Carlos Sánchez: «El PP no tiene ningún problema en pactar con Vox»

Carlos Sánchez en los estudios de El Espejo Canario

Carlos Sánchez en los estudios de El Espejo Canario

➤ «Vamos a ganar las elecciones y vamos a ser primera fuerza política en Gran Canaria» ➤ «Estamos negociando con Onalia Bueno. Yo no lo escondo ni lo he escondido nunca» ➤ «Fue un error apartar a Bravo de Laguna de la candidatura al Cabildo de Gran Canaria»

Carlos Sánchez, presidente de la gestora del Partido Popular en Gran Canaria y diputado nacional por la provincia de Las Palmas, afirma que asume la dirección insular del partido porque se lo pide el presidente regional, Manuel Domínguez, y porque entiende que su formación necesita «dar un paso al frente» para recuperar peso político en la isla. El dirigente popular sostiene que Gran Canaria vive el final de una etapa de gobiernos de izquierda y se marca como objetivo que el PP pase de ser tercera fuerza a ganar las próximas elecciones insulares.

Sánchez aborda varias cuestiones: la reorganización interna del PP grancanario, la posible candidatura al Cabildo, las negociaciones con Onalia Bueno y con Asamblea de Vecinos, el papel de Jimena Delgado en Las Palmas de Gran Canaria, la relación con Vox y la crisis política nacional. En todos ellos, el diputado nacional combina prudencia sobre las decisiones orgánicas con un discurso muy directo sobre la necesidad de recuperar el poder institucional.

Un partido en reconstrucción

Sánchez explica que acepta presidir la gestora del PP de Gran Canaria porque se lo pide su partido y porque mantiene una militancia de larga trayectoria. «Me lo han pedido, me lo pidió mi presidente regional. Y yo milito en el PP desde que tengo 19 años», señala. Añade que ha pasado por etapas distintas, tanto dentro como fuera de la política, pero que cuando su organización le reclama, responde: «Si mi partido lo necesita y me lo pide, pues doy un paso al frente».

El nuevo responsable insular interpreta que el PP debe aprovechar un cambio de ciclo. Recuerda que en mayo del próximo año se cumplirán casi 16 años desde la última victoria popular en Gran Canaria, en 2011, con José Miguel Bravo de Laguna como candidato al Cabildo. Sánchez formó parte de aquella lista y reivindica esa etapa como el último periodo en el que, a su juicio, la institución insular tuvo «un gobierno en condiciones».

El dirigente popular sostiene que desde entonces la isla ha vivido «12 años de comunismo y socialismo, tanto en Las Palmas de Gran Canaria como en la isla», y considera que ahora «toca el momento de cambio». A su juicio, ese cambio coincide con una tendencia nacional favorable al PP que también debe trasladarse a Gran Canaria.

«Tenemos equipo, tenemos programa, sabemos lo que tenemos que hacer», afirma. En esa línea, insiste en que el PP grancanario debe poner en valor sus propuestas: «Yo siempre digo que el PP de Gran Canaria es el partido con las ideas más claras acerca de lo que necesita Gran Canaria».

El recuerdo de Bravo de Laguna

Sánchez admite que el PP cometió un error al apartar a José Miguel Bravo de Laguna tras la etapa en la que el partido gobernó el Cabildo con mayoría suficiente y pacto con Coalición Canaria. Preguntado por aquella decisión, responde de forma clara: «Sí, fue un error».

El presidente de la gestora precisa que no atribuye aquella decisión únicamente al caso Oasis, sino al criterio político de la dirección regional de entonces. Recuerda que José Manuel Soria, como presidente regional, consideró en aquel momento que Bravo de Laguna no era la persona adecuada para continuar. Sánchez asume que aquella decisión no fue solo individual, sino colectiva: «Ahí nos equivocamos todos, ¿no? Porque al final las decisiones del presidente regional, al final las validamos todos los que conformamos a ellas».

El dirigente popular evita presentar aquella etapa solo como un episodio interno y la conecta con la situación actual del PP. Afirma que su partido debe a Gran Canaria «trabajo, esfuerzo» y la reversión de la situación política de la isla. Desde esa premisa, sostiene que su objetivo es claro: «Vamos a ganar las elecciones, estoy convencido de ello, que vamos a ser primera fuerza política en Gran Canaria».

