➤ «Las políticas de austeridad continúan en las universidades canarias desde 2008» ➤ «La economía va bien, pero hay una parte de la población que sigue quedando al margen» ➤ «Canarias tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo»
El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Luis Rivero Ceballos, alerta del deterioro progresivo que sufren las universidades públicas canarias debido a la falta de financiación y advierte de que las consecuencias se dejarán sentir a medio y largo plazo en el conjunto de la economía y de la sociedad del archipiélago.
Rivero analiza también las consecuencias económicas del bloqueo del estrecho de Ormuz, la situación social de Canarias, el aumento de la desigualdad, el problema de la natalidad y la necesidad de un proyecto cultural de mayor alcance para las islas.
El impacto económico del bloqueo del estrecho de Ormuz
Rivero afirma que los efectos más intensos de la crisis en el estrecho de Ormuz todavía están por llegar. Explica que hasta ahora el mercado no había sufrido una escasez real de petróleo y materias primas porque gran parte de los cargamentos ya estaban en tránsito antes del bloqueo. Sin embargo, sostiene que esa situación comienza ahora a cambiar.
«A partir de este momento empezará a hacerse efectiva la escasez de esos bienes», afirma, al tiempo que advierte de que los precios aumentarán con mayor intensidad en las próximas semanas.
El economista señala que el alcance de la crisis dependerá principalmente de dos factores: la duración del bloqueo y los daños sufridos por las infraestructuras energéticas de la zona. También establece paralelismos con las consecuencias económicas derivadas de la invasión rusa de Ucrania.
El deterioro de las universidades públicas
Uno de los principales asuntos abordados es el manifiesto impulsado por más de 3.000 firmas en defensa de las universidades públicas canarias. Rivero, junto al catedrático José Suay, encabeza esta iniciativa para reclamar una mejora urgente de la financiación universitaria.
El profesor sostiene que el deterioro económico de las universidades públicas se arrastra desde la crisis financiera de 2008. «Las políticas de austeridad continúan en las dos universidades públicas canarias», afirma. A su juicio, mientras otras áreas económicas fueron recuperando niveles de inversión, las instituciones universitarias siguieron sometidas a restricciones presupuestarias.
Rivero explica que el problema no se percibe de forma inmediata porque los efectos sobre el capital humano y la investigación aparecen a medio y largo plazo. Sin embargo, considera inevitable que esa pérdida de capacidad termine afectando al desarrollo económico de Canarias.
El catedrático calcula que el deterioro real de la financiación universitaria podría rondar el 40% si se tiene en cuenta el incremento acumulado de costes desde 2008. «Estamos pagando las nóminas, algunas políticas sociales y el mantenimiento básico, pero no da para mucho más», señala.
Investigación de nivel internacional
Pese a las dificultades económicas, Rivero defiende la calidad de determinadas áreas de investigación desarrolladas en Canarias. Asegura que, para un territorio de 2,2 millones de habitantes, las universidades canarias cuentan con centros de investigación «muy importantes a nivel mundial».
No obstante, insiste en que la falta de financiación limita seriamente la competitividad de ambas universidades en el contexto nacional y europeo. «Hay una correlación entre la financiación y los resultados», afirma, aludiendo a los rankings académicos internacionales.
También marca diferencias entre la universidad pública y la privada. Según sostiene, las instituciones públicas cumplen una función esencial como mecanismo de igualdad de oportunidades y ascensor social. «El mejor plan de empleo que hay en Canarias es el título universitario», asegura.
Una economía que crece, pero no llega a todos
El economista analiza además las conclusiones del último informe del Consejo Económico y Social de Canarias, del que fue presidente. Rivero reconoce que Canarias atraviesa un periodo de crecimiento económico y de fuerte incremento de la recaudación pública gracias a la recuperación posterior a la pandemia.
Sin embargo, advierte de que parte de la población sigue quedando excluida de esa mejoría. «La economía va bien, pero hay una parte de la población vulnerable que queda al margen social», afirma.
Aunque reconoce que la desigualdad ha mejorado ligeramente debido al crecimiento del empleo, sostiene que determinados colectivos continúan dependiendo de ayudas sociales insuficientes y no logran beneficiarse de la expansión económica.
La preocupación por la natalidad
Otro de los asuntos que más preocupa a Rivero es el desplome de la natalidad en Canarias. El economista recuerda que el archipiélago registra algunas de las tasas de natalidad más bajas de España, de Europa y del mundo.
A su juicio, esta situación tendrá consecuencias profundas a largo plazo y exige políticas públicas activas que favorezcan la conciliación y el apoyo a las familias. También considera que existe un importante componente cultural detrás de este fenómeno.
Rivero critica que históricamente los gobiernos canarios hayan reducido el concepto de cultura únicamente al ámbito artístico. Frente a ello, reclama «un potente proyecto cultural» capaz de extenderse a todos los ámbitos de la sociedad canaria y contribuir a reforzar la cohesión e identidad colectiva.