Guaguas Municipales refuerza la coordinación y la formación de sus conductores para mejorar el servicio

Néstor García Brito y Andrés Santana en el set de El Espejo Canario en Guaguas Municipales

Néstor García Brito y Andrés Santana en el set de El Espejo Canario en Guaguas Municipales

Andrés Santana, mando de Movimiento, y Néstor García Brito, conductor y formador, explican cómo se organiza el servicio, las dificultades para reforzar las líneas y los protocolos de actuación ante incidencias y conflictos con los pasajeros.

El incremento de viajeros provocado por la gratuidad del transporte público ha multiplicado la presión sobre los recursos humanos y materiales de Guaguas Municipales. Andrés Santana, mando de Movimiento, y Néstor García Brito, conductor y formador de nuevos profesionales, explican en El Espejo Canario que la compañía está atendiendo una demanda que prácticamente se ha duplicado en los últimos años con medios similares a los disponibles anteriormente. Esta situación obliga a intensificar la coordinación del servicio y aumenta la presión sobre conductores y vehículos.

Santana explica que los mandos de Movimiento desempeñan funciones de jefatura de zona, supervisión de terminales y control de las líneas a través del Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE). Entre las líneas con mayor demanda menciona la 12, la 17, la 21 y la 33, además de otras como la 26 y la 91. Aunque la empresa intenta reforzar los servicios cuando aumenta la ocupación, reconoce que no siempre dispone de vehículos suficientes. «Las guaguas tienen que soportar más estrés de trabajo, los conductores también», señala.

Formación y seguridad de los conductores

Néstor García Brito explica que Guaguas Municipales cuenta con aproximadamente 700 conductores y siete profesionales que compaginan la conducción con la formación de las nuevas incorporaciones. El proceso comienza con dos jornadas teóricas y continúa con cinco días de prácticas, durante los cuales se instruye a los nuevos trabajadores sobre las operaciones de inicio y finalización del servicio, los recorridos, los puntos conflictivos de las líneas y los protocolos ante incidencias.

García Brito destaca la importancia de la preparación para gestionar situaciones de tensión con los pasajeros. Aunque considera que los conflictos graves no son frecuentes, explica que los conductores deben interrumpir el servicio cuando se producen agresiones verbales o físicas. En esos casos, el procedimiento consiste en detener el vehículo en un lugar seguro, comunicar la incidencia a la central de control e informar a los pasajeros mientras se reciben instrucciones.

Cambios de recorridos y servicios especiales

Santana detalla también las modificaciones introducidas por las obras del colector en el entorno del Teatro Pérez Galdós, que han obligado a trasladar las paradas terminales a la calle Rafael Cabrera. Advierte de que la siguiente fase de las obras implicará nuevos cortes de tráfico y desvíos, aunque la compañía prevé mantener las terminales provisionales en su ubicación actual.

Otra modificación afecta a las líneas 18 y 19, cuyos servicios se han reorganizado para mejorar la conexión entre Manuel Becerra, El Sebadal y el interior de la zona portuaria. La integración permite ampliar la cobertura durante toda la jornada y mejorar ligeramente las frecuencias. Además, Guaguas Municipales organiza dispositivos específicos para acontecimientos de gran afluencia, como el Carnaval, los conciertos y los partidos de la UD Las Palmas, con el propósito de evitar que esos desplazamientos sobrecarguen las líneas regulares.