➤ «Dato mata relato: estamos por encima de algunos de los puertos que están dentro del grupo uno» ➤ «Hay barcos que ya están desviando sus rutas por el tema de las emisiones» ➤ «No podemos aflojar; tenemos que seguir en esta lucha desde todos los ámbitos»
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, afirma que el Puerto de La Luz mantiene abierta su reivindicación para ser reconocido dentro del grupo de grandes puertos españoles, al entender que los datos actuales ya no se corresponden con el sistema diseñado hace años por Puertos del Estado. Calzada sostiene que Las Palmas ocupa una posición «absolutamente distinta» a la que tenía cuando se fijó la actual clasificación y que la actividad portuaria exige recursos acordes con su volumen, complejidad y diversificación.
Calzada señala que el puerto de Las Palmas es el cuarto del sistema estatal, pero insiste en que su dimensión real lo sitúa «en primera división». A su juicio, el problema es que el sistema portuario «se cerró hace muchos años» y no se ha querido revisar pese a que la realidad de 2026 es diferente. «El dato mata relato», afirma, para subrayar que la Autoridad Portuaria trabaja con cifras y argumentos para demostrar que Las Palmas está por encima de algunos puertos incluidos en el grupo uno.
La presidenta sostiene que la reivindicación no responde a una cuestión de discurso político, sino a la dificultad de gestionar «un puerto de esta envergadura, con esta actividad y con esta diversificación de tráficos» con los recursos actuales. En ese sentido, recalca que el Puerto de La Luz no solo compite por volumen, sino también por la singularidad de sus tráficos y por su papel estratégico en el Atlántico medio.
El puerto y la sociedad
Calzada enmarca la celebración del programa Enclave de Puerto en la voluntad de acercar la actividad portuaria a la ciudadanía y a los medios de comunicación. Explica que la iniciativa permite «meter realmente y literalmente la comunicación, la sociedad y la ciudadanía en el puerto», con el objetivo de que los profesionales puedan ver «a pie de muelle» lo que ocurre durante una mañana de trabajo.
La presidenta considera que esa apertura es necesaria porque el puerto forma parte de la vida económica y social de Canarias, aunque muchas veces su actividad cotidiana quede lejos de la percepción pública. Por eso defiende que los medios salgan de los estudios y conozcan directamente el entorno portuario, tanto por su dimensión operativa como por su valor estratégico.
Gas natural licuado y suministro a Balearia
Uno de los asuntos abordados es el primer suministro de gas natural licuado realizado en el puerto a un buque de Balearia. Calzada aclara que el puerto no dispone de una instalación propia de GNL, sino que la operación se realiza porque la naviera trae sus propias cisternas para abastecer sus barcos. «Balearia tiene una necesidad de GNL porque sus barcos van a GNL», explica.
La presidenta precisa que lo relevante para la Autoridad Portuaria es que ese suministro se realice en el Puerto de La Luz. Las cisternas, según detalla, las trae la propia compañía dentro de su operativa, lo que permite atender sus necesidades sin que exista una infraestructura portuaria específica de gas natural licuado como la que en su día generó un intenso debate público.
El barco turco y el riesgo de apagón
Calzada también se refiere al proyecto del barco generador previsto como respaldo energético para Gran Canaria. La presidenta niega que haya habido un cambio de criterio por parte de la Autoridad Portuaria y afirma que lo que se ha producido es una búsqueda de alternativas ante una situación que considera preocupante: la falta de un emplazamiento en tierra en el norte de la isla para una instalación de emergencia.
«Me parece muy sorprendente que en la isla de Gran Canaria, en la zona mitad norte, no se haya encontrado una sola parcela de suelo donde se pueda llevar a cabo o poner una instalación», afirma. A su juicio, la propuesta llega como una «llamada de desesperación» ante la necesidad de contar con un sistema que pueda entrar en funcionamiento en caso de apagón o de caída del sistema eléctrico.
