Los médicos vinculan el aumento de las listas de espera al conflicto laboral y ven posible un acuerdo con Sanidad

Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín | F oto: Gobierno de Canarias

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Eric Álvarez atribuye parte del deterioro de las listas de espera a la huelga médica y asegura que la Consejería ha cambiado de postura y acepta negociar las reivindicaciones.

El presidente del Sindicato Médico de Las Palmas, Eric Álvarez, considera «alarmante» el aumento de las listas de espera registrado durante el primer semestre del año y atribuye parte de ese deterioro al conflicto entre los médicos y el Gobierno de Canarias. «La subida a la lista de espera es multifactorial, pero desde luego una gran responsabilidad la tiene el Gobierno de Canarias, que no ha sabido solucionar el conflicto con los médicos», afirma.

Álvarez señala que el sistema sanitario ya partía de una situación deficitaria de personal y sostiene que las jornadas de huelga agravaron el problema. A su juicio, las consecuencias terminan repercutiendo directamente sobre los pacientes y sus familias. «Todos sabemos el drama, el drama que existe en cada familia cuando esperas, esperas, esperas, esperas», subraya.

Negociación y coste de la huelga

El representante sindical, sin embargo, aprecia un cambio de escenario desde las últimas conversaciones mantenidas en julio. Explica que durante agosto el Servicio Canario de Salud convocó al sindicato a «al menos tres reuniones» y asegura que la Consejería ha modificado su posición. «Ahora está dispuesto a negociar todas las reivindicaciones que se le trasladan desde el colectivo médico», afirma. Álvarez precisa que las conversaciones se encuentran todavía «en una fase inicial», aunque valora positivamente la evolución.

El presidente del sindicato considera además que el coste de alcanzar un acuerdo sería muy inferior al impacto económico atribuido a la huelga. Recuerda que desde el propio Servicio Canario de Salud se cifraron en unos 400 millones de euros las pérdidas asociadas al conflicto, mientras que las reivindicaciones médicas supondrían, según sus cálculos, «como mucho, 100 millones» anuales. «Yo creo que es una buena inversión», sostiene.

Álvarez confía en que las próximas reuniones permitan cerrar el conflicto y recuperar la normalidad laboral. «Próximamente vamos a tener otro encuentro y esperemos que esto se pueda solucionar», señala. El dirigente sindical entiende que la nueva disponibilidad de recursos económicos de la Comunidad Autónoma puede facilitar un acuerdo que permita recuperar la paz social y reducir el impacto de las huelgas sobre la atención sanitaria.