➤ «La diferencia es que cuando hay casos de corrupción en el PSOE, se actúa inmediatamente» ➤ «Los gobiernos se cambian en las urnas o con mociones de censura» ➤ «La vivienda es la principal causa de empobrecimiento de las familias en Canarias»
La vicesecretaria del PSOE en Canarias y portavoz adjunta en el Parlamento regional, Elena Máñez, afirma que el Partido Socialista atraviesa un momento complejo, pero defiende que la organización conserva intacta su razón de ser por su papel en la protección de derechos, libertades e igualdad.
Una defensa cerrada del socialismo
La vicesecretaria del PSOE en Canarias y portavoz adjunta en el Parlamento autonómico, Elena Máñez, afirma que ser socialista significa «defender derechos, defender valores, defender la igualdad» y trabajar para que se mantengan avances como la subida del salario mínimo interprofesional o la revalorización de las pensiones. Máñez reconoce que el PSOE vive «un momento, desde luego, complejo», pero rechaza que los casos judiciales abiertos en torno al entorno del presidente del Gobierno definan lo que significa ser socialista.
Máñez sostiene que el partido mantiene una base sólida después de más de 140 años de historia y niega que pueda desaparecer por la situación política actual. «Le aseguro que no, porque tenemos una base muy fuerte que es nuestra militancia», afirma. La dirigente socialista señala que el PSOE está presente «en todos los rincones de este país» y que su fuerza procede de las personas que abren sedes, trabajan en los municipios y defienden un proyecto político ligado a la construcción democrática de España.
La portavoz adjunta socialista en el Parlamento canario afirma que habla «desde el corazón» cuando defiende la vigencia del proyecto socialista. Dice que los motivos que la llevaron a afiliarse siguen estando presentes y considera que son incluso más necesarios en el contexto actual. «Todo aquello por lo que un día decidí afiliarme en el Partido Socialista y que me llevó a la militancia en el Partido Socialista sigue estando vigente y sigue siendo necesario, pero ahora más que nunca», señala.
Corrupción, justicia y «lawfare»
Máñez admite que el debate público está marcado por las causas judiciales y por las investigaciones que afectan a personas vinculadas al PSOE, pero insiste en diferenciar entre responsabilidades individuales y el conjunto del partido. «El Partido Socialista, la diferencia es que cuando hay casos de corrupción, actúa inmediatamente», afirma. Añade que, si alguien ha cometido una conducta contraria a la legalidad, «que caiga todo el peso de la ley».
La dirigente socialista sostiene que los casos de corrupción le producen rechazo desde sus valores personales y políticos. «Como militante socialista, además, me repele en los que son mis valores más profundos», afirma. Al mismo tiempo, reclama esperar a que los procedimientos judiciales se resuelvan y advierte contra la construcción de titulares a partir de indicios todavía no probados.
Máñez defiende el respeto a la justicia, pero sostiene que también debe poder hablarse del uso político de los procedimientos judiciales. Afirma que «parece que en este país ya no se puede opinar sobre la justicia» y recuerda que, según plantea el exjuez Baltasar Garzón, el concepto de lawfare existe cuando se hace un uso de la justicia o del derecho que no responde a su razón de ser. «Eso no quita, vaya por delante, el respeto a la justicia», subraya.
La dirigente socialista dice que no se puede poner en duda de forma sistemática a ninguno de los poderes del Estado, ni a la política, ni a la justicia, ni a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Sin embargo, afirma que existen ocasiones en las que se observan indicios de un uso de la justicia «no acorde a la razón de ser de esa justicia y ese derecho». En ese contexto, menciona el caso Kitchen como ejemplo de una actuación que, a su juicio, supone el uso del aparato del Estado para proteger al Partido Popular.
El entorno de Pedro Sánchez
Máñez defiende la presunción de inocencia en los procedimientos que afectan al hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, y a la esposa del jefe del Ejecutivo, Begoña Gómez. En el caso del hermano de Pedro Sánchez, afirma que las testificales contradicen algunos elementos de los informes policiales y sostiene que, por lo conocido hasta ahora, «todo parece indicar que no ha habido ningún tipo de comportamiento» irregular.
La vicesecretaria socialista en Canarias insiste en que Pedro Sánchez ni siquiera era presidente del Gobierno cuando se produjo el procedimiento cuestionado en torno a la plaza del conservatorio. «Es que no se sostiene por ningún lado», afirma. Máñez señala que prefiere seguir confiando en la justicia porque, de lo contrario, se estaría poniendo en cuestión la propia democracia.
Sobre Begoña Gómez, Máñez afirma que «ahora mismo no hay pruebas» y califica algunas instrucciones judiciales de «absolutamente kafkianas». La dirigente socialista considera que se han producido «investigaciones prospectivas» y sostiene que algunos casos serán estudiados en el futuro «como lo que no debe ser la instrucción de un procedimiento». Aun así, asegura que confía en que finalmente impere la justicia.
Elecciones, moción de censura y continuidad del Gobierno
Máñez rechaza que la situación política obligue necesariamente a un adelanto electoral y recuerda que en democracia existen mecanismos establecidos para cambiar gobiernos. «Los gobiernos se cambian en las urnas o con mociones de censura, que es un instrumento legítimo, democrático, que existe», afirma. Por ello, sostiene que quienes quieran un cambio de Ejecutivo deben presentar una moción de censura o esperar a las siguientes elecciones.
La dirigente socialista admite que la legislatura es «la más compleja de la historia» por la ausencia de mayorías claras y por la necesidad de pactar con grupos muy distintos. Sin embargo, defiende que, pese a esa dificultad, el Gobierno ha logrado aprobar leyes y desplegar políticas sociales. Cita la subida de las pensiones conforme al IPC, el incremento del salario mínimo interprofesional y la aprobación de distintas normas como ejemplos de esa acción política.
