un valor simbólico que trasciende la agenda institucional. Clavijo afirma que «lo que espero y deseo es que esta visita cambie el rumbo hacia dónde va Europa y España y el mundo por los temas migratorios».
Críticas al nuevo reglamento europeo
El presidente advierte de que la visita papal coincide con la entrada en vigor del nuevo reglamento europeo en materia migratoria, una norma que, según afirma, va en dirección contraria al mensaje que el papa está trasladando en España. Clavijo sostiene que ese reglamento «endurece los requisitos y los controles» y puede convertir a Canarias en un espacio de retención prolongada de migrantes.
El jefe del Ejecutivo canario explica que actualmente la retención tiene un límite de 72 horas, pero con el nuevo marco «puedes llegar incluso hasta seis meses». En ese escenario, afirma, si se repiten cifras como las de 2024, cuando llegaron 47.000 personas, «los recursos en Canarias va a ser imposible que se puedan atender».
Clavijo reprocha además que no se hable de «la atención digna y de los derechos humanos de los migrantes» y denuncia que Europa se incline por soluciones externas que considera profundamente preocupantes. «Se abre la puerta a que la Europa rica pague a los países pobres para que mantengan en el patio trasero a los migrantes», afirma.
El presidente también expresa inquietud por la situación de los menores migrantes no acompañados. Señala que el nuevo marco «sigue sin distinguir entre adultos y menores» y recuerda que los niños y niñas «son muchísimo más vulnerables» y requieren un tratamiento diferente.
Un mensaje frente a la politización
Clavijo rechaza que se intente politizar la visita del papa y sostiene que quienes quieran utilizarla con fines partidistas deberían escuchar el contenido de sus palabras. «Escuchen las palabras y reflexionen», afirma, antes de añadir que «así evidentemente no vamos por el buen camino».
El presidente considera que la visita deja al descubierto una contradicción entre el mensaje humanitario del Papa y la orientación restrictiva de las políticas europeas. A su juicio, la ciudadanía debe ver esa contradicción, juzgarla y «obrar en consecuencia».
Sobre la controversia protocolaria en torno a quién debía recibir al papa en Canarias, Clavijo resta importancia a la presencia en la fotografía institucional. Afirma que nunca ha dado «un codazo por salir en una foto» y que ocupará «el lugar que tenga que estar», incluso «por detrás cargando sillas», porque lo relevante no es el protagonismo institucional sino el significado de la visita.
«El reconocimiento al comportamiento de un pueblo»
Clavijo insiste en que lo esencial es que el papa esté en Canarias para reconocer la actitud de la sociedad canaria ante la migración. «No es la historia de un papa en Canarias, es el reconocimiento al comportamiento de un pueblo», afirma.
El presidente subraya que Canarias es una comunidad con muchos retos y dificultades, pero que aun así ha respondido con humanidad ante quienes llegan huyendo de la muerte. A su juicio, en los momentos difíciles las sociedades pueden mostrar «lo peor o lo mejor de sí mismas», y Canarias ha demostrado que «el pueblo canario siempre saca lo mejor de sí mismo».