La herramienta Ariadna, integrada desde julio en el sistema de emergencias del archipiélago, permite alertar a voluntarios cercanos y localizar desfibriladores. El presidente de la Sociedad Canaria de Cardiología, Pablo Jorge Pérez, destaca que no es necesario tener formación sanitaria para colaborar.
Canarias cuenta desde el pasado mes de julio con la aplicación Ariadna RCP, una herramienta que permite movilizar a ciudadanos voluntarios cuando se produce una parada cardíaca y localizar desfibriladores próximos al lugar de la emergencia. Pablo Jorge Pérez, presidente de la Sociedad Canaria de Cardiología y cardiólogo del Hospital Universitario de Canarias (HUC), explica en El Espejo Canario que su integración con el Servicio de Urgencias Canario (SUC) representa un avance para mejorar las posibilidades de supervivencia de las personas que sufren una parada cardiorrespiratoria.
El especialista recuerda que durante 2025 el Servicio de Urgencias Canario registró 1.318 asistencias por paradas cardíacas y subraya que la rapidez de la intervención resulta determinante. Actualmente, las posibilidades de sobrevivir a una parada cardíaca se sitúan por debajo del 10% en España y Canarias. La aplicación pretende reducir el tiempo que transcurre entre la emergencia y el inicio de las maniobras de reanimación, aprovechando la presencia de personas dispuestas a ayudar.
Cómo funciona la aplicación
Cuando se recibe una llamada al 112 por una posible parada cardíaca, el Servicio de Urgencias Canario evalúa la situación y coordina la respuesta sanitaria. Si resulta necesario, puede activar una alerta dirigida a los colaboradores registrados en Ariadna que se encuentren en un radio aproximado de un kilómetro del lugar del incidente. Estas personas pueden acudir para iniciar las maniobras de reanimación mientras llegan las ambulancias y los profesionales sanitarios.
Pablo Jorge insiste en que no es imprescindible disponer de formación previa para inscribirse como colaborador. El personal sanitario del SUC proporciona instrucciones telefónicas sobre cómo actuar ante la emergencia. «Hemos quitado cualquier tipo de restricción porque el tiempo es vida», explica el cardiólogo, que anima a toda la población a participar en esta red ciudadana.
La aplicación distingue entre dos modalidades de participación. Los colaboradores pueden recibir avisos para intervenir ante una emergencia, mientras que los rastreadores contribuyen a localizar y verificar los desfibriladores existentes, indicando su ubicación y disponibilidad. Esta segunda función permite conocer qué dispositivos pueden utilizarse realmente, dado que muchos se encuentran en instalaciones que no permanecen abiertas durante las 24 horas.
Más de 4.800 personas registradas en Canarias
La respuesta ciudadana ha experimentado un crecimiento significativo desde la implantación del sistema. Según los datos más recientes facilitados por Pablo Jorge durante la entrevista, Canarias cuenta ya con unos 1.565 colaboradores y 3.300 rastreadores. En julio, cuando comenzó la integración de la herramienta, había aproximadamente 300 colaboradores y 1.300 rastreadores.
El presidente de la Sociedad Canaria de Cardiología destaca que el crecimiento de la participación ha sido superior al registrado en Galicia, comunidad que incorporó anteriormente este sistema. Sin embargo, señala que todavía es pronto para determinar cuánto está contribuyendo la aplicación a mejorar las tasas de supervivencia. Aunque ya se han producido activaciones de colaboradores por parte del SUC, será necesario disponer de más información para evaluar sus resultados asistenciales.
El objetivo es duplicar las posibilidades de supervivencia
Pablo Jorge explica que mejorar la atención ante las paradas cardíacas exige actuar simultáneamente en cuatro ámbitos: la concienciación ciudadana, la formación en reanimación cardiopulmonar desde la escuela, la disponibilidad de desfibriladores públicos y la integración de los voluntarios en la respuesta de los servicios de emergencia.
El cardiólogo señala que algunos países europeos que han desarrollado conjuntamente estas medidas alcanzan tasas de supervivencia próximas al 20%, aproximadamente el doble de las actuales en Canarias. Considera que el archipiélago puede aspirar a resultados similares, aunque advierte de que los efectos de las actuaciones emprendidas ahora deberán evaluarse a lo largo de los próximos cinco o diez años.
Para participar, cualquier persona puede descargar la aplicación Ariadna, registrarse como colaboradora y activar la geolocalización de su teléfono móvil. Pablo Jorge recuerda que una parada cardíaca puede afectar inesperadamente a cualquier persona, incluso sin antecedentes cardiovasculares, por lo que considera fundamental extender la preparación y la participación ciudadana. «Todos debemos ser colaboradores, todos podemos salvar una vida», concluye.