Rodríguez Brito: “Manrique valoró el paisaje, pero se olvidó de la cultura agraria”

El ex consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo de Tenerife defiende "tratar mejor el monte y a los que quieren seguir siendo campesinos".

 

Wladimiro Rodríguez Brito, doctor en Geografía, sigue siendo un político "en activo" en cuanto eso signifique "compromiso con esta tierra, en particular en un sector tan maltratado como el sector primario". Comprometido, además, "con la cultura del ayer, que es también la cultura de mañana, la cultura de de potenciar lo local".

Considera que hemos devaluado "lo que nos llevamos al estómago y lo que producimos en la tierra" por algún tipo de "complejo". Así, afirma que en Holanda, el sector primario "tiene mucho prestigio", mientras que aquí "nos sentimos acomplejados" si decimos que somos del campo. Tal vez se deba, parcialmente, a que siempre hemos valorado más el paisaje rural que la cultura del campo: "César Manrique valoró el paisaje de la isla, pero se olvidó de la cultura agraria, que es lo más revolucionario de la isla de Lanzarote".

Efectos sobre el territorio

Rodríguez Brito, que es de La Palma, considera que en esa isla la devaluación de la cultura agraria es muy fuerte: "las explotaciones están gestionadas por personas ancianas" y los jóvenes apenas saben dónde tienen las tierras sus padres. Esto produce importantes efectos sobre el territorio. Así, el hecho que que haya tantas zonas abandonadas en Tenerife o en Gran Canaria "puede ocasionar catástrofes como el incendio de Portugal". A este respecto, recuerda que hemos pasado de cultivar 15.000 hectáreas de papas en los años ochenta a las cuatro mil actuales: "Gran parte de los incendios han nacido en tierras abandonadas que antes estaban cultivadas. Y tenemos abandonadas más de 90.000 hectáreas".

Afirma que nadie quiere hablar de estos riesgos porque "no da votos" y, sobre todo, porque choca con nuestros modelos de estilo de vida. Así, Rodríguez Brito recuerda que en Tenerife hay 800.000 coches, "más de uno por persona adulta". Esta cifra se explica porque "la gente quiere vivir en las medianías o en el norte e ir a trabajar a Santa Cruz. Entonces necesitamos más autopistas, lo que implica machacar el suelo agrícola que nos queda".

A esto se suma la "falta de compromiso y solidaridad", como lo demuestra el hecho de que depuremos menos del 20% del agua y "peor aún, que muchas redes urbanas están perdiendo más del 50% del agua. Son cifras lamentables que muestra falta de compromiso y solidaridad".

Ley del Suelo

Rodríguez Brito afirma que la Ley del Suelo mejora algunos aspectos de esta situación, pues "quita burocracia y resuelve la inflación de leyes". Considera que durante años se han maltratado los usos tradicionales "desde los despachos urbanos" con leyes que "han despreciado el esfuerzo de vivir en el territorio". Señala que, por ejemplo, se ha dificultado el pastoreo que, "cuando es razonable nos ayuda a retirar parte del combustible de los incendios". Asimismo, la legislación impedía "levantar un cuarto de aperos o un baño en una finca rural, y ahora la  Ley del Suelo lo permite".

Güímar

Afirma tener una solución para el "desastre medioambiental" de Güímar, desastre que se explica por "la connivencia de políticos y empresarios". Recuerda que Güímar es la mayor cantera de áridos de la isla y que hay que seguirla explotando pero "haciendo restauración". Considera que esta restauración puede hacerse por medio del agua, para bajar la dependencia del agua desalada: "necesitamos depósitos que sirvan para almacenar el agua y para hacer elevación que produzca energía alternativa. Esos pasos hay que darlos".

La izquierda de Coalición Canaria

Rodríguez Brito sigue afiliado a Coalición Canaria. Recuerda que entró en el Cabildo de Tenerife por Iniciativa Canaria (ICAN), donde aprendió que "hay gente que es de izquierdas y vive como la derecha, y gente de derecha comprometida". Afirma seguir comprometido "con una política de izquierdas y medioambiental" en una época "de devaluación del esfuerzo".