El epidemiólogo insiste en que la situación no supone un peligro para la población y reclama un mensaje único basado en la ciencia para evitar alarma social.
El ex jefe de Epidemiología y Prevención del Gobierno de Canarias, Amós García, considera que la gestión de la crisis del barco con personas infectadas está generando más inquietud por la falta de coordinación que por el propio virus. A su juicio, es imprescindible que las administraciones construyan un discurso común que llegue de forma clara a la ciudadanía: «En una crisis sanitaria es fundamental un discurso común y único que llegue a la ciudadanía».
García advierte de que las contradicciones y la ausencia de información aumentan la ansiedad social, cuando el conocimiento científico disponible permite ofrecer un mensaje tranquilizador.
Riesgo “muy bajo” para la población
El especialista subraya que, según la epidemiología conocida del virus, el posible impacto en Canarias es prácticamente inexistente. En este sentido, insiste en que el debate público debería centrarse en trasladar serenidad y no en alimentar escenarios de riesgo: «El posible riesgo en nuestro medio es menos que cero».
Recuerda además que se trata de una situación muy alejada de la gravedad que supuso la pandemia de COVID-19 y que los mecanismos de transmisión del virus están bien estudiados desde hace décadas.
Gestión sanitaria del barco
Sobre la intervención en el buque, García apunta que la actuación debe centrarse en aislar y trasladar adecuadamente a las personas con síntomas, revisar al resto de pasajeros y organizar su retorno en condiciones seguras, evitando contactos innecesarios con la población.
También señala que Cabo Verde no dispone de la infraestructura sanitaria suficiente para asumir casos de esta complejidad, lo que condiciona las decisiones logísticas.
Posible origen del contagio
En cuanto al origen de los casos, plantea como hipótesis que los primeros contagios se produjeran durante una escala en Argentina, en zonas donde el virus es endémico. A partir de ahí, podría haberse dado una transmisión secundaria entre personas en el interior del barco, aunque este tipo de contagio es poco frecuente.
Contra el alarmismo y la desinformación
El epidemiólogo insiste en que la falta de información y la proliferación de mensajes contradictorios favorecen la difusión del miedo y teorías sin base científica: «El miedo sí que es un arma de destrucción masiva».
Por ello, defiende que las autoridades sanitarias lideren la comunicación con transparencia y rigor, apoyándose en la evidencia científica para garantizar una respuesta coordinada y eficaz.