Máñez afirma que merece la pena agotar la legislatura para seguir impulsando políticas que repercuten en la ciudadanía. Reconoce que el modelo parlamentario actual obliga a acuerdos permanentes, pero sostiene que esa pluralidad es la que ha elegido la ciudadanía y que probablemente será habitual en el futuro. A su juicio, la falta de mayorías absolutas obliga a un esfuerzo extraordinario de negociación, pero no invalida la continuidad del Gobierno.
Pedro Sánchez y Ángel Víctor Torres como referentes
Máñez considera que Pedro Sánchez sigue siendo el gran referente nacional del PSOE. Afirma que el presidente del Gobierno «ha demostrado que, a pesar de todos los intentos de acabar antidemocráticamente con él», mantiene un proyecto de país basado en políticas progresistas, crecimiento económico y reducción del desempleo. La dirigente socialista matiza que, al hablar del paro, se refiere a la tasa más baja en España desde 2008, no a la más baja de Europa.
La vicesecretaria socialista defiende que Sánchez cuenta con su apoyo personal como militante y con el reconocimiento por la gestión desarrollada en contextos de gran complejidad. «Lo que ha hecho Pedro Sánchez en estos años, en contextos de absolutamente complejidad, para mí merece un reconocimiento», afirma. También rechaza la imagen negativa que, según dice, se intenta trasladar permanentemente del presidente del Gobierno.
En Canarias, Máñez identifica a Ángel Víctor Torres como el principal referente del PSOE. Señala que el actual ministro y expresidente autonómico ha ganado las últimas elecciones celebradas en las Islas y lo presenta como el pilar del partido en el Archipiélago. Al mismo tiempo, subraya que el PSOE se construye desde el ámbito local, con alcaldes, alcaldesas, concejales y militantes en cada municipio.
La amenaza de los pactos entre PP y Vox
Máñez afirma que el PSOE es más necesario que nunca por el avance de los pactos entre el Partido Popular y Vox en distintas comunidades autónomas. A su juicio, esos acuerdos ponen en riesgo derechos y libertades consolidados. La dirigente socialista menciona las leyes de igualdad y las normas contra la violencia de género como ejemplos de políticas que, según afirma, la derecha y la extrema derecha quieren desmantelar.
La portavoz adjunta socialista sostiene que el PSOE debe actuar como un frente para impedir retrocesos. «Vamos a seguir siendo ese frente para evitar que haya retroceso en derechos y libertades en este país», afirma. Máñez advierte de que un eventual Gobierno nacional de PP y Vox tendría consecuencias especialmente graves para Canarias por su condición de región ultraperiférica y por ser puerta de entrada de la migración.
La dirigente socialista admite que el PSOE ha perdido las últimas elecciones frente a mayorías de PP y Vox, pero afirma que su partido trabaja para que esa situación no se repita. «Vamos a trabajar para que la ciudadanía sienta y vea que este país sigue necesitando una alternativa de progreso», señala. A su juicio, el reto socialista consiste en demostrar que sigue existiendo una opción política capaz de proteger derechos, sostener los servicios públicos y evitar retrocesos sociales.
La vivienda como causa de empobrecimiento
Máñez sitúa la vivienda como uno de los principales problemas de Canarias y responsabiliza al Gobierno autonómico de no aplicar medidas disponibles para contener los precios. «La vivienda en Canarias especialmente es la principal causa de empobrecimiento de las familias», afirma. La dirigente socialista señala que las Islas combinan salarios bajos con alquileres disparados, lo que provoca que muchas familias trabajadoras no puedan hacer frente al coste de una vivienda.
La portavoz adjunta del PSOE en el Parlamento canario afirma que más de la mitad de la población tiene dificultades para afrontar gastos imprevistos a final de mes y que el encarecimiento de los alquileres agrava la pobreza infantil. Según sostiene, cuando las familias destinan una parte excesiva de sus ingresos a pagar vivienda, se deterioran sus condiciones de vida y aumentan las situaciones de vulnerabilidad.
Máñez recuerda que la vivienda es una competencia autonómica y que existe una ley estatal que permite limitar el precio de los alquileres en zonas tensionadas. Afirma que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha solicitado esa medida y que el Gobierno de Canarias debería aplicarla. También reclama la aprobación del decreto del complemento a la vivienda de la renta canaria de ciudadanía, que considera una obligación pendiente del Ejecutivo regional.
La dirigente socialista sostiene que el Gobierno de Canarias no ha sido capaz de aprobar ese decreto en tres años pese a que los informes identifican el binomio de bajos salarios y alquileres desorbitados como una de las principales causas de empobrecimiento. Máñez afirma que el PSOE ha denunciado esta situación y ha propuesto medidas, pero acusa al Ejecutivo autonómico de no aplicarlas.
Un partido que reivindica su papel
Máñez concluye que el PSOE seguirá existiendo porque mantiene una base militante fuerte y una función política que considera imprescindible. Frente a quienes auguran su desaparición, la dirigente socialista afirma que acudirá «con mi carnet» para demostrar que el partido continúa. Su defensa del socialismo se apoya en la idea de que la organización no depende solo de sus dirigentes nacionales, sino de una red territorial extendida por todo el país.
La vicesecretaria del PSOE en Canarias reconoce que el momento político es difícil, pero sostiene que precisamente en situaciones de crisis es cuando el partido debe explicar con más claridad sus posiciones. Afirma que el PSOE debe seguir defendiendo políticas progresistas, derechos sociales, igualdad y protección de las personas vulnerables. Para Máñez, el debate sobre la corrupción y los procesos judiciales no anula la vigencia de un proyecto político que, según afirma, sigue siendo necesario para España y para Canarias.