Rodolfo Núñez rechaza que se inyecte dinero público en el proyecto de Ashotel para crear una nueva línea aérea

Avión Binter | Foto: BINTER

Avión Binter | Foto: BINTER

El presidente de Binter sostiene que “ni dinero público, ni avales ni gaitas”. “Si el Gobierno está rumboso y quiere dar dinerito que nos lo dé a los que ya estamos”.

“Ojalá que vaya muy bien pero con dinerito privado; que cada uno se rasque el bolsillo, que ponga el dinero sobre la mesa. Pero no me vayan a contar la historia de si es estratégico… Estratégico para Canarias es Binter, Iberia, Ryanair, etcétera, que estamos volando y dando la cara aquí todos los días. Así que de perras públicas ahí, nada”. En estos términos se expresó el presidente de Binter, Rodolfo Núñez, al ser preguntado por la iniciativa que baraja la patronal turística Ashotel para la puesta en marcha de una compañía área que facilite la llegada de turistas a Canarias.

Sostuvo que a Binter le hubiera “encantado” que alguien de la patronal se pusiera en contacto con ellos para ver posibilidades de colaboración, y de hecho indicó que hay miembros de la Asociación “que han preguntado, por detrás, algo muy típico de aquí”. En este sentido recordó que la compañía no sólo se dedica a llevar gente “sino también a traerla: de Pamplona, Santander o Murcia, y sería estupendo ir de la mano de un grupo de hoteles o de un hotel en concreto”.

También recomendó a los empresarios que quieran emprender ese proyecto “que se lo piensen bien” y sostuvo que si los empresarios hoteleros necesitan algo ellos están dispuestos a “aconsejar y ayudar”. “Con dinero privado que cada uno haga lo que quiera, con dinero público no; ni avales, ni gaitas”, dijo. “Si el Gobierno está rumboso y quiere dar dinerito que nos lo dé a los que ya estamos”, sentenció.

Fondos públicos para la lavar la “ineficacia”

Núñez considera que no está tan claro que sea conveniente que los Gobiernos, como han hecho Alemania o Francia, salven a las aerolíneas con fondos públicos, incluso entrando en sus accionariados. Entiende que cuando una empresa cae, el sector se autorregula, como ocurrió con la compañía Thomas Cook. “Si una cae vendrá otra y lo hará”, sostuvo. Considera que es un sector estratatégico pero que “el mercado resolverá el problema”.

En cuanto al fondo de 10.000 millones anunciado por el Gobierno de España, Rodolfo Núñez sostiene que hay que entrar al detalle para tener claro “a cambio de qué se da ese dinero” y si se hace «con transparencia y justicia».

El presidente de Binter entiende que cuando acabe la crisis unas empresas estarán peor y otras mejor pero que “lo que no puede ser es que con dinero público se lave la ineficacia de las malas”. “Cuando nos va bien no vamos al Gobierno a regalarle dinero. Pagamos nuestros impuestos, y los menos que podamos. Y ahora si va mal ¿viene el Gobierno a sacarme las castañas del fuego?”, cuestionó.

“Yo he resuelto mi problema, pero si vas a repartir yo también quiero merendar. Lo que no se puede permitir es que yo, por haber hecho las cosas bien, vaya a quedar peor comparativamente con otros”, añadió.

Explicó que esta crisis ha cogido a Binter “preparada” con una política “prudente” en lo que tiene que ver con las inversiones y repartos de beneficios, que han negociado con proveedores y bancos y que han solicitado entre 80 y 100 millones de euros a través de líneas de financiación “que no hemos gastado, que los tenemos ahí por si hacen falta”.

Llegar a diciembre

Aunque en todo lo que tiene que ver con la COVID19 hay mucha incertidumbre y preocupan los rebrotes que puedan suponer nuevos confinamientos de población, Núñez confía en que lo peor haya pasado. “Si en diciembre estamos vivos ya no habrá problema”, sostuvo antes de señalar que confía en que en el primer semestre del año próximo se cuente con una vacuna o un tratamiento para la enfermedad. “Hay otros escenarios posibles, con consecuencias inimaginables”.

El escenario pues más optimista es aquel en el que “vamos a perder mucho dinero, pero nos mantendremos vivos”. “La ventaja de esta crisis es que sabemos que tiene un origen determinado. Es un problema sanitario y cuando eso se arregle volverá la normalidad”, añadió.

Núñez habla de Binter como de una empresa a la que ha costado 20 años construir lo que tiene en la actualidad. “Es singular, difícilmente replicable”.