La empresa canaria Sigfredo Melchor, seleccionada entre las 500 compañías españolas con mayor crecimiento empresarial, reclama menos burocracia, mejoras en la formación profesional y soluciones a los elevados costes logísticos del archipiélago.
El director general de Sigfredo Melchor, Sigfredo Melchor Álvarez, advierte de que el crecimiento económico de Canarias presenta importantes debilidades estructurales pese a los buenos indicadores de empleo y actividad empresarial. En una entrevista en El Espejo Canario, con motivo de la selección de su compañía para CEPYME500 2026, sostiene que el archipiélago está creciendo principalmente por el aumento de las horas trabajadas y no por una mejora significativa de la productividad. «La productividad no es trabajar más, es que cada hora valga más», afirma.
El empresario considera que la inflación, los costes laborales, la presión burocrática y las dificultades para encontrar profesionales cualificados comprometen la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. Recuerda que estas constituyen la inmensa mayoría del tejido productivo y reclama adaptar las exigencias administrativas a su dimensión. «Si a una pyme le ponemos la misma burocracia que a una gran empresa, esa pyme no llega a final de mes», advierte.
Los costes de la insularidad y la falta de profesionales
Melchor explica que operar en Canarias exige mantener mayores existencias de seguridad para garantizar el suministro a panaderías, pastelerías y establecimientos hosteleros. Su empresa acaba de invertir en un nuevo centro logístico de casi 3.000 metros cuadrados en El Goro, Telde, con instalaciones a distintas temperaturas y un espacio destinado a demostraciones gastronómicas. La compañía dispone también de almacenes en Tenerife y La Palma.
El empresario denuncia que transportar mercancías entre islas puede resultar tan caro o incluso más que traerlas desde la Península, un sobrecoste que termina repercutiendo en los consumidores. A estas dificultades se añade la escasez de técnicos de refrigeración industrial y conductores profesionales. Considera que existe un desajuste entre la formación disponible y las necesidades reales de las empresas, especialmente en actividades esenciales para la logística y la distribución.
El absentismo y las listas de espera sanitarias
Sobre el absentismo laboral, Melchor rechaza atribuir el problema a un supuesto fraude generalizado de los trabajadores y señala directamente las deficiencias en la gestión sanitaria. «El trabajador enfermo quiere curarse. Lo que falla es la gestión», sostiene. Explica que las demoras en pruebas diagnósticas prolongan las bajas laborales y obligan a las empresas a mantener plantillas adicionales para garantizar sus servicios.
Defiende una mayor participación de las mutuas en la gestión de determinados procesos y una reducción de las listas de espera. También reclama soluciones a los problemas de movilidad, particularmente en Tenerife, donde las retenciones de la TF-5 dificultan los desplazamientos laborales y perjudican la conciliación.
Menos burocracia para facilitar la inversión
El director general de Sigfredo Melchor identifica la simplificación administrativa como la medida más urgente para mejorar el entorno empresarial. Denuncia que algunos proyectos pueden permanecer paralizados durante años por retrasos en autorizaciones y trámites, una situación que desincentiva nuevas inversiones. Como alternativa, menciona experiencias de otras comunidades autónomas que están introduciendo mecanismos de silencio administrativo positivo en determinados procedimientos.
Melchor reivindica el papel de las empresas familiares y advierte de las dificultades que afrontan para garantizar el relevo generacional. Su compañía, cuyos orígenes se remontan a una pequeña panadería familiar, recibe la distinción CEPYME500 como reconocimiento a su trayectoria de crecimiento. «Queremos seguir en Canarias, queremos apostar por Canarias», concluye, al tiempo que reclama unas administraciones que faciliten la actividad empresarial sin renunciar a los controles necesarios.