Ángel Sabroso: «Activídate es la unión definitiva entre el sector sanitario y el sector deportivo»

Ángel Sabroso en el set de El Espejo Canario en la Viceconsejería de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias

Ángel Sabroso en el set de El Espejo Canario en la Viceconsejería de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias

➤ «Activídate es un programa, un servicio público nuevo y una invitación a la actividad y a la vida» ➤ «Se trata de un servicio público que nace y que es completamente gratuito para el usuario» ➤ «El objetivo es mejorar la salud pública, llegar mejor a la vejez y reducir el gasto farmacéutico»

El viceconsejero de Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Ángel Sabroso, presenta el programa Activídate como un nuevo servicio público que permite a los médicos de Atención Primaria derivar a personas con hábitos sedentarios a profesionales especializados en ejercicio físico. La iniciativa, implantada inicialmente en siete municipios del Archipiélago, cuenta ya con 730 usuarios y duplicará el número de unidades antes de que termine 2026.

Una receta de ejercicio físico

«Activídate es un programa, un servicio público nuevo y una invitación a la actividad y a la vida», explica Sabroso. El viceconsejero define el proyecto como «la unión definitiva entre el sector sanitario y el sector deportivo» y como una herramienta destinada a promover cambios duraderos en los hábitos de la población.

La principal novedad es la incorporación del ejercicio físico al circuito ordinario de derivaciones de Atención Primaria. De la misma manera que un paciente puede recibir una cita con un especialista, el médico de familia puede enviarlo a una unidad en la que un educador físico-deportivo evalúa su situación y diseña un programa adaptado a sus necesidades.

«Al igual que usted recibe una derivación para ir al digestivo, para ir al oftalmólogo o para ir al neumólogo, recibe una derivación para ir al profesional del ejercicio», señala. El sistema está informatizado y permite compartir con el educador físico-deportivo la información necesaria para elaborar el plan de actividad.

Sabroso pone como ejemplo a una persona que atraviesa un proceso depresivo. En lugar de limitarse a recomendarle que haga deporte, el médico puede concertarle directamente una cita con el profesional encargado de diseñar y supervisar su programa. «Viene esta persona porque está con una depresión y hay que hacerle un programa de ejercitación física que le ayude a salir de ese proceso», explica.

El viceconsejero subraya que las decisiones sobre la medicación corresponden siempre al facultativo. Activídate no sustituye la asistencia sanitaria, sino que incorpora una nueva herramienta terapéutica y preventiva. «Es el educador físico-deportivo el profesional del ejercicio físico que recibe derivados pacientes de los centros de Atención Primaria y le diseña su programa de ejercicio en base a lo que necesita ese usuario», afirma.

Un programa adaptado a cada persona

Sabroso aclara que Activídate no consiste en ofrecer matrículas gratuitas en gimnasios ni en construir nuevas instalaciones deportivas. El programa pone a disposición del usuario a un profesional cualificado que analiza sus condiciones físicas, sus posibilidades de movimiento, sus hábitos y los recursos de los que dispone.

«No estamos creando nuevos gimnasios ni estamos diciéndole a la gente que está dentro de Activídate: “No tienes que pagar tu cuota de gimnasio o no pagas la cuota de la piscina”», precisa. El objetivo es que el educador físico-deportivo valore a la persona, le paute un entrenamiento y realice un seguimiento de su evolución.

Los ejercicios pueden desarrollarse en un gimnasio, en una piscina, en la vivienda del usuario, en un parque activo o mediante los programas deportivos organizados por los ayuntamientos. «Yo ya estoy yendo a un gimnasio. Fantástico, te lo adapto. Yo no estoy yendo a un gimnasio, pero voy a la piscina. Fantástico, te lo adapto. Yo no quiero apuntarme en nada, no te preocupes, te programo los ejercicios para que los hagas en tu casa», relata.

El profesional mantiene después un contacto periódico con el usuario y puede conocer su evolución a través de una aplicación móvil. «A la semana te llama: cómo vas, cómo no vas. Tú reportas cómo están yendo los ejercicios por medio de la aplicación», explica Sabroso.

