Manuel Miranda: «El crecimiento en Canarias, sobre todo en turismo, tiene que ser muy controlado»

Manuel Miranda | Foto: Gobierno de Canarias

Manuel Miranda | Foto: Gobierno de Canarias

➤ «Tenemos que afrontar el reto demográfico desde dos puntos de vista: la Canarias vaciada y las islas que reciben muchísima población» ➤ «Hay que estar muy pendientes de que no se desvirtúen ni nuestra historia ni nuestras tradiciones» ➤ «Sacar un planeamiento en Canarias es muy complejo»

El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda, afirma que el crecimiento económico, turístico y poblacional de las islas obliga a una planificación «muy controlada» para evitar nuevas tensiones sobre el agua, la energía, la vivienda y los servicios públicos. El responsable autonómico sostiene que Canarias afronta al mismo tiempo el despoblamiento de determinadas zonas y la presión demográfica de otras, con especial intensidad en las islas orientales y en los espacios costeros.

La complejidad del planeamiento

Miranda dice que la suspensión del Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria supone «una gran pena» porque se trata de un documento que ha requerido años de tramitación y cuya paralización no ayuda a la isla. Explica que los instrumentos de ordenación pueden tardar «10 o 15 años» en completarse y que, durante ese periodo, la normativa cambia, lo que genera inseguridad y nuevas exigencias legales.

El consejero afirma que «la complejidad legal» de cualquier documento de planeamiento es muy elevada por la acumulación de requisitos ambientales, urbanísticos y administrativos. A su juicio, el problema no está solo en el contenido técnico de los planes, sino también en el procedimiento: «Tú estás desarrollando un plan, tienes que pedir un informe, pongamos al Ministerio de Defensa, el Ministerio de Defensa tiene seis meses para devolver ese informe».

Miranda sostiene que la nueva ley que prepara el Gobierno canario busca reducir trámites redundantes y acortar plazos siempre que sea posible dentro del marco legal. «Si una ley básica te dice que tiene que emitir un informe, habrá que emitirlo, pero si te da plazo entre 45 días y 60 días, pues nosotros nos iremos a los 45 días», señala.

Oficinas virtuales para los municipios pequeños

El consejero destaca el funcionamiento de las oficinas virtuales de reto demográfico, creadas para apoyar a los ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes, que suelen tener estructuras administrativas y oficinas técnicas limitadas. Según explica, estas oficinas prestan apoyo en informes de planeamiento, subvenciones, normativa, licencias y otros documentos administrativos que después son refrendados por los funcionarios municipales.

Miranda afirma que la iniciativa ha permitido a muchos municipios dar «un salto cualitativo» y mejorar su capacidad de respuesta. «Muchos alcaldes nos han manifestado que les ha dado un impulso y les ha dado un paso hacia adelante tener esta oficina», indica. Añade que la acogida por parte de la FECAM y de los ayuntamientos ha sido «excelente».

El responsable autonómico considera que este tipo de herramientas son fundamentales para que los pequeños municipios puedan conceder licencias, tramitar subvenciones y atender a la ciudadanía «en tiempo y forma». A su juicio, la mejora de la capacidad administrativa es una condición indispensable para mantener población y actividad económica en los territorios más frágiles.

Vertidos y obras hidráulicas

Miranda se refiere también a los problemas de depuración de aguas en Fuerteventura y, en particular, en Puerto del Rosario. Explica que la capital majorera cuenta con una depuradora de unos quince años que se ha quedado limitada en su capacidad, por lo que la construcción de un depósito de cabecera resulta clave para regular los flujos de entrada y facilitar el tratamiento de las aguas residuales.

El consejero señala que esa obra llevaba «cinco o seis años» estancada por problemas con la empresa adjudicataria y con su ejecución, pero que ya ha sido desbloqueada. No obstante, subraya que la actuación más importante será la segunda etapa de la estación depuradora, con una financiación de 15 millones de euros, que el Gobierno prevé licitar próximamente. «Ahí es quizás el salto importante en la isla, en Fuerteventura, en Puerto del Rosario, para la depuración de las aguas», afirma.

Miranda critica, además, la falta de avances en un convenio estatal de obras hidráulicas para Canarias. Asegura que el Gobierno autonómico defiende que la financiación se transfiera a la comunidad autónoma para que, en coordinación con los cabildos, se distribuyan las actuaciones en función de las necesidades insulares. «No por oportunidad política en función de colores, si esta isla es ahora más afín o menos afín al Ministerio», señala.

El consejero afirma que las relaciones con el Ministerio son «prácticamente inexistentes» y que el Ejecutivo canario ha solicitado una reunión con el secretario de Estado para exponer las necesidades de financiación. Como objetivo inmediato, plantea que en 2026 se mantenga la subvención de 20 millones de euros destinada a infraestructuras hidráulicas en el Archipiélago.

Incendios y protección civil

Miranda confirma que el dispositivo contra incendios de 2026 ya está operativo y que, desde el 1 de junio, estarán disponibles los medios personales, materiales y aéreos en las islas con mayor riesgo forestal. Explica que ya se han celebrado reuniones con los cabildos, el Estado y la comunidad autónoma para coordinar los recursos.