La incógnita de su candidatura

Sánchez no confirma si será candidato al Cabildo de Gran Canaria, pero tampoco lo descarta. Preguntado directamente, responde: «No lo sé». Sin embargo, admite que podría ser una evolución natural desde la presidencia insular del partido: «No le digo que no porque puede ser algo natural, digamos, si presides el Partido Popular en Gran Canaria, pasar al Cabildo».

El diputado nacional matiza que esa posibilidad no está hablada con Manuel Domínguez y recuerda que actualmente tiene responsabilidades en el Congreso de los Diputados. Explica que es portavoz de Insularidad, con asuntos relacionados con Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, además de adjunto de Interior, área desde la que trabaja cuestiones de seguridad.

Sánchez reconoce que su especialización política reciente ha estado más orientada hacia esos ámbitos nacionales, pero insiste en que el partido le pide ahora asumir la organización insular. Por eso evita cerrar la puerta a cualquier escenario: «No le puedo confirmar ni desmentir».

Onalia Bueno y Marco Aurelio Pérez

El presidente de la gestora confirma que el PP mantiene negociaciones con Onalia Bueno, alcaldesa de Mogán, y expresa su deseo de integrarla en su equipo. «Estamos negociando con Onalia. Yo no lo escondo, además no lo he escondido nunca», afirma.

Sánchez no confirma si Bueno podría ir como número uno o número dos en una eventual candidatura al Cabildo, pero la elogia de forma expresa. «Ella es una mujer muy valiosa, tiene mucho apoyo en Mogán, es una líder, tiene un gran empuje y yo la quiero en mi equipo», señala. Añade que el proceso no se limita a una persona, sino que incluye estructuras municipales que el PP quiere pactar e integrar donde sea posible.

El dirigente popular reconoce que los acuerdos electorales no son sencillos porque afectan a personas, equilibrios locales y, en ocasiones, «rencillas» que trascienden lo político. Aun así, se muestra satisfecho con el avance de las conversaciones y las compara con el acuerdo con Marco Aurelio Pérez y Asamblea de Vecinos.

Sobre Pérez, Sánchez es aún más tajante. Afirma que quiere convencerlo para que vuelva a ser candidato en San Bartolomé de Tirajana: «Lo voy a convencer como sea». Lo define como «un tipo fiable» para un municipio «tan complicado, tan complejo y de tanta importancia» como San Bartolomé de Tirajana. También destaca su formación, experiencia y vinculación con el PP: «Es pepero total».

Según Sánchez, las heridas que llevaron en su día a la salida de Pérez y a la creación de Asamblea de Vecinos están en vías de cerrarse. Asegura que en las próximas semanas se formalizará una integración total de AV en el PP y concluye: «Volveremos todos a la Casa Popular».

Jimena Delgado y Las Palmas de Gran Canaria

Sánchez expresa una opinión muy favorable sobre Jimena Delgado, actual referente del PP en Las Palmas de Gran Canaria y compañera suya en el Congreso. «Tengo un concepto extraordinario de Jimena», afirma, usando la forma con la que se refiere a ella durante la entrevista.

El dirigente popular la define como una persona «muy formada, muy comprometida» y destaca su capacidad de trabajo: «Trabaja 24-7. A mí me encanta. Cero chismes. Leal. Lo tiene todo». Sin embargo, evita confirmar si volverá a ser candidata a la Alcaldía, porque recuerda que la designación de candidatos en capitales de provincia corresponde a la dirección nacional del partido.

Sánchez explica que la decisión sobre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife se toma en Génova, aunque escuchando a las direcciones insular y regional. Afirma que esa decisión podría llegar «a final de junio, principio de julio, antes del verano».

El presidente de la gestora defiende también a Delgado frente a la acusación de haber judicializado en exceso la vida municipal. Sánchez sostiene que la diputada cumple con su deber cuando pone en conocimiento de los tribunales hechos que le llegan de forma formal y oficial. «No tuvo más opción que denunciar», afirma.

Al mismo tiempo, admite que la judicialización de la política puede tener consecuencias graves. Reconoce que él mismo ha vivido persecución política y judicial, y que ese tipo de procesos pueden dañar a personas inocentes. «Sin duda que lo sé», afirma cuando se le plantea que esas vías pueden terminar afectando a quien no ha cometido ningún delito.

Su propia experiencia judicial

Sánchez recuerda su propia trayectoria y afirma que ha sido una persona perseguida políticamente y sometida a numerosos procedimientos judiciales de los que ha salido inocente o con los casos sobreseídos. «Quizás haya pocas personas que hayan sido tan investigadas como a mí», señala.

