La Policía Canaria refuerza el control en puertos para evitar que la culebra real llegue a otras islas

Policía Autonómica | Foto: Gobierno de Canarias

Policía Autonómica | Foto: Gobierno de Canarias

El Grupo de Medio Ambiente intensifica los operativos con Gesplan para detectar ejemplares ocultos en vehículos y frenar el comercio ilegal de especies invasoras.

El agente Omar Encinar, del Grupo de Medio Ambiente del Cuerpo General de la Policía Canaria, afirma que la erradicación de la culebra real de California en Gran Canaria es ya «muy difícil», por lo que las administraciones centran sus esfuerzos en controlar su expansión y evitar que la especie se desplace a otras islas del Archipiélago.

Una especie sin depredadores naturales

Encinar explica que la culebra real de California no cuenta en Canarias con depredadores naturales, lo que dificulta su control y favorece su consolidación en el territorio. El agente señala que se trabaja desde distintas administraciones, entre ellas el Gobierno de Canarias, el Servicio de Biodiversidad, el Cabildo de Gran Canaria, Gesplan, el Seprona y el propio Grupo de Medio Ambiente de la Policía Canaria.

El control de la especie se realiza fundamentalmente mediante capturas. Encinar indica que los operarios de Gesplan, a través del programa específico de control de culebras, intensifican estos trabajos especialmente durante los meses de mayo, junio, julio y agosto, cuando los ejemplares aumentan su actividad después del periodo invernal.

Cuatro núcleos en Gran Canaria

El agente afirma que la culebra está asentada en cuatro núcleos principales de Gran Canaria. El foco más importante se localiza en los términos municipales de Telde y Valsequillo, a los que se suman zonas en Gáldar, San Bartolomé de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria.

Encinar señala que los métodos de captura utilizados son «bastante efectivos», aunque el aumento de ejemplares y la capacidad de reproducción de la especie hacen que el problema continúe siendo relevante. A medida que avanzan los años, añade, también aumenta el número de capturas gracias a los dispositivos desplegados.

El riesgo de llegar a otras islas

La prioridad actual de la Policía Canaria es impedir que la culebra real se disperse hacia otras islas. Encinar explica que esa llegada puede producirse de dos maneras: de forma intencionada, vinculada al comercio ilegal de especies, o de forma accidental, cuando un ejemplar viaja oculto en un vehículo.

El agente recuerda que entre 2015 y 2017 el Grupo de Medio Ambiente realizó un trabajo intenso de ciberpatrullaje para detectar anuncios de venta de culebras reales de California en redes sociales y plataformas digitales. Según afirma, ese comercio se ha reducido de manera notable gracias a la actuación policial y a una mayor concienciación ciudadana sobre el daño que estas especies causan a la biodiversidad de Canarias.

Culebras ocultas en los bajos de los vehículos

Encinar advierte de que la vía accidental sigue siendo una amenaza. Las culebras pueden refugiarse en los bajos de los vehículos y viajar en barco sin que el propietario del coche sea consciente de ello. Al llegar a otra isla, el animal puede salir del vehículo y generar una nueva entrada de la especie en un territorio hasta entonces libre de ella.

Por este motivo, la Policía Canaria desarrolla operativos en puertos junto al Servicio de Biodiversidad y Gesplan. El objetivo es detectar ejemplares que puedan viajar como «polizones» y controlar también el transporte o posesión de especies exóticas que puedan suponer un riesgo ambiental.

Unidades caninas especializadas

Uno de los elementos centrales de estos controles es el uso de unidades caninas de Gesplan. Encinar explica que los perros están adiestrados para detectar la culebra real de California y otras especies exóticas invasoras, como la ardilla moruna.

El agente compara este trabajo con el que realizan los perros policiales especializados en la detección de droga. En este caso, los animales localizan la presencia de la especie invasora y marcan el punto en el que se encuentra el ejemplar, lo que facilita la intervención de los equipos especializados.

Concienciación ciudadana y vigilancia policial

Encinar insiste en que la colaboración ciudadana es fundamental para frenar la expansión de especies invasoras. Afirma que la sociedad canaria ha adquirido una mayor conciencia sobre el problema que representa la culebra real para la biodiversidad de las islas.

El agente subraya que el trabajo policial no se limita a los puertos, sino que también incluye la vigilancia del comercio ilegal y del transporte de especies. Advierte de que la tenencia y circulación de determinados animales puede provocar un «daño importantísimo» al ecosistema canario, especialmente en un territorio insular con especies autóctonas vulnerables.