El consejero advierte de que las previsiones de la Aemet apuntan a un verano más cálido, en un contexto en el que las lluvias de los últimos meses han generado abundante vegetación. «La hierba está muy alta, el combustible está muy vivo y nos podemos encontrar con algún incendio que depende de la hora del día y cuando se produzca nos puede generar algún susto», afirma.

Miranda defiende el uso de nuevas tecnologías para prevenir y detectar incendios. Cita las patrullas acordadas por el Cabildo de Tenerife con el Ministerio de Defensa, el proyecto piloto con sensores en La Palma, el empleo de drones y la incorporación de un nuevo helicóptero del Gobierno de Canarias que se instalará en El Hierro. No obstante, insiste en que «la base de la prevención, más que la extinción», está en las campañas informativas y de autoprotección.

El consejero sostiene que Protección Civil está siendo reforzada con más presupuesto, más personal y una mayor capacidad técnica. Recuerda que, al asumir el cargo, tuvo que afrontar la dirección de un plan de emergencias desde la sala del 112, una experiencia que le hizo tomar conciencia de que «un gran incendio puede ocurrir en cualquier momento y las consecuencias pueden ser devastadoras».

Crecimiento turístico y capacidad de carga

Miranda afirma que Canarias arrastra déficits de planificación porque no se previeron adecuadamente las consecuencias del crecimiento turístico, económico y poblacional. «Si tenemos un crecimiento turístico muy amplio y muy grande, al final quienes son residentes son los servicios y las infraestructuras», señala.

El consejero sostiene que estas tensiones han provocado emergencias hídricas, eléctricas y de otros tipos, especialmente en islas como Lanzarote y Fuerteventura. A su juicio, la situación obliga a estudiar la capacidad de carga del territorio y a planificar mejor el futuro. «El crecimiento en Canarias, y sobre todo en materia turística, tiene que ser muy controlado, porque lo que viene después es una carencia de todo tipo», afirma.

Miranda indica que el Parlamento ha aprobado recientemente que el Gobierno prepare estudios de capacidad de carga para determinar «hasta dónde podemos llegar». Sin embargo, advierte de que la planificación futura debe ir acompañada de medidas urgentes para corregir carencias ya existentes en agua, depuración, energía e infraestructuras.

Dos Canarias y un tercer fenómeno

El consejero explica que el reto demográfico en Canarias tiene, al menos, dos caras. Por un lado, está la «Canarias vaciada», vinculada a las islas verdes y a los municipios con dificultades para atraer inversión, actividad económica y población. Por otro, se encuentran territorios como Lanzarote y Fuerteventura, donde ocurre «todo lo contrario» y la llegada de nuevos residentes genera fuertes demandas sobre servicios e infraestructuras.

Miranda añade un tercer fenómeno: en islas centrales como Tenerife y Gran Canaria, las costas y las ciudades se están superpoblando mientras los municipios de interior, medianías y cumbres pierden habitantes. Por ello, defiende políticas de cohesión territorial que refuercen la agricultura, el comercio local, la actividad rural y los servicios en los pueblos.

El consejero afirma que el objetivo debe ser equilibrar el territorio: permitir que algunas zonas puedan crecer y, al mismo tiempo, contener el ritmo de expansión de las áreas sometidas a mayor presión. «Tenemos que jugar con una serie de medidas que, por un lado, tienen que potenciar que unas islas puedan crecer y otras que no crezcan al ritmo que están creciendo», señala.

Capital extranjero y vivienda vacacional

Miranda advierte de que el territorio canario vive una transformación muy rápida y difícil de prever. Señala que en Fuerteventura se observa la llegada de capital extranjero a asentamientos rurales del interior, espacios que inicialmente estaban pensados para el crecimiento familiar o del entorno más cercano.

El consejero explica que esta nueva realidad genera necesidades que no estaban previstas, desde el consumo de agua hasta la depuración o el mantenimiento de piscinas. «La vivienda vacacional se ha instalado en todos lados, eso son demandas de todo tipo, no consume lo mismo una familia que continuamente cambiando familias, rellenando piscinas», afirma.

Miranda considera que la situación exige una evaluación continua y la adopción constante de medidas. A su juicio, los cambios demográficos y económicos obligan a revisar las previsiones tradicionales sobre el uso del territorio y los servicios públicos.

Identidad y convivencia

El consejero se refiere también al peso de la población llegada de fuera en Fuerteventura, donde, según afirma, la población nacida en la isla «no llega al 40%». Miranda no descarta que en el futuro pueda haber alcaldes de otras nacionalidades, dado el volumen de población externa incorporada a la vida insular.

No obstante, subraya que esta realidad debe gestionarse sin perder la identidad local. Afirma que muchas personas que llegan de fuera son conscientes de la necesidad de conservar la isla y contribuyen a ello, pero advierte de que las instituciones deben estar vigilantes. «Hay que estar también muy pendientes de que no se desvirtúen ni lo que es la historia, ni todo lo que tiene que ver con nuestras tradiciones, porque si no, nos perdemos», concluye.