El Gobierno autonómico advierte de que la dependencia de la desalación, la fragmentación territorial y el cambio climático exigen una mayor cooperación institucional para asegurar los recursos hídricos del Archipiélago.
El Gobierno de Canarias reclama una mayor implicación económica y política del Estado y la Unión Europea en la gestión del ciclo integral del agua en las Islas. La petición fue planteada durante el Spain Smart Water Summit, celebrado en Madrid, donde el Ejecutivo autonómico defendió la necesidad de reforzar las inversiones para garantizar el abastecimiento, mejorar la eficiencia de las infraestructuras y afrontar los efectos del cambio climático.
El director de la Unidad del Agua de los fondos Next Generation, Fernando Azcárate, explica que las características geográficas del Archipiélago requieren una atención específica por parte de las instituciones estatales y comunitarias. «Canarias es un territorio frágil, fragmentado y alejado del Continente, que requiere una especial atención para garantizar su seguridad hídrica», señala. Recuerda que la dependencia de la desalación y la distribución de competencias entre siete consejos insulares complican la planificación y la gestión de los recursos.
Una financiación que supere el esfuerzo autonómico
Azcárate destaca las medidas adoptadas por Canarias desde 2023 para mitigar los efectos de la sequía y actualizar la planificación hidrológica. Sin embargo, advierte de que el esfuerzo financiero realizado por las administraciones canarias necesita un respaldo equivalente del Estado y la Unión Europea, especialmente por la condición de región ultraperiférica del Archipiélago.
El responsable autonómico insiste en que el desafío ya no consiste únicamente en producir agua, sino en garantizar su disponibilidad de manera eficiente, sostenible y resistente a las consecuencias del cambio climático. Considera que la seguridad hídrica constituye una condición indispensable para mantener la cohesión territorial y favorecer el desarrollo económico y social de todas las islas.
Digitalización y adaptación al cambio climático
Entre las prioridades de la política hidráulica canaria figuran la modernización tecnológica de las infraestructuras, la digitalización de los sistemas de gestión y la adaptación a las nuevas exigencias en materia de saneamiento. Azcárate resume la estrategia autonómica en cinco grandes líneas de actuación: planificación, inversión, cooperación, digitalización y anticipación.
El Gobierno regional sostiene que estas actuaciones deben permitir reducir la vulnerabilidad del Archipiélago ante las sequías y la creciente incertidumbre climática, garantizando el acceso al agua para las generaciones futuras. La Administración autonómica considera imprescindible una colaboración financiera e institucional más estrecha para alcanzar estos objetivos.