➤ «La justicia ha dado la razón de que aquí no había absolutamente nada» ➤ «El agua es una necesidad vital y existen mecanismos para quien no puede pagarla» ➤ «Seguimos teniendo muchísimos problemas con las toallitas»
La directora general de Emalsa, Mercedes Fernández-Couto, asegura que la compañía atraviesa una etapa de estabilidad tras años marcados por procesos judiciales y polémicas, y afirma que la reciente sentencia ha servido para restituir su reputación y permitir centrarse en la gestión del servicio público del agua en Las Palmas de Gran Canaria.
Fernández-Couto sostiene que la situación actual «es completamente diferente» a la de años anteriores, tras una resolución judicial que, según afirma, demuestra la inexistencia de irregularidades y pone fin a una etapa de acusaciones graves.
Explica que durante más de una década la empresa y sus directivos han convivido con investigaciones que han afectado tanto a la gestión como a la vida personal de los implicados. «La justicia ha dado la razón de que aquí no había absolutamente nada», afirma, aunque subraya que el impacto reputacional y humano ha sido muy importante.
Asegura haber visto a los afectados «muy tocados», pero también aliviados por poder iniciar una nueva etapa tras quitarse «una losa» de encima.
Expansión internacional del grupo
La responsable de Emalsa destaca como noticia positiva la adjudicación a la división internacional del grupo Saur —al que pertenece la empresa— de un contrato de gran envergadura en Qatar para gestionar depuración y redes de saneamiento.
Se trata de un proyecto valorado en unos 400 millones de euros que permitirá operar instalaciones de tratamiento de aguas residuales en el sur del país. Fernández-Couto afirma que la experiencia acumulada en Canarias resulta valiosa para este tipo de proyectos, especialmente en regiones con escasez hídrica.
Subraya que el saneamiento es tan esencial como el suministro de agua potable, ya que sin un tratamiento adecuado de las aguas residuales el impacto ambiental y sanitario sería muy elevado.
Posible expansión en otras islas
Preguntada por la posibilidad de participar en concursos en otros territorios del archipiélago, asegura que la empresa mantiene interés en expandirse si las condiciones lo permiten.
Recuerda que una filial ya concurrió en su día al concurso del agua en Lanzarote, donde quedó en segunda posición, y señala que la compañía está dispuesta a presentarse a futuras licitaciones siempre que permitan una gestión eficaz.
Producción y pérdidas de agua
La directora general explica que Emalsa produce aproximadamente 27 millones de metros cúbicos de agua potable al año —equivalentes a 27.000 millones de litros— para abastecer no solo a la capital grancanaria, sino también a otros municipios cercanos y al puerto.
Destaca que cerca del 95 % del suministro procede de agua desalada, complementada con recursos subterráneos. En cuanto a las pérdidas en la red, indica que se sitúan en torno al 18 %, lo que supone un rendimiento del 82 %, con el objetivo de seguir mejorándolo mediante proyectos financiados parcialmente con fondos europeos.
Atención a personas vulnerables
Fernández-Couto recalca que el acceso al agua es un derecho básico y que existen mecanismos para garantizar el suministro a quienes no pueden asumir el coste.
«El agua es una necesidad vital», afirma, explicando que el Ayuntamiento gestiona ayudas sociales y bonos específicos para cubrir el consumo de personas en situación de vulnerabilidad. Reconoce, no obstante, que en los últimos años ha aumentado el número de usuarios que necesitan este apoyo.
Inversiones en saneamiento y depuración
La responsable de Emalsa destaca los avances en grandes proyectos de saneamiento impulsados por el Ayuntamiento con financiación estatal y europea, incluyendo nuevas depuradoras, estaciones de bombeo y ampliaciones de la red.
Señala que aún existen zonas sin cobertura completa y otras con problemas históricos de inundaciones o infraestructuras obsoletas, por lo que considera prioritario coordinar las obras de renovación con los planes de asfaltado para evitar duplicidades.
Asegura que queda “mucho trabajo” por hacer, pero considera que el momento actual es favorable gracias a los fondos disponibles y a la cooperación institucional.
Vigilancia permanente y uso de tecnología
Fernández-Couto explica que la red de abastecimiento está monitorizada de forma continua mediante sensores y sistemas de análisis, lo que permite detectar anomalías de consumo o fugas con rapidez.
Destaca además el uso de inteligencia artificial para anticipar incidencias, especialmente durante la noche, cuando es más fácil identificar variaciones en el caudal mínimo habitual.
Calidad del agua potable
La directora general insiste en que el agua suministrada en la ciudad es completamente potable y de alta calidad, y anima a la población a consumirla con confianza.
Recuerda que detrás del servicio hay centenares de trabajadores y controles constantes para garantizar su seguridad sanitaria.
Problema persistente de las toallitas
Uno de los principales desafíos operativos sigue siendo el vertido de toallitas húmedas y otros residuos al alcantarillado. Fernández-Couto advierte de que continúan generando obstrucciones graves y costosas.
Explica que durante episodios de lluvias intensas pueden formar auténticos tapones en estaciones de bombeo, provocando alivios de aguas residuales y riesgos medioambientales. Por ello, anuncia el inicio de una nueva campaña de concienciación dirigida tanto a la población general como a los centros educativos.
Balance tras más de una década al frente
Con trece años en la compañía, Fernández-Couto describe su trayectoria como «muy intensa», marcada por momentos difíciles desde su llegada en 2012, pero también por la satisfacción de contribuir a la mejora del servicio público.
Afirma que su prioridad actual es consolidar la estabilidad y centrarse en ofrecer a la ciudadanía un suministro eficiente, seguro y sostenible.