Ángel Vázquez: «Hemos conseguido menos turistas y más ingresos»

Ángel Vázquez en el set de El Espejo Canario en Islote de Fermina

Ángel Vázquez en el set de El Espejo Canario en Islote de Fermina

➤ «César Manrique es todo para Lanzarote, la isla no se entiende sin él» ➤ «El turismo no es malo: financia el bienestar de los conejeros» ➤ «Subimos tarifas para mejorar la calidad y reducir la presión sobre los centros»

El consejero de los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, Ángel Vázquez, defiende el modelo aplicado en la isla basado en la subida de tarifas, la mejora de la calidad y la reducción de la presión turística como vía para aumentar la rentabilidad sin incrementar la afluencia. En la entrevista en El Espejo Canario, Vázquez repasa los resultados económicos, el legado de César Manrique, los cambios en la gestión de los centros y los retos energéticos y turísticos del territorio.

Un modelo turístico basado en valor y no en volumen

Vázquez afirma que la estrategia aplicada en los centros turísticos ha permitido duplicar prácticamente la facturación en pocos años, pasando de cifras cercanas a los 27 millones a superar los 50 millones de euros anuales.

El consejero explica que este crecimiento se ha producido con menos visitantes: «Menos turistas y más dinero por segundo año consecutivo», señala, defendiendo que el incremento de precios responde a la necesidad de valorar adecuadamente los espacios.

A su juicio, mantener tarifas bajas suponía devaluar la experiencia: «No podíamos tener un centro a seis euros, la gente ni lo apreciaba», afirma, justificando una política que también busca reducir la saturación.

El legado de César Manrique como eje del modelo

El responsable de los centros turísticos sitúa la figura de César Manrique como clave en la identidad de Lanzarote. «César Manrique es todo para Lanzarote», asegura, subrayando que el modelo económico de la isla se sustenta en su visión.

Vázquez destaca que el artista entendió antes que nadie el potencial del turismo como motor económico, apostando por un desarrollo respetuoso con el entorno y capaz de generar riqueza para la población local.

En este sentido, advierte de que alejarse de ese modelo supondría un error estratégico para la isla.

Subidas de tarifas con finalidad social

El consejero explica que el aumento de precios en los centros no responde únicamente a criterios económicos, sino que tiene un componente social. Parte de los ingresos se destinan a proyectos que revierten directamente en la población.

«Hemos hecho subidas finalistas», señala, detallando que una parte del precio de las entradas financia iniciativas vinculadas al talento, la cultura o la acción social.

Entre estos proyectos menciona programas de becas para jóvenes o ayudas para mejorar la eficiencia energética en viviendas, reforzando la idea de que el turismo contribuye al bienestar colectivo.

Mejora de la oferta gastronómica

Otro de los cambios destacados es la transformación de la restauración en los centros turísticos. Vázquez reconoce que en el pasado la calidad era deficiente y que se ha producido un giro radical en la política de compras.

«Antes se compraba la peor mercancía», afirma, explicando que ahora se priorizan productos de calidad y se exige un mayor nivel a los proveedores.

Este cambio ha permitido mejorar la experiencia del visitante y obtener reconocimientos como la inclusión en la Guía Repsol, con el objetivo de aspirar a cotas superiores.

Energía y sostenibilidad: el reto pendiente

El consejero también aborda las dificultades para avanzar en sostenibilidad energética, especialmente en espacios como Timanfaya. Denuncia que actualmente los centros dependen del consumo de gasoil, con un gasto anual elevado.

«Quemamos 500.000 euros de gasoil al año», afirma, cuestionando la falta de alternativas viables.

En este contexto, descarta que la geotermia sea una solución efectiva en Lanzarote debido a sus características geológicas, lo que limita el desarrollo de energías limpias en determinados espacios.

Planes ante la incertidumbre internacional

Vázquez muestra preocupación por el contexto internacional y su posible impacto en el turismo. Señala que ya se trabaja en planes de contingencia ante posibles reducciones de vuelos o encarecimiento de costes.

El consejero advierte de que factores como la situación geopolítica o el precio del combustible pueden afectar al sector, por lo que considera necesario anticiparse con medidas económicas y de gestión.

Un turismo que financia el bienestar

En su valoración global, Vázquez insiste en que el turismo sigue siendo el principal motor de Lanzarote y rechaza las visiones negativas sobre su impacto.

«El turismo no es malo, es el que financia muchísimas cosas en el bienestar de los conejeros», afirma, defendiendo un modelo que redistribuye los beneficios en la sociedad.

El consejero concluye reivindicando la necesidad de seguir apostando por la calidad, la planificación y la gestión eficiente para garantizar la sostenibilidad económica y social de la isla.