➤ «Es muy grave que cada semana tengamos una nueva carga de profundidad a los pilares del Estado de Derecho» ➤ «Estamos hablando de más de 300 millones que ya tendrían que estar abonados» ➤ «Escuchar a Sánchez diciendo que hasta el 27 y más allá resulta algo asombroso»
La diputada de Coalición Canaria en el Congreso, Cristina Valido, afirma que el escenario político nacional es «muy desalentador» y advierte de que la acumulación de casos, denuncias y tensiones institucionales está provocando una creciente desafección ciudadana hacia el sistema democrático. La parlamentaria sostiene que España atraviesa una situación que «no debería alargarse mucho más tiempo» y considera que algunos actores políticos están dispuestos a «estirar el chicle», aunque ello suponga llevarse «la confianza de la gente por delante».
Un panorama de desafección democrática
Valido dice que la situación política actual contribuye a deteriorar la confianza de la ciudadanía en las instituciones. A su juicio, el problema no afecta solo al Gobierno, sino al conjunto de una vida parlamentaria marcada por el bloqueo, la confrontación y la incapacidad para resolver los problemas reales de los ciudadanos. «El panorama es muy desalentador», afirma, porque «lo único que hace es generar más desafección de la sociedad hacia este sistema democrático».
La diputada nacionalista subraya que la democracia sigue siendo «el mejor sistema de gobierno que conocemos» y recuerda que no es una realidad garantizada en todo el mundo. Por eso considera especialmente grave que se permita una erosión continuada de los fundamentos institucionales. «Es muy grave que estemos permitiendo que esto ocurra y que cada semana tengamos una nueva carga de profundidad a los pilares del Estado de Derecho», señala.
Confianza o elecciones
La representante de Coalición Canaria explica que su formación ya ha pedido una cuestión de confianza y también un adelanto electoral. Sin embargo, afirma que el margen de actuación de su partido es limitado, porque una moción de censura no depende de los votos nacionalistas. «No depende de Coalición Canaria una moción de censura», indica, al recordar que el propio Partido Popular sostiene que no dispone de los apoyos necesarios para presentarla con garantías.
Valido insiste en que CC no mantiene «ningún otro compromiso» con el Gobierno, pero defiende que el partido no puede abandonar su tarea parlamentaria mientras el Ejecutivo siga en funciones. «No podemos irnos al rincón enfadados y decir no participamos más de esto», afirma. Su argumento es que cada semana llegan al Congreso leyes e iniciativas que pueden afectar a Canarias, tanto en sentido positivo como negativo, y que Coalición Canaria tiene la obligación de intervenir, estudiar y votar.
La diputada resume esa posición con una idea central: «Mientras este gobierno dure, estamos obligados a seguir estudiando cada proyecto de ley y a seguir posicionándonos como creemos que Canarias necesita que lo hagamos». Valido afirma que, aunque el Gobierno no tenga mayoría estable, el Congreso continúa funcionando y los distintos socios parlamentarios tratan de utilizar la debilidad del Ejecutivo para impulsar sus propias iniciativas.
La deuda pendiente con Canarias
Valido sitúa en unos 1.200 millones de euros las transferencias que el Estado debe realizar a Canarias a lo largo de 2026. Precisa que, a estas alturas del ejercicio, el retraso acumulado supera ya los 300 millones de euros. «Estamos hablando ya de un retraso de más de 300 millones que ya tendrían que estar abonados», afirma.
La diputada advierte de que Canarias no puede permitirse tensiones de liquidez prolongadas, porque sigue siendo una economía vulnerable. Según señala, el incumplimiento del Gobierno central puede tener consecuencias directas sobre la ejecución de obras e infraestructuras importantes. «Nos jugamos incluso que obras importantes, infraestructuras importantes se puedan parar», sostiene.
Valido dice que Coalición Canaria debe actuar con prudencia y responsabilidad, porque el Ejecutivo central conserva aún la capacidad de liberar o retener fondos. «Todavía tienen la llave en la mano», afirma. Aun así, advierte de que si el Gobierno de España utiliza los pagos pendientes como elemento de presión política, los canarios «tomarán buena nota».