El programa se dirige inicialmente a mayores de 55 años con una vida poco activa y determinados factores de riesgo. La finalidad es combatir el sedentarismo antes de que genere problemas más graves, ayudar a controlar enfermedades y mejorar el bienestar físico y emocional.

«El objetivo de esto es mejorar la salud pública en general, llegar mejor a nuestros años de vejez, prolongar nuestra esperanza de vida, pero sobre todo llegar en buenas condiciones a la vejez y reducir el gasto farmacéutico», sostiene el viceconsejero.

Siete unidades y 730 usuarios

Activídate funciona actualmente mediante siete unidades, una en cada isla. En Gran Canaria se encuentra en Teror; en Lanzarote, en Tinajo; en Fuerteventura, en Tuineje; en Tenerife, en Santa Cruz de Tenerife; en La Gomera, en San Sebastián de La Gomera; en La Palma, en Villa de Mazo; y en El Hierro, en Frontera.

La selección inicial de estos municipios responde a las indicaciones del Servicio Canario de la Salud y a la existencia de profesionales sanitarios dispuestos a participar en el periodo de implantación. «Fue donde el Servicio Canario de Salud nos orientó: aquí hay población a la que ya podemos dirigir el programa y, sobre todo, tenemos profesionales sanitarios que creen en el sistema», explica.

Las siete unidades suman 730 usuarios dados de alta. Sabroso asegura que el programa registra «una tasa de cobertura del 95%» y que solo el 8% de las personas incorporadas lo abandona, principalmente por problemas de accesibilidad.

El viceconsejero señala que los profesionales sanitarios comienzan a observar mejoras en la calidad de vida de los participantes y una reducción de determinadas prescripciones farmacológicas. También destaca que algunos usuarios crean grupos para realizar juntos sus ejercicios, lo que añade un componente de socialización al programa.

«Ya notamos cómo mejora la calidad de vida de los usuarios, les empezamos a reducir las recetas que les tenemos que hacer, mandarles medicamentos, y sobre todo se empiezan a agrupar entre ellos para hacer los ejercicios juntos», reproduce Sabroso al referirse a la experiencia trasladada por uno de los médicos participantes en Teror.

De siete a 14 unidades en 2026

El Gobierno de Canarias pretende duplicar durante este año la red disponible. «Antes de que termine el año 2026 pasaremos a 14», anuncia Sabroso. Las siguientes unidades se instalarán en La Laguna, Agüimes, Puerto del Rosario, Santa Cruz de La Palma y Los Llanos de Aridane, entre otros emplazamientos.

La ampliación exige la colaboración de cabildos y ayuntamientos, que participan en la creación de los espacios y en la conexión del programa con los recursos deportivos municipales. En Lanzarote, el Ejecutivo trabaja con el Cabildo para establecer una nueva unidad en la Ciudad Deportiva de Arrecife.

Esta instalación permitiría que uno de los centros de salud de la capital lanzaroteña comenzara a derivar pacientes, además de los atendidos actualmente en Tinajo. «Paulatinamente tenemos que crecer por los 88 municipios de Canarias», afirma.

Sabroso reconoce, sin embargo, que la extensión del programa será gradual. Cada centro sanitario necesita tener adscrita una unidad activa de ejercicio físico y las zonas más pobladas pueden requerir varios profesionales para atender la demanda.

«Por eso hemos empezado por municipios de poca población, para ir implantando paulatinamente todo el programa», señala. Actualmente, una persona que vive fuera del área atendida por alguno de los centros participantes no puede acceder al servicio, aunque reúna las condiciones sanitarias.

El viceconsejero insiste en que se trata de una prestación gratuita financiada con recursos públicos. Los profesionales pertenecen al ámbito de la educación física y cuentan con titulación, colegiación y formación específica. Sabroso destaca en este apartado la participación del Colegio Oficial de Licenciados en Educación Física y del Colegio Oficial de Educadores Físico-Deportivos.

«Es socio indispensable para nosotros en todo esto. Nos aporta el rigor científico y la profesionalidad», afirma. «Son profesionales licenciados, colegiados en el colegio profesional y formados en el sistema».

