➤ «Creo que hay personas honestas, honradas, en todas las fuerzas políticas y que después hay algunos que vienen a lucrarse» ➤ «Coalición Canaria ya ha pactado con Vox» ➤ «La democracia tiene un valor incalculable y hay que defenderla día a día»
El alcalde de Arucas, secretario general de la Agrupación Socialista del municipio y miembro del Comité Federal del PSOE, Juan Jesús Facundo, reconoce el profundo malestar que le producen los casos de corrupción que afectan al partido. «Me siento avergonzado, cabreado, enfadado, molesto porque nos meten a todos en el mismo saco», afirma.
Facundo defiende que la existencia de comportamientos irregulares no puede servir para desacreditar a todas las personas dedicadas a la actividad pública. «Creo que hay personas honestas, honradas, en todas las fuerzas políticas y que después hay algunos que vienen a lucrarse y a sacar rédito personal de las formaciones políticas y, sobre todo, de la ciudadanía», manifiesta.
El dirigente socialista considera que estos comportamientos perjudican especialmente a quienes entienden la política como un servicio público. «Eso tiene que cabrear a las personas que queremos una política limpia y que debemos desechar a toda esta gente», señala. Reclama, además, que las responsabilidades se depuren hasta sus últimas consecuencias: «Si los juzgan y se demuestra que son culpables, pues que caiga todo el peso de la ley sobre ellos».
Preguntado por las investigaciones de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Facundo muestra su respaldo general a la labor de las instituciones. «Tengo un profundo respeto a las fuerzas y cuerpos de seguridad», declara. Extiende esa consideración a la Administración de Justicia, aunque admite que en cualquier ámbito profesional puede haber personas que hagan un uso inadecuado de sus responsabilidades: «Eso no quita que haya personas que a lo mejor utilicen mal sus cargos».
«Coalición Canaria ya ha pactado con Vox»
Facundo discrepa del pronóstico realizado por el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, sobre el posible final del ciclo político de la izquierda en el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. «No voy a discutirle la opinión que tenga Marco Aurelio, lo respeto profundamente. No estoy de acuerdo en que esos 12 años vayan a acabar», asegura.
El alcalde de Arucas establece también una línea clara respecto a la política de pactos. «Obviamente, el Partido Socialista no va a pactar con Vox», afirma. Añade que otras formaciones sí se sienten cómodas alcanzando acuerdos con la extrema derecha y cita tanto al Partido Popular como a Coalición Canaria.
Facundo recuerda que la organización nacionalista canaria ya alcanza acuerdos municipales con Vox y considera que corresponde a los electores valorar esas decisiones. «Coalición Canaria lo ha hecho en dos ayuntamientos en Canarias, no nos olvidemos. Un partido nacionalista que marca sus directrices ha pactado con la extrema derecha, con lo cual tendrá que sacar las conclusiones la ciudadanía», sostiene.
El dirigente socialista señala que Vox participa en el sistema político como el resto de los partidos mientras respete el marco constitucional. No obstante, deja claro que esa circunstancia no modifica la posición del PSOE ni abre la puerta a acuerdos con la formación.
Las víctimas arrojadas a los pozos de Arucas
Buena parte de la entrevista se centra en la recuperación de la memoria de las personas desaparecidas durante la represión franquista. Facundo reconoce que todavía no se conoce el número exacto de víctimas de Arucas y sostiene que puede haber más personas desaparecidas además de las localizadas en los dos pozos ya excavados.
«No solo los que ahora mismo se han ido localizando en los dos pozos, sino que creo que hay algunos más», indica. Explica que el trabajo continúa junto con la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas y el Cabildo de Gran Canaria para tratar de encontrar a quienes siguen en paradero desconocido. «Muchos todavía están en cunetas o, en el caso de Arucas, en pozos. Pero la cantidad no la sabemos exactamente», reconoce.
El alcalde se refiere a los restos de 24 personas recuperados en uno de los pozos y a otros 14 hallados en el segundo. Algunas víctimas ya han podido ser identificadas. Facundo subraya que son personas desaparecidas violentamente «por pensar diferente» y recuerda que otras ni siquiera desarrollan una actividad política que justifique la persecución de la que son objeto.
«Incluso aquellos que a lo mejor ni habían pensado ni habían dicho nada también fueron arrastrados», lamenta. La mayoría, añade, termina arrojada a los pozos tras ser asesinada.
El Ayuntamiento y las entidades memorialistas mantienen así la búsqueda de nuevas localizaciones y la identificación de los restos. El objetivo, según expone, no consiste únicamente en reconstruir los hechos, sino en devolver la dignidad a las víctimas y permitir que sus familias puedan recuperarlas.
El homenaje a Fernando Egea Ramírez
Facundo participa también en el homenaje insular del PSOE a Fernando Egea Ramírez, farmacéutico establecido en Agaete y fusilado en 1936 cuando tenía 28 años. «Se lo llevaron, lo capturaron, lo detuvieron, lo juzgaron con una pena de muerte y lo mataron», relata.
El alcalde explica que Egea llegó a Gran Canaria desde la Península con 21 años después de finalizar sus estudios de Farmacia. Se instaló en Agaete, atendía a los vecinos y desarrolló una actividad vinculada a la defensa de la libertad y la democracia. «Lo único que hizo fue luchar por la libertad y por la democracia», afirma.