La presidenta recuerda que el puerto se opone a las soluciones que interfieren con la actividad portuaria o con sus posibilidades de crecimiento. Señala que incluso la alternativa que en un primer momento parecía «menos dañina» acababa afectando a la operativa y al desarrollo futuro del recinto. Por eso resume su posición con una frase clara: «No podemos sacrificar la actividad del puerto ni la capacidad de crecimiento del puerto que la necesitamos por un barco que va a estar a lo mejor tres, cuatro, cinco años».
Una solución de fondeo cercano
Calzada explica que la última alternativa técnica plantea un fondeo cercano, no un atraque en el Reina Sofía ni un fondeo alejado. Según afirma, la Autoridad Portuaria hace un esfuerzo «siendo consciente de la responsabilidad» que tiene para no perjudicar al conjunto de Gran Canaria, pero limita su papel a la búsqueda de una ubicación que no dañe ni interfiera en la actividad presente y futura del puerto.
La presidenta recalca que el barco estaría «solo para eso»: permanecer conectado a la red y entrar en funcionamiento únicamente en caso de apagón para verter energía. La decisión final, precisa, corresponde al Gobierno de Canarias, que se compromete a someter el proyecto a declaración de impacto ambiental, aunque por su carácter estratégico pudiera quedar exento.
Calzada afirma que esa evaluación ambiental será la que determine si el proyecto es viable o no. «Nosotros desde el puerto solamente hemos buscado una ubicación que a nosotros no nos cause ningún tipo de daño ni de interferencia presente y futura», señala, dejando claro que las cuestiones ambientales, energéticas y administrativas corresponden a las instituciones competentes.
Suez, Ormuz y el coste de los fletes
La presidenta de la Autoridad Portuaria advierte de que las consecuencias de la inestabilidad internacional no desaparecen de forma inmediata aunque se anuncie el fin de un conflicto. Recuerda que en el canal de Suez todavía hay navieras que no han recuperado la normalidad porque persisten problemas de seguridad y confianza. Por eso entiende que con Ormuz puede ocurrir algo similar.
Calzada considera que lo importante para Canarias es que la normalización del tráfico marítimo se traduzca en una bajada de los fletes. Explica que el flete concentra distintos costes, incluido el combustible, y que su reducción debería notarse en la cesta de la compra y en el precio de la gasolina. «Que esto también se note», afirma, al vincular directamente la evolución del transporte marítimo con la economía cotidiana de las familias.
La presidenta reconoce que el puerto ya tiene conocimiento de alguna ruta desviada hacia África y de decisiones tomadas por navieras que afectan al tránsito por Las Palmas. Aunque el impacto de Ormuz todavía no se aprecia con claridad, sí observa cambios en el comportamiento de determinados tráficos.
Las emisiones y la competencia desigual
Calzada advierte de que el desvío de tráficos por la normativa europea de emisiones «va a ir a más». Explica que algunos puertos del norte de Europa, como Rotterdam, Amberes o Hamburgo, están viendo cómo parte de sus operaciones se desplazan hacia puertos británicos, que quedan fuera de determinadas obligaciones europeas. En Canarias, señala, ya se perciben movimientos en esa dirección.
La presidenta afirma que la Autoridad Portuaria trabaja con Puertos del Estado, con el Gobierno de Canarias y con representantes de otras regiones ultraperiféricas para trasladar a Bruselas la realidad específica de estos territorios. Recuerda que se ha constituido la Asociación de Puertos de Regiones Ultraperiféricas Europeas y que sus representantes han mantenido reuniones con distintas direcciones generales de la Comisión Europea.
Calzada lamenta que, pese al reconocimiento formal de las regiones ultraperiféricas, la Unión Europea tienda a comparar Canarias con realidades que considera completamente distintas, como Malta, Chipre, Grecia o Islandia. «No es lo mismo», afirma, al defender que las islas tienen condicionantes geográficos, económicos y logísticos propios.
La pesca como precedente
La presidenta sostiene que Canarias ya conoce las consecuencias de decisiones europeas que no tienen en cuenta su singularidad. Cita el caso de la pesca como ejemplo de cómo el Puerto de La Luz, que llegó a ser uno de los enclaves más potentes en descarga pesquera, perdió una parte esencial de esa actividad por decisiones adoptadas en Europa para resolver otros problemas.
