El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, critica el cambio de postura del Gobierno español sobre el Sáhara y advierte del impacto regional del conflicto con Marruecos.
Abdulah Arabi expresa su malestar por lo que considera una «incoherencia» en la política exterior de España. Según sostiene, el Gobierno defiende el derecho internacional en conflictos como Palestina o Irán, pero no aplica el mismo criterio en el Sáhara Occidental: «No se puede defender el derecho internacional en unos casos y negarlo en otros»
El representante del Polisario afirma que el giro del Ejecutivo español responde a presiones externas. «Ha sido producto del chantaje y la manipulación que ejerce Marruecos», asegura .
El conflicto del Sáhara y la autodeterminación
Arabi insiste en que la posición del Frente Polisario se mantiene invariable: garantizar el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro: «Nuestra lucha es que el pueblo saharaui pueda ejercer su derecho a la autodeterminación», afirma, subrayando que están dispuestos a participar en negociaciones siempre que se respete ese principio .
En este sentido, cuestiona las propuestas internacionales que plantean una autonomía bajo soberanía marroquí: «Si esa solución es la mejor, ¿por qué no dejan al pueblo saharaui decidir?»
Un conflicto de larga duración
El delegado recuerda que el conflicto se prolonga desde hace medio siglo y lo vincula al proceso inconcluso de descolonización. Evoca incluso su experiencia personal como niño durante la entrada del ejército marroquí en el territorio: «No fue una marcha civil, fue una penetración militar», sostiene, en referencia a la llamada Marcha Verde .
Arabi enmarca la actuación del Polisario dentro de los movimientos de liberación surgidos en África y América Latina en el siglo XX.
Relación con Canarias y memoria del conflicto
El representante saharaui destaca la cercanía histórica y social entre Canarias y el Sáhara Occidental, y afirma que cualquier solución al conflicto tendrá consecuencias en el archipiélago: «Lo que acontece en el Sáhara Occidental afecta a Canarias»
Sobre los episodios de la guerra en los que se vieron implicados pescadores canarios, Arabi reconoce las consecuencias del conflicto, aunque rechaza atribuciones directas: «Lamentamos cualquier baja, pero nadie ha demostrado responsabilidades concretas», afirma .
Advertencias sobre Marruecos
Arabi advierte de lo que define como una política expansionista de Marruecos en la región. A su juicio, esa estrategia no se limita al Sáhara, sino que podría afectar a otros territorios: «Marruecos tiene una ansia expansionista que alcanza a los países vecinos»
En ese contexto, no descarta tensiones que puedan implicar indirectamente a España, aunque evita hacer afirmaciones categóricas sobre escenarios concretos.
Un pueblo disperso que reivindica su reconocimiento
El delegado cifra en cerca de medio millón las personas que conforman el pueblo saharaui, repartidas entre territorios ocupados, campamentos y diáspora. Recuerda además que la República Saharaui está reconocida por decenas de países y forma parte de la Unión Africana: «La independencia no depende del número de habitantes», concluye, reivindicando la legitimidad internacional de su causa.