Facundo recuerda asimismo la persecución sufrida por su esposa, que también fue detenida. Su embarazo evita que permanezca privada de libertad y posteriormente se ve obligada a huir. El homenaje busca recuperar la trayectoria de Egea y, a través de ella, la de muchas otras víctimas que continúan sin recibir una reparación suficiente.
«Buscamos la memoria de lo que era Fernando Egea y de muchos que también desaparecieron y que injustamente todavía no se han puesto a la dignidad y a la redignificación de estas personas», explica.
El silencio en las familias
El alcalde reconoce que procede de una familia socialista, aunque señala que en su casa, como en muchas otras, apenas se habla de lo sucedido durante la Guerra Civil y la dictadura. Dice desconocer las ideas políticas de sus abuelos maternos porque su madre nunca aborda esa parte de la historia familiar.
Sí recuerda un episodio transmitido por su madre. Tras una discusión cotidiana con una persona vinculada a Falange en Bañaderos, varios hombres acuden al domicilio familiar para llevarse a su abuelo. «Mi abuela lo escondió debajo de la cama», cuenta.
Facundo recalca que aquel incidente no parte necesariamente de una actividad política, sino de una disputa personal sin importancia. «Fue una discusión tonta, estaba mal aparcado, entraron en una discusión personal y al día siguiente vinieron a llevárselo», relata. El episodio sirve para ilustrar la arbitrariedad y el miedo que se instalan en la sociedad tras el golpe de Estado.
«De mis abuelos poco se podía hablar en casa en relación con la política», señala. Para el alcalde, ese silencio familiar demuestra la profundidad de unas heridas que perviven durante décadas y explica la necesidad de abordar públicamente lo ocurrido.
El alcalde republicano de Arucas
Facundo recuerda también la figura de Juan Doreste Casanova, alcalde socialista de Arucas cuando se produjo el golpe de Estado de 1936. Explica que la corporación se rinde después del ataque a la casa consistorial para evitar una masacre y que Doreste es detenido.
El alcalde señala que su antecesor era maestro, pasó por el penal de Gando y finalmente se vio obligado a abandonar la isla. Al preguntársele qué habría sucedido con él si hubiese ocupado la Alcaldía de Arucas 90 años atrás, responde: «Me pasaría lo que les haya pasado a mis compañeros anteriores, a todos los alcaldes socialistas que había en aquella época, y estaría en una cuneta, en un pozo, no sé yo».
Facundo considera estremecedor que, nueve décadas después del golpe de Estado y tras casi medio siglo de democracia, todavía sea necesario buscar a las víctimas y reclamar su reconocimiento. Sin embargo, cree que ese trabajo no puede abandonarse por el tiempo transcurrido.
La memoria como defensa de la democracia
El dirigente socialista sostiene que la Transición permite recuperar la democracia, pero no resuelve por sí sola todas las heridas provocadas por la dictadura. «Pensábamos que había heridas que hay que cicatrizar, que la memoria hay que recordarla, que hay que trabajar en ella y que la democracia tiene un valor incalculable y que hay que hacerlo día a día», declara.
Facundo defiende la legislación sobre memoria histórica, aunque admite que cualquier norma puede corregirse y perfeccionarse. «Las leyes siempre son mejorables. Es mejor tener una ley de memoria histórica que no haber tenido ninguna», afirma.
El alcalde establece una comparación con la conservación de la memoria del Holocausto para advertir de los riesgos de olvidar los crímenes del pasado. «Si nos olvidamos de lo que fue Hitler, de lo que hizo con los campos de concentración, y no lo recordamos, no dignificamos a esas personas que asesinaron vilmente, pues volveremos a cometer los mismos errores», advierte.
A su juicio, recordar no debe entenderse como una forma de prolongar el enfrentamiento, sino como una herramienta para impedir que se repita. «La historia y la memoria siempre son buenas para hacerlo desde el respeto y la dignidad», sostiene.
Facundo reconoce la dificultad de cerrar las heridas de una guerra civil, con vencedores y vencidos, pero insiste en que la reconciliación exige reconocer a las víctimas. «Vivimos una época oscura donde se asesinaba por pensar diferente y, al final, si queremos una unidad y queremos que el país avance, tenemos que buscar esa dignificación», indica.
El intento de reescribir el pasado
El alcalde percibe una ofensiva interesada para modificar el relato sobre la Guerra Civil y la represión franquista. «Yo creo que hay una parte interesada que quiere cambiar la historia cuando la historia quien la escribe siempre son los vencedores y no los vencidos», afirma.
Facundo reclama más pedagogía, educación y formación para que las nuevas generaciones puedan conocer lo sucedido. «Conocer la verdad siempre es bueno, conocer la realidad e intentar no cometer la misma piedra», señala.
El dirigente socialista califica buena parte de la represión como crímenes de guerra y considera imprescindible que los representantes públicos, especialmente los pertenecientes a lo que define como una derecha democrática, asuman la responsabilidad de preservar la memoria.
«Intentar que la historia no se repita» requiere, según concluye, «tener altura de miras». Facundo termina reivindicando el valor de las diferencias políticas dentro de un sistema democrático: «Siempre es bueno que seamos diferentes, que seamos una España libre y demócrata».