➤ «El reto era convertir la casa en el sujeto de la película porque el secuestro ya está contado» ➤ «Desde el punto de vista patrimonial, Las Meleguinas es un hito de la arquitectura de Canarias» ➤ «El corazón de la vivienda es el agua»
El cineasta Gustavo Socorro estrena el próximo 10 de octubre, en el contexto de la Semana de Cine de Gáldar, el documental Las Meleguinas. Un lugar que permanece, una película de 40 minutos que se acerca a la histórica finca vinculada a Eufemiano Fuentes no tanto desde el crimen que marcó su historia como desde su valor arquitectónico, paisajístico y patrimonial. «Es un escenario que yo creo que forma parte de la memoria colectiva de la isla», afirma.
Socorro explica que el proyecto nació de un encargo del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas después de que el club adquiriera la propiedad. El director decidió entonces apartarse del relato ya conocido sobre el secuestro de Eufemiano Fuentes, que se produjo en la vivienda en junio de 1976. «El crimen, el hecho, el secuestro ya está contado. Entonces pasó la casa a convertirse en el guion como sujeto», señala.
Una película sobre la casa
El documental adopta un perfil observacional y presenta Las Meleguinas prácticamente vacía, después de que el mobiliario fuera retirado antes de que la Unión Deportiva adquiriera la finca. Para Socorro, esa circunstancia terminó convirtiéndose en uno de los atractivos cinematográficos del proyecto. «Tenemos el continente, pero no el contenido mobiliario, pero sí crea ahí el alma de la vivienda», explica.
El cineasta también compone la banda sonora, en la que busca combinar «nostalgia» y «esperanza» ante la nueva etapa del inmueble. Destaca especialmente su integración en el paisaje, entre el barranco Alonso y el barranco de Santa Brígida, así como el empleo de piedra tallada por canteros procedentes de diferentes lugares de Gran Canaria.
Miguel Martín Fernández de la Torre
Las investigaciones realizadas para la película sitúan el proyecto inicial de la vivienda en 1947. Eufemiano Fuentes fue su principal impulsor y contó en distintas etapas con arquitectos como Miguel Martín Fernández de la Torre, Rafael Massanet y Pedro Massieu Verdugo. Socorro subraya particularmente la intervención de Martín Fernández de la Torre, que alcanza también a aspectos ornamentales, las luminarias y el diseño de la vegetación de la finca.
El resultado es, según explica, una arquitectura difícil de adscribir a un único estilo. En la película, el historiador Antonio González Padrón aborda su posible componente regionalista canario, aunque también encuentra similitudes con determinadas mansiones californianas. Socorro la describe como una construcción con elementos racionalistas, modernistas y un acusado carácter ecléctico.
«El corazón de la vivienda es el agua»
Otro de los elementos fundamentales de Las Meleguinas es el agua. El documental presta atención al Pozo de los Silos, la cantonera y el estanque circular, además de al sistema que permitió convertir la propiedad en algo más que una residencia. «El corazón de la vivienda es el agua», resume Socorro.
Este sistema hizo posible configurar un espacio con árboles frutales y una plantación vegetal en la que también intervino Miguel Martín Fernández de la Torre. En la película aparecen planos y croquis del arquitecto con sus propuestas para la finca, donde se plantaron olmos, cipreses y pinos. «Es una maravilla», afirma el director, que define el lugar como uno de los espacios singulares de Gran Canaria para «el descanso y la contemplación de la belleza paisajística».
Una nueva etapa para Las Meleguinas
La Unión Deportiva Las Palmas proyecta ahora darle nuevos usos a la propiedad. Según explica Socorro a partir de lo planteado por el presidente del club, Miguel Ángel Ramírez, entre las posibilidades figura su utilización como hotel de concentración del primer equipo, junto con actividades sociales, encuentros y eventos que permitan abrir el recinto a otros usos.
Para el cineasta, esa nueva etapa permite mirar Las Meleguinas más allá del episodio criminal con el que quedó asociada durante décadas. «Desde el punto de vista patrimonial, yo creo que es un hito de la arquitectura y sin duda está dentro de lo más destacado de la arquitectura de ese perfil de Canarias», sostiene. Medio siglo después del secuestro de Eufemiano Fuentes, Las Meleguinas. Un lugar que permanece propone precisamente recuperar la casa como protagonista de su propia historia.