Prudencia sin renunciar a la crítica
La parlamentaria nacionalista sostiene que defender los intereses de Canarias no consiste en romper toda relación con el Gobierno, sino en vigilar cada decisión y exigir el cumplimiento de los compromisos. Afirma que sería irresponsable «no saber nada del gobierno» mientras ese mismo Ejecutivo mantiene en sus manos partidas esenciales para las islas.
Valido señala que Coalición Canaria debe mantener una posición de exigencia, pero también de presencia activa en el Congreso. «Lo que nos toca hacer es absolutamente responsable y hacer nuestro trabajo siempre con esa brújula dirigida a conseguir que se cumpla con Canarias y, por supuesto, que no se la perjudique», afirma.
La diputada insiste en que su partido puede reclamar una cuestión de confianza o elecciones generales, pero mientras ninguna de esas dos salidas se produzca, debe continuar votando cada iniciativa en función de su impacto en el archipiélago. Su posición, afirma, no es de apoyo al Ejecutivo, sino de vigilancia permanente.
El cálculo del Partido Popular
Valido considera que el Partido Popular no presenta una moción de censura porque no quiere asumir riesgos en un contexto que cree favorable para sus intereses electorales. A su juicio, la dirección popular puede interpretar que los escándalos que afectan al PSOE desgastan al Gobierno sin necesidad de forzar una votación que podría perder.
«El Partido Popular probablemente no quiere arriesgar», afirma. Según la diputada, los populares pueden pensar que una moción fallida proyectaría una imagen de debilidad y podría beneficiar a Vox. Valido sostiene que el PP tampoco se ha distanciado electoralmente del PSOE tanto como esperaba y que cualquier error en este momento podría perjudicarle.
La diputada cree, no obstante, que la presión interna en el Partido Socialista puede acabar precipitando un adelanto electoral. Asegura que muchos alcaldes socialistas no querrán llegar a las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2027 cargando con el desgaste del Gobierno central. «Seguramente las generales serán antes de las autonómicas», afirma.
Zapatero, Venezuela y las sospechas previas
Valido también se refiere a las informaciones sobre José Luis Rodríguez Zapatero y sus vínculos con Venezuela. Señala que en Canarias existen muchas conexiones familiares y personales con ese país, por lo que desde hace tiempo se escuchan rumores y sospechas sobre determinadas actuaciones del expresidente.
La diputada afirma que no le sorprende que se hable de negocios de Zapatero en Venezuela, aunque sí considera llamativo el alcance de algunas informaciones conocidas. «Yo no creo que nadie se haya sorprendido mucho de que el señor Zapatero estuviera haciendo negocios en Venezuela, sinceramente», dice. Añade, sin embargo, que «el alcance de la ingeniería montada sí que ha sorprendido».
Sánchez y la «realidad paralela»
Valido se muestra especialmente crítica con la respuesta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante las informaciones que afectan a su entorno político y familiar. Afirma que le resulta «asombroso» escuchar al jefe del Ejecutivo sostener que pretende continuar hasta 2027 «y más allá», pese a la acumulación de indicios y sospechas.
La diputada considera que el discurso del Gobierno se basa en presentar todas las denuncias como una operación para derribarlo. Sin embargo, sostiene que «cualquier persona con dos dedos de frente sabe que aquí hay muchas cosas que de inventada nada y que hay indicios claros». Valido afirma que la presunción de inocencia debe respetarse, pero añade que los indicios también forman parte del debate público y generan una opinión ciudadana que no puede ignorarse.
«Escuchar al señor Sánchez ayer mismo diciendo que hasta el 27 y más allá resulta algo asombroso y desde el punto de vista del respeto a la gente y del respeto a la inteligencia de la ciudadanía me parece un insulto», afirma. La diputada cree que el presidente puede estar en una «huida hacia adelante» o intentando «ganar tiempo», pero sostiene que la realidad política e institucional del país hace cada vez más difícil mantener esa estrategia.