➤ «Robe y yo trabajábamos todos los días juntos y durante muchos años conseguimos un sonido» ➤ «La perfección no existe, pero en 2012 y 2014 estábamos sonando cañón» ➤ «Si no me pagaran por hacer música, la seguiría haciendo»
El guitarrista Iñaki Antón reivindica la creación musical por encima de la técnica, la formación o los procedimientos utilizados para llegar a una canción. «La gente que hacemos música, que hacemos cualquier tipo de trabajo creativo, lo único que importa es lo que consigamos sacar afuera», afirma. Para Antón, los estudios, el trabajo previo o los recursos empleados pertenecen al músico: «Realmente lo único que importa es la obra».
Antón recuerda la estrecha relación creativa que mantuvo durante años con Robe Iniesta en Extremoduro. Rechaza atribuirse por sí solo el sonido de la banda y explica que ambos trabajaban juntos prácticamente a diario, con un reparto de funciones que se fue definiendo con el tiempo. «Éramos una máquina engrasada», resume al recordar una dinámica en la que cada uno conocía qué hacía mejor el otro y cuándo merecía la pena discutir una decisión musical.
La despedida que no pudo ser
El guitarrista reconoce que le afectó que no pudiera celebrarse la gira de despedida de Extremoduro. Recuerda que antes de la pandemia estaban vendidas «cuatrocientas y pico mil entradas», con recintos reservados, conciertos ensayados y equipos contratados. Tras las suspensiones surgieron discrepancias sobre cómo mantener vivo el proyecto y Antón era partidario de ir aplazando anualmente las fechas hasta que pudieran celebrarse.
También habla de su salida del proceso de creación de Mayéutica. Explica que el trabajo se había desarrollado conjuntamente con Robe y los músicos de Extremoduro, pero decidió apartarse cuando percibió que las diferencias personales podían terminar afectando a su amistad. «Robe, tío, no vamos a dejar de ser amigos y eso es lo peor, yo me quito de aquí», recuerda.
Antón considera que la evolución sonora de Extremoduro fue consecuencia de décadas de trabajo continuo. Al recordar el concierto celebrado en Gran Canaria en 2014, señala que la banda llevaba casi tres décadas desarrollando su sonido. «La perfección no existe», puntualiza, aunque reconoce que entre 2012 y 2014 el grupo alcanzó uno de sus mejores momentos en directo, con conciertos muy preparados y espacios reservados para la improvisación.
La evolución de Extremoduro
Sobre La ley innata, evita calificarlo como el mejor disco del grupo, aunque admite que probablemente sea el que mayor reconocimiento ha recibido como obra conceptual. Recuerda que fue un trabajo especialmente laborioso y reivindica también otros discos de Extremoduro que, aunque no tuvieran esa estructura de obra unitaria, considera igualmente importantes.
Antón defiende además los cambios estilísticos que fue experimentando la banda y recuerda que incluso Agila recibió críticas de seguidores que consideraban que Extremoduro se estaba alejando de su sonido. Para él, esa reacción forma parte de cualquier proceso creativo: «Siempre que evolucionas va a haber gente» que se sienta incómoda ante algo nuevo. El juicio definitivo, sostiene, llega con el tiempo y con la capacidad de una obra para mantenerse vigente años después de su publicación.
Entre las canciones que recuerda especialmente está «Si te vas», que fue una de las piezas que más le atrajeron durante la preparación de Material defectuoso. Explica que partió de una composición más corta y fue desarrollándola hasta convertirla en una canción de unos ocho minutos. Precisamente esa duración y su tempo hacían que resultara complicada de integrar en los conciertos, por lo que no siempre formaba parte del repertorio.
«Un músico que toca la guitarra»
Aunque es uno de los guitarristas más reconocibles del rock español, Antón evita definirse como guitarrista. «Soy un músico que toca la guitarra», afirma. Entre sus referencias cita a Malcolm Young, Les Paul, Ritchie Blackmore, Joe Perry, David Gilmour y Chet Atkins, aunque asegura que podría añadir muchos más nombres a una lista de influencias muy amplia.
Su presente está ligado a Rebrote, proyecto en el que comparte música con Jaime Moreno, Miguel Colino, José Ignacio Cantera y otros músicos. Antón insiste en que quieren construir «un grupo con entidad propia» y explica que ya trabajan en un segundo disco. En directo interpretan su propio repertorio y completan los conciertos con canciones de etapas anteriores de su carrera, tanto de Platero y Tú como de Extremoduro.
Antón no contempla abandonar definitivamente la música. Reconoce que ha atravesado periodos de cansancio y que sufrió covid persistente después de la pandemia, pero mantiene intacta su relación con el oficio. «Lo que sé hacer es lo que me gusta hacer. Si no me pagaran por hacerlo, lo seguiría haciendo», afirma. Para él, poder desarrollar durante toda la vida aquello que sabe hacer constituye «una fortuna».
Rebrote actúa hoy en el Teatro Municipal Juan Ramón Jiménez de Telde a las 20:30 horas.