UGT cifra en 86 millones el coste de evitar la huelga médica en Canarias

Esther Monzón y Adasat Goya | Foto: Gobierno de Canarias

Esther Monzón y Adasat Goya | Foto: Gobierno de Canarias

El sindicato reclama al Gobierno canario una negociación inmediata para mejorar guardias, libranzas y atención continuada, y advierte de que el conflicto ya afecta a listas de espera y quirófanos.

La responsable del Sindicato de Médicos de UGT en Canarias, Dácil García, afirma que la convocatoria de dos jornadas propias de huelga médica busca “ser parte de la solución” y forzar una negociación directa con la Consejería de Sanidad y el Servicio Canario de Salud. Según explica, el colectivo mantiene “la mano tendida”, pero reclama una convocatoria formal para abordar medidas que, a su juicio, dependen directamente de la comunidad autónoma.

García sostiene que el problema de fondo es una sobrecarga laboral no reconocida, especialmente en la atención continuada y las guardias. Denuncia jornadas de hasta 27 horas seguidas, descansos inferiores a 24 horas y retribuciones que considera inaceptables para la responsabilidad asumida. En el caso de las guardias localizadas, señala que hay facultativos que cobran 12 euros la hora, mientras que la guardia ordinaria se sitúa en torno a los 23 euros, lo que coloca a Canarias, según UGT, entre los territorios con peores retribuciones del Sistema Nacional de Salud.

La dirigente sindical subraya que muchas de las soluciones pueden adoptarse desde Canarias, sin esperar a cambios estatales. Entre ellas cita la regulación homogénea de las libranzas, la mejora del precio de las guardias y la implantación de un manual autonómico de atención continuada que evite diferencias entre hospitales, centros de salud e incluso profesionales de un mismo servicio.

Un conflicto con impacto económico y asistencial

UGT calcula que el coste de resolver el conflicto rondaría los 86 millones de euros anuales, una cifra que García contrapone al impacto económico y asistencial acumulado por las jornadas de huelga ya celebradas. Durante la entrevista se mencionan datos atribuidos al Servicio Canario de Salud, con decenas de miles de consultas canceladas, intervenciones aplazadas y pruebas diagnósticas suspendidas desde el inicio del conflicto.

García advierte de que la situación también está afectando a los planes especiales para reducir las listas de espera, actualmente paralizados por la protesta. A su juicio, el Gobierno canario debe sentarse “desde ya” con el comité de huelga para pactar una salida, porque los facultativos “no son un colectivo conflictivo”, pero han llegado a un límite: “O nos dan más descanso o nos pagan más”, resume.