El dirigente popular atribuye esa situación a una forma de entender la política que, en determinados momentos, lleva a judicializarlo todo. Recuerda su etapa como concejal de Urbanismo en Santa Brígida y asegura que muchos expedientes de licencias urbanísticas acababan en los juzgados.

Sánchez afirma que esa experiencia no lo ha convertido en una persona temerosa. Al contrario, se define como alguien seguro de sí mismo y dispuesto a tomar decisiones cuando cree que son buenas para su municipio, su isla o su ciudad. «Soy valiente en la toma de decisiones», afirma. Y añade: «La cobardía no ha formado parte de mis defectos. Tengo otros muchos, pero la cobardía no».

Vito Quiles y la derecha mediática

La entrevista aborda también la relación de Sánchez con Vito Quiles, sobre quien el dirigente popular dice mantener un trato personal porque es compañero de facultad de su hija. Sánchez explica que el vídeo grabado con él a las puertas del Congreso surge de una conversación espontánea.

El presidente de la gestora evita convertirse en defensor de Quiles, pero lo describe como «un chico valiente». Ante las críticas que lo presentan como activista de extrema derecha y no como periodista, Sánchez responde preguntando qué significa extrema derecha y sostiene que Quiles defiende posiciones que él asocia con la derecha: «Defiende la unidad de España, defiende la Constitución, está en contra del comunismo».

Sánchez no oculta que las formas de Quiles pueden gustar más o menos, pero enmarca su presencia en el Congreso dentro de una manera «disruptiva» de actuar en el periodismo y en la política. El episodio sirve de antesala a una cuestión más amplia: la relación del PP con Vox y los posibles pactos después de las próximas elecciones.

Sin problema para pactar con Vox

Sánchez afirma de forma rotunda que no tendría problema en pactar con Vox si fuera necesario para formar gobierno. Preguntado directamente, responde: «Ninguno». Aclara que él defiende al Partido Popular y que su objetivo es ganar con mayoría absoluta, pero asume que puede ser necesario llegar a acuerdos con formaciones ideológicamente cercanas.

El diputado nacional expresa su preferencia por el PP frente a Vox, pero plantea la alternativa en términos muy claros: «Entre el comunismo y pactar con un partido más ortodoxo a la derecha que nosotros, pues prefiero pactar con Vox». Añade que esa es, a su juicio, la situación que puede producirse en España si el PP no alcanza una mayoría suficiente.

Sánchez afirma que ojalá el PP consiga una gran mayoría como la de Alfonso Rueda en Galicia, pero reconoce que todo apunta a que necesitará ser «apuntalado» por Vox. Ante esa posibilidad, contrapone un acuerdo con Vox a la continuidad de gobiernos de izquierda que, según sostiene, están formados por «separatistas, por comunistas y por incluso ex-criminales de sangre».

En el ámbito de Gran Canaria, Sánchez no cierra la puerta a pactos con Vox, municipalistas o formaciones como Primero Canarias, pero introduce matices. Afirma que dependerá de quién sume más, de la estabilidad, del programa, de las propuestas y de las personas. También recuerda que antes de hablar de pactos tendría que ser candidato y ganar las elecciones.

La crisis nacional y Pedro Sánchez

En clave nacional, Carlos Sánchez considera improbable un adelanto electoral. Aunque reconoce que se ha equivocado en otras ocasiones al interpretar los movimientos del presidente del Gobierno, afirma: «Yo creo que no va a haber adelanto electoral. Yo creo que tampoco va a haber un superdomingo. Y yo creo que él va a estar hasta el último día posible que le permita la Constitución».

El diputado nacional señala que la posición del PNV es relevante, pero recuerda que históricamente los nacionalistas vascos han apoyado al PSOE en la mayoría de ocasiones. Aun así, admite que las manifestaciones recientes de Aitor Esteban son contundentes.

Sánchez sostiene que el Gobierno central carece de mayoría parlamentaria real y denuncia que España no tenga presupuestos. Afirma que, como diputado, tiene tres obligaciones constitucionales: elaborar leyes, controlar al Gobierno y tramitar presupuestos. Y lamenta no haber podido cumplir esa última función: «Voy a ser uno de los pocos diputados en la historia de España, junto con mis compañeros, que no vamos a tramitar un presupuesto».

El dirigente popular interpreta esa situación como una anomalía parlamentaria. «Si tienes un gobierno, es porque tienes una mayoría que sustenta ese gobierno. No hay», afirma. A su juicio, Pedro Sánchez ha construido un sistema político alrededor de su interés personal y su supervivencia.