El alcalde, Andrés Martínez, afirma que el proyecto Primavera Offshore Wind perjudica al litoral, al sector pesquero y a la actividad económica vinculada a los núcleos costeros del municipio.
El alcalde de Arico, Andrés Martínez, se muestra contrario al proyecto Primavera Offshore Wind, una plataforma eólica marina flotante prevista frente a la costa y actualmente en exposición pública, al entender que sus efectos recaen directamente sobre el municipio. Martínez afirma que el Ayuntamiento ya ha presentado alegaciones, como hizo anteriormente frente a otro proyecto similar, y sostiene que el rechazo no supone una oposición general a las energías renovables. «Nosotros podemos estar de acuerdo y, digamos, de alguna manera vemos positivamente todo lo que tenga que ver con las energías renovables, con el interés general, pero evidentemente no siempre coincide con los intereses del municipio de Arico», señala.
El regidor advierte de que la instalación puede generar «un perjuicio al sector pesquero, un perjuicio al propio comercio» y un impacto visual relevante sobre el litoral. Según la nota municipal, el Ayuntamiento considera que el proyecto, aunque se localiza en la Zona II de aguas del Puerto de Granadilla, tiene un área de influencia que alcanza al litoral de Arico tanto en el plano ambiental como socioeconómico, con la ocupación de más de 441.000 metros cuadrados de superficie marina y una incidencia directa sobre la actividad pesquera vinculada al municipio.
Martínez subraya que la cercanía de la instalación a la costa agrava la oposición municipal. Frente a parques marinos situados a gran distancia del litoral en otros países, afirma que este proyecto «no va sino a 500 metros de la costa» y que, por tanto, «el impacto visual sí sería importante, claramente». El alcalde sostiene que la elección de esa ubicación responde a la búsqueda de fondos marinos con menor calado, pero insiste en que esa solución traslada el problema al municipio y a sus núcleos costeros.
Alegaciones y defensa del litoral
El alcalde explica que el Ayuntamiento solicita una prórroga para fundamentar de manera minuciosa sus alegaciones y que el rechazo se basa especialmente en la afección sobre el ecosistema marino. «Ahí hay una zona de cebadales, hay zonas de, digamos, de un ecosistema marino muy importante, que tiene que ver también con el sector pesquero, y que también se ve muy afectado», afirma.
Martínez sitúa entre las principales preocupaciones la afección sobre Tajao, uno de los referentes del litoral ariquero, donde la pesca y la restauración forman parte esencial de la economía local. El alcalde afirma que este núcleo «vive exclusivamente de lo que es la pesca» y que el proyecto supondría «un descalabro económico y social». Además, lamenta que en Arico se acumulen distintas infraestructuras energéticas y ambientales sin una planificación consensuada con el municipio, al señalar que también existen frentes abiertos con parques eólicos y fotovoltaicos en tierra y con el complejo ambiental. Por ello, defiende un modelo de desarrollo «sostenible, equilibrado» que permita conservar «esa esencia de pueblo» que, a su juicio, caracteriza al municipio.