El futuro del Estadio de Gran Canaria

Sabroso también expresa su apoyo a la remodelación del Estadio de Gran Canaria, aunque reclama que el Cabildo explique con claridad cómo se explotará la instalación y qué beneficios aportará durante las próximas décadas.

«La remodelación del estadio es absolutamente necesaria», sostiene. El viceconsejero considera que Gran Canaria necesita «un estadio del siglo XXI», capaz de prestar servicio durante cinco o seis décadas y de ir mucho más allá de la celebración del Mundial de fútbol de 2030.

«El deporte lo merece, Canarias lo merece y Gran Canaria lo merece», afirma. También pide que las decisiones y los procedimientos no pongan en riesgo la condición de sede mundialista. «Es un hito histórico que no podemos perder. Así que, que se haga, que se haga bien y cumpliendo los plazos».

Su principal reparo se encuentra en la ausencia de un modelo de explotación conocido. Sabroso reclama información sobre la gestión futura, la viabilidad económica y los usos que tendrá el recinto cuando no se celebren partidos.

«Estoy echando en falta en todo este debate una explicación larga y tendida sobre eso: cuál es el plan de explotación, el plan de viabilidad, cómo va a retornar esa infraestructura», manifiesta.

A su juicio, el precio solo puede valorarse en función de la utilidad social y económica que tenga el estadio. «Una cosa es cara o barata en función del valor que vaya a proporcionar», afirma. Por eso pregunta si el proyecto incluirá restaurantes, galerías comerciales, un auditorio, un centro clínico, espacios formativos o dependencias relacionadas con las universidades y las ciencias del deporte.

«Nada de eso se ha explicado y mucho me temo que no se ha explicado porque no existe», advierte. También considera necesario aclarar si el recinto será gestionado directamente por el Cabildo, por la Unión Deportiva Las Palmas o por una sociedad mixta.

El viceconsejero recuerda que las distintas estimaciones económicas han ido aumentando desde que comenzó a debatirse la actuación y pide «mucho rigor técnico» ante la posibilidad de que el coste final continúe elevándose.

«Creo que desde el principio hay que empezar la casa por los cimientos y decir: esta es la infraestructura que necesita Gran Canaria, no solo para el Mundial, sino para el futuro; este es el plan de explotación; este es el plan de viabilidad; esto se va a gestionar de esta manera y esto es lo que va a retornar a la sociedad de Gran Canaria durante las próximas cinco décadas», resume.

Desplazamientos deportivos y futuro del Gran Canaria

Sobre las ayudas a los clubes que compiten fuera de las islas, Sabroso asegura que el Gobierno de Canarias mantiene desde 2024 un protocolo con las federaciones de los deportes que concentran un mayor número de desplazamientos, como fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol, lucha canaria y piragüismo.

El Ejecutivo entrega los recursos a las federaciones y estas abonan directamente los servicios a las agencias de viajes, evitando que los clubes tengan que adelantar el dinero. Para el resto de las modalidades se convocan tres procedimientos anuales con los que se subvencionan desplazamientos entre islas, a la Península y al extranjero.

El viceconsejero también lamenta el descenso del Club Baloncesto Gran Canaria después de 30 temporadas consecutivas en la ACB y reclama una reflexión sobre el modelo de propiedad de la entidad.

Sabroso considera que el equipo debe seguir recibiendo apoyo, pero cuestiona que una institución pública mantenga la totalidad de las acciones de una sociedad anónima deportiva sin un plan para reducir progresivamente esa participación.

«Es una anormalidad que una administración pública sea el dueño de una sociedad anónima deportiva», afirma. «Las anormalidades hay que irlas cambiando, hay que irlas reduciendo».

El viceconsejero sostiene que no existe «ningún plan de trabajo» para disminuir la titularidad pública y advierte de que las aportaciones destinadas al sostenimiento del club han aumentado. «El 100% de las acciones siguen siendo propiedad de una institución pública y, además, las aportaciones públicas para el sostenimiento del club, lejos de ir reduciéndose, se han ido incrementando», concluye.