La movilidad, “piedra de toque” del desarrollo urbanístico de Las Palmas de Gran Canaria

Javier Doreste | Foto: AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Javier Doreste | Foto: AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Javier Doreste, primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, asegura que la pandemia no ha paralizado la concesión de licencias en la ciudad.

Doreste enmarca el planteamiento urbanístico en torno al plan Horizonte Verde en el trabajo que se ha venido haciendo a lo largo de los años. Se trata de un plan de movilidad integral que no descuida la dimensión vertical, mediante la introducción de elementos mecánicos como ascensores, escaleras o cintas mecánicas que ayuden a los vecinos a salvar las, en ocasiones, importantes diferencias de nivel. 

El concejal señala que en zonas como el risco de San Juan o el de San José se concentra un importante porcentaje de población mayor que tienen que realizar muchas gestiones en coche, aún dentro del propio barrio, debido a la geografía escarpada. Se trata de zonas con pendientes de hasta el 12%, cuando la normativa indica que no puede haber pendientes superiores al seis por ciento.

Apunta que todo el plan urbanístico está condicionado a la movilidad, pues esta constituye “la piedra de toque”: “El covid nos ha enseñado la importancia de la distancia social, de que las personas no choquen transitando por la ciudad”.

Concesión de licencias

Doreste señala que la concesión de licencias de obras en la ciudad no se ha paralizado por la covid-19. Así, dice, las licencias están saliendo en el plazo de un mes y en 2019 se concedieron unas 1500, mientras que en el periodo de alarma la cantidad ascendió a 163 licencias. En estos días se ha concedido permiso a 14 hoteles que querían aprovechar el parón turístico para reformar sus instalaciones. Afirma que Las Palmas de Gran Canaria es una “gran ciudad” para invertir, por su clima, el bajísimo nivel de delincuencia, su oferta gastronómica y cultural y su red sanitaria

El concejal recuerda que ya se ha solucionado el problema del cuello de botella en el trámite de la licencia de obra menor, en la que ahora basta con la comunicación previa. Apunta que se considera obra menor aquella que no afecta a la estructura del edificio.