➤ «El CAAM es un proyecto todavía por construir» ➤ «Cuando lo creadores operan fuera del espacio de libertad, su trabajo no tiene sentido» ➤ «Tenemos que mantener viva la memoria para que los procesos involutivos no se repitan»
El director del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), Orlando Britto Jinorio, defiende el papel de la cultura como espacio de libertad, reflexión crítica y conexión con la realidad contemporánea. En esta entrevista en El Espejo Canario, afirma que el museo debe dialogar con los problemas del presente y reivindica su proyecto como una institución abierta a la ciudadanía y al contexto internacional.
Britto asegura que su reciente renovación al frente del CAAM responde a la voluntad compartida de continuar un proyecto aún inacabado. «Creo que todavía está por construir», afirma, subrayando que tanto él como los responsables políticos consideran necesario seguir desarrollándolo.
Reconoce que el proceso no ha estado exento de polémica, con críticas y tensiones públicas, pero asegura que forma parte del sistema cultural y que ha aprendido a sobrellevarlo. «Estoy abierto a toda crítica constructiva», dice, aunque lamenta que a veces exista «maldad en los comentarios».
El director insiste en que la mejor respuesta a las controversias es el trabajo. Según explica, la institución ha apostado por reforzar la presencia de artistas canarios sin perder la dimensión internacional, con especial atención a América Latina, África y Europa.
Un museo comprometido con la contemporaneidad
Britto define el CAAM como un espacio que debe reflexionar sobre el presente y los conflictos globales. «No está al margen de lo que está ocurriendo en el mundo», afirma.
Como ejemplo, menciona intervenciones simbólicas instaladas en el edificio, como fotografías de Payasos sin Fronteras que muestran el impacto humano de la guerra o una obra sobre las migraciones situada en la entrada del centro. Para él, estas piezas recuerdan al visitante realidades que no deben invisibilizarse.
También considera que la cultura puede actuar como refugio frente a la intolerancia, siempre que se mantenga la libertad de expresión. «Si los creadores operan fuera del espacio de libertad, no tiene sentido su trabajo», sostiene.
Remodelación del edificio y reapertura
El CAAM permanece cerrado por la tercera fase de rehabilitación de su sede principal, un proceso iniciado tras detectar deficiencias estructurales derivadas del uso continuado del edificio. Brito explica que la intervención se ha desarrollado en varias etapas debido a su coste y complejidad.
La previsión es reabrir en junio con dos grandes exposiciones, entre ellas la retrospectiva de un destacado pintor canario y una muestra de una artista cubana contemporánea. Posteriormente, el calendario incluye nuevas revisiones de figuras relevantes de la generación artística de los años setenta.
El director considera prioritario recuperar trayectorias históricas que no habían sido revisadas en profundidad y ponerlas al alcance del público en grandes exposiciones monográficas.
Reivindicación de artistas canarios
Uno de los ejes del proyecto es la recuperación y difusión del patrimonio artístico del archipiélago. Brito recuerda que el CAAM ha dedicado retrospectivas a figuras clave como César Manrique o Martín Chirino y ha impulsado investigaciones y publicaciones sobre otros creadores.
Sobre el caso de Manolo Millares, explica que el centro ha optado por aportar nuevas perspectivas —como seminarios y estudios documentales— en lugar de repetir exposiciones ya realizadas, dado el reconocimiento internacional del artista.
También defiende la importancia de contextualizar a figuras como Néstor en sus propios espacios museísticos, señalando que la prioridad debe ser la reapertura de su museo específico.
Libertad creativa y tensiones culturales
Britto reconoce que la actividad cultural no está exenta de conflictos. Afirma que a lo largo de su carrera ha afrontado polémicas por obras que algunos sectores consideran provocadoras o incómodas, especialmente cuando abordan temas como la identidad, el cuerpo o la política.
Sin embargo, insiste en que la confrontación con la libertad del otro forma parte del arte contemporáneo. «A veces molesta la libertad inocente», señala, defendiendo el derecho de los artistas a expresarse sin censura.
Memoria histórica y riesgos democráticos
El director del CAAM muestra preocupación por el clima político actual y el auge de posiciones extremas, advirtiendo de que los avances democráticos pueden retroceder si se pierde la memoria histórica.
«Nos hemos sentido tan cómodos que pensamos que no era necesario hablar del pasado», afirma, alertando de que los procesos involutivos pueden ser rápidos si no se recuerdan los esfuerzos realizados para conquistar derechos y libertades.
Para Britto, la cultura debe contribuir precisamente a mantener viva esa memoria colectiva y a fomentar el pensamiento crítico.
Nuevos proyectos y ampliación de espacios
Entre los planes futuros destaca la creación de un espacio dedicado al artista Juan Hidalgo y a las prácticas más experimentales, que se ubicará en el Hospital de San Martín. Asimismo, menciona la futura apertura del Museo de Bellas Artes de Gran Canaria, prevista para los próximos años, que permitirá mostrar obras relevantes procedentes de distintas colecciones.
El director concluye que estos proyectos contribuirán a reforzar la identidad cultural del archipiélago y a situar su producción artística en el contexto internacional.