➤ «El club ha estado durante décadas centrado en la parte deportiva, pero la gestión y la administración son fundamentales» ➤ «Creo que en mi nombramiento pesó más la persona que los treinta años que llevo en el Partido Popular» ➤ «Tenemos los mimbres, tanto en el cuadro técnico como en los jugadores, para hacer una muy buena temporada»
El nuevo presidente del Club Baloncesto Gran Canaria, José Miguel Álamo Mendoza, afronta su mandato con dos grandes objetivos: devolver al equipo a la ACB y transformar una estructura organizativa que considera necesitada de cambios profundos. En declaraciones a El Espejo Canario, el también vicerrector de Cultura, Deporte y Sociedad de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria asegura que el descenso, después de 31 años en la máxima categoría, ha supuesto un golpe muy duro para el club y su afición, pero considera imprescindible superar esa etapa y aprovechar la situación para introducir mejoras. «El inmovilismo no ayuda», advierte.
Álamo reconoce que el ascenso constituye la gran aspiración de la temporada, aunque insiste en que la competición será extraordinariamente exigente. Recuerda que, de los dieciocho equipos de la categoría, trece aspiran a subir y que el Gran Canaria apenas ha disputado sus dos primeros encuentros. Se muestra satisfecho con la plantilla y el cuerpo técnico, pero evita anticipar resultados. El nuevo presidente considera que el club dispone de recursos deportivos suficientes para competir por sus objetivos y destaca la respuesta de los aficionados, con más de 5.400 espectadores en el primer partido en casa.
Una presidencia nacida de un acuerdo entre adversarios políticos
El nombramiento de Álamo tiene una particularidad política: es un dirigente del Partido Popular que ha recibido la confianza del gobierno insular presidido por Antonio Morales, de Nueva Canarias, y del consejero de Deportes, Aridany Romero. El presidente explica que todo comenzó a mediados de julio, durante una conversación informal con Romero sobre la situación del club. La posibilidad de asumir la presidencia surgió entre ambos y posteriormente fue trasladada a Morales, quien acogió favorablemente la propuesta. Tras una conversación con el presidente del Cabildo y una reunión celebrada el 9 de septiembre, acordaron presentar públicamente el nombramiento el día 22.
Álamo atribuye esta confianza a las relaciones personales e institucionales construidas durante décadas. Recuerda que conoce a Morales desde su etapa como alcalde de Agüimes, cuando él era consejero de Deportes del Cabildo, y que ambos colaboraron en proyectos deportivos pese a sus diferencias políticas. «Yo creo humildemente que aquí pesó más la persona», afirma. Explica que recibió la propuesta con agradecimiento y que su hijo de veinte años le animó a aceptarla. Defiende una concepción de la política basada en la colaboración y la resolución de problemas, alejada de la confrontación partidista.
Una reorganización que ya provoca controversias
El presidente confirma que está acometiendo cambios en la estructura profesional del club, especialmente en las áreas administrativas y de gestión. Considera que una entidad con alrededor de sesenta trabajadores necesita una organización adecuada para atender el presupuesto, las subvenciones, la comercialización, los abonados, la comunicación y el funcionamiento cotidiano. Sostiene que durante demasiado tiempo se ha prestado una atención preferente a la parcela deportiva, descuidando otras áreas esenciales. «No puedes tener un organigrama que no tiene sentido», señala, y asegura que no ha necesitado solicitar autorización para introducir las reformas.
Álamo responde también a las críticas surgidas por los cambios que afectan a personas históricamente vinculadas al club. Explica que se ha alcanzado un acuerdo con Joan Pera y que continúan las negociaciones con Juan Ramarrero, cuya trayectoria y aportaciones asegura respetar. Reconoce el derecho de los afectados a defender sus intereses, pero insiste en que las decisiones se están adoptando mediante el diálogo. Desmiente, además, que se haya prescindido de Miguel Omonte, quien, según afirma, continuará desempeñando sus funciones. «Se están haciendo las cosas con absoluto respeto, hablando con las personas y llegando a acuerdos», sostiene.
El patrocinio de Cajasiete y la apuesta por la cantera
Entre los primeros avances de esta nueva etapa, el presidente destaca la incorporación de Cajasiete como patrocinador principal. Explica que la entidad financiera se encuentra en un proceso de expansión en Gran Canaria y ha encontrado en el club un proyecto atractivo por su trayectoria deportiva y su respaldo social. Recuerda que la entidad cuenta con más de cinco mil abonados y agradece especialmente la fidelidad de los pequeños patrocinadores que han mantenido su compromiso después del descenso. Álamo promete seguir trabajando para aumentar tanto el número de patrocinadores como el de aficionados.
La cantera constituye otra de sus prioridades. El presidente considera necesario reforzar su organización, mejorar la planificación deportiva y facilitar que los jóvenes jugadores puedan llegar al primer equipo. Recuerda su propia experiencia como técnico de las categorías inferiores del Gran Canaria y defiende la importancia de contar con profesionales especializados en esa tarea. También pone en valor la presencia de jugadores canarios en la plantilla y destaca particularmente a Fran Guerra. Convencido de que la recuperación deportiva debe acompañarse de una transformación institucional, Álamo resume su compromiso con una promesa dirigida a la afición: «No les vamos a defraudar».