El técnico del Servicio Canario de la Salud Carles Barres señala que la gonorrea y la clamidia muestran signos de estabilización, aunque siguen aumentando, y advierte de la especial incidencia de esta última entre los jóvenes de 15 a 25 años.
Canarias continúa entre las comunidades autónomas con mayores tasas de infecciones de transmisión sexual (ITS), aunque los últimos datos manejados por la Dirección General de Salud Pública apuntan a una evolución diferente según la enfermedad. Carles Barres, técnico de este departamento del Servicio Canario de la Salud, adelanta en El Espejo Canario que los casos de sífilis han disminuido un 25 % en 2025, según los datos autonómicos todavía pendientes de publicación, mientras que las infecciones por gonorrea y clamidia mantienen una tendencia ascendente, aunque con indicios de estabilización.
Barres explica que el incremento de los diagnósticos no responde necesariamente en su totalidad a un aumento de los contagios. La mejora de los sistemas de vigilancia epidemiológica tras la pandemia y la extensión de las pruebas de detección permiten identificar infecciones que anteriormente podían pasar inadvertidas. Destaca que Canarias ha reforzado las estrategias de cribado y anima a quienes hayan mantenido relaciones sexuales sin protección a acudir a los servicios sanitarios para realizarse las pruebas, incluso cuando no presenten síntomas.
La clamidia preocupa especialmente entre los jóvenes
El especialista señala que la mayor concentración de infecciones de transmisión sexual se produce, en términos generales, entre los 25 y los 40 años, aunque la clamidia presenta una incidencia especialmente elevada en la población de 15 a 25 años. Considera que los hábitos de información de las generaciones más jóvenes, que recurren frecuentemente a redes sociales y canales digitales, obligan a adaptar las campañas preventivas para conseguir que sus mensajes lleguen de manera eficaz.
Respecto a la distribución por sexos, explica que la clamidia continúa siendo algo más frecuente entre las mujeres, aunque las diferencias se han reducido, mientras que la gonorrea presenta cifras más equilibradas, con un ligero predominio masculino. La sífilis, por su parte, mantiene una mayor incidencia entre los hombres. Barres insiste en que estas diferencias no deben llevar a descuidar la prevención en el resto de la población, ya que cualquier persona sexualmente activa puede contraer una infección.
Una nueva campaña de prevención en noviembre
La Dirección General de Salud Pública pondrá en marcha durante noviembre una nueva campaña de sensibilización dirigida a la población. Barres insiste en la necesidad de fomentar el uso del preservativo, combatir la desinformación y facilitar el acceso a las pruebas diagnósticas. Recuerda que algunas infecciones pueden curarse, pero haberlas padecido no proporciona inmunidad frente a nuevos contagios. También destaca la importancia de la vacunación frente a infecciones como las hepatitis A y B y el virus del papiloma humano, conforme a las recomendaciones sanitarias.
El técnico defiende, finalmente, una educación afectivo-sexual que comience desde edades tempranas y en la que participen las familias, los centros educativos, los servicios sanitarios y las organizaciones sociales. Considera imprescindible hablar de sexualidad con naturalidad, fomentar las relaciones basadas en el respeto y combatir los mitos que circulan en internet. A su juicio, la coordinación entre instituciones y entidades comunitarias resulta fundamental para que los mensajes preventivos alcancen a todos los grupos de edad.