A partir de esa experiencia, Calzada insiste en que el puerto y las administraciones canarias no pueden bajar la guardia. «No podemos aflojar; tenemos que seguir en esta lucha desde todos los ámbitos», afirma. Para la presidenta, la defensa del trato diferenciado de las regiones ultraperiféricas no es una reivindicación abstracta, sino una cuestión que afecta directamente a la competitividad y al empleo.
La Fundación Puertos de Las Palmas
Calzada también aborda la polémica en torno a la Fundación Puertos de Las Palmas. Niega que Puertos del Estado haya exigido exactamente su liquidación, aunque reconoce que existen informes, auditorías y requerimientos que han generado tensión. La presidenta afirma que algunos movimientos tienen un componente político y que se acercan elecciones, lo que a su juicio influye en determinadas posiciones.
«Yo creo que hay personas que quieren hacer méritos dentro de sus propias siglas políticas para posicionarse y demostrar que todavía tienen algo que decir», afirma. Calzada sostiene que puede estar equivocada, pero considera que algunos actores «están haciendo méritos» y que el puerto queda situado en medio de esa disputa.
La presidenta explica que es la primera vez que se exige elevar una auditoría de la fundación al Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria. Asegura que no discute el cumplimiento de la ley y que, si debe hacerse, se hará. Pero añade que llama la atención que ahora se reclamen procedimientos que no se exigieron en etapas anteriores.
Una fundación reactivada
Calzada considera que a algunas personas puede no gustarles que la fundación se haya reactivado. Señala que se ha generado «una nueva ilusión» entre los patronos, que han aumentado los apoyos y colaboradores, y que la actividad se ha intensificado de forma notable.
La presidenta separa esa valoración del contenido concreto del informe de auditoría. Afirma que la fundación entiende que existen explicaciones y justificaciones que no se han tenido en cuenta al cerrar el informe. Al mismo tiempo, dice que es respetuosa con los auditores y que, si finalmente se determina que hay cuestiones no justificadas, habrá que actuar.
Marruecos, Dakhla y Agadir
La entrevista también aborda la competencia de Marruecos y el papel de puertos como Dakhla y Agadir. Calzada afirma que Marruecos siempre debe mirarse «por lo menos de reojo» para observar sus movimientos. En el caso de Dajla, reconoce que el riesgo es real porque no opera con las mismas reglas que los puertos canarios, lo que puede resultar más barato para navieras y armadores.
La presidenta distingue, sin embargo, entre Dakhla y Agadir. Explica que Agadir puede abrir oportunidades para empresas canarias, especialmente en servicios vinculados a la limpieza de la lámina de agua y cuestiones medioambientales. Según señala, representantes de ese puerto han mostrado interés por las prácticas y servicios desarrollados en Las Palmas.
Calzada también menciona la posibilidad de que determinados tráficos que ya existen puedan encontrar una vía de conexión más eficiente a través del Puerto de La Luz. No lo da por hecho, pero lo sitúa como una oportunidad que debe estudiarse.
Una responsabilidad política abierta
En el tramo final de la entrevista, Calzada evita cerrar la puerta a una eventual propuesta política de su partido en próximas elecciones. Afirma que depende del proyecto y del papel que se le proponga. «Siempre he sido obediente y sigo siendo obediente y leal a mi partido», dice.
La presidenta sostiene que lo importante es presentar un proyecto serio que ilusione a la ciudadanía y que, dentro de ese proyecto, cada persona debe asumir el lugar que le corresponda. «Unas veces te toca estar en primera fila y otras veces tienes que pasar al banquillo y hay que aceptarlo», afirma.
Con esa respuesta, Calzada mantiene abierta su continuidad en la esfera pública más allá de la Autoridad Portuaria, aunque evita concretar escenarios. Mientras tanto, centra su discurso en la defensa del Puerto de La Luz como infraestructura estratégica, en la revisión de su posición dentro del sistema portuario español y en la necesidad de que Canarias no quede atrapada entre decisiones estatales, europeas y geopolíticas que condicionan su competitividad.