La CSIF reclama un «reseteo» en la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria tras la dimisión de la jefa del cuerpo

Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria | Foto: Ayuntamiento de LPGC

Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria | Foto: Ayuntamiento de LPGC

El sindicato considera que la pérdida de confianza en la dirección policial era «irreversible» y reclama una nueva etapa con más cercanía, liderazgo y mejor clima laboral.

El delegado sindical de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, Fran Melián, afirma que el cuerpo necesita «un reseteo» tras la dimisión presentada por la jefa policial, Carmen Delia Martín, y asegura que la plantilla desea abrir una nueva etapa marcada por un mejor ambiente laboral y una gestión más cercana.

Melián señala que la renuncia de la responsable policial llega después de un deterioro progresivo de las relaciones internas y tras la pérdida de confianza de los sindicatos en la dirección del cuerpo. «El colectivo tiene ganas de que haya una nueva energía y que el clima laboral vuelva a fluir», sostiene. 

La denuncia contra el acuerdo sindical

El representante sindical explica que la dimisión se produce después de que la jefa policial presentara una denuncia relacionada con un acuerdo alcanzado entre los sindicatos y el Ayuntamiento durante el conflicto laboral vivido en los últimos meses.

Según indica, los representantes sindicales todavía no han tenido acceso al contenido completo de la demanda, aunque asegura que la presentación de esa acción judicial generó «sorpresa» dentro del colectivo.

«La jefatura no formaba parte de esas negociaciones y, aunque hubiera alguna irregularidad, ninguna responsabilidad recaía sobre la jefa del cuerpo», afirma Melián. 

El delegado sindical sostiene que el conflicto interno llevaba tiempo agravándose y recuerda que los sindicatos unidos llegaron incluso a solicitar formalmente el cese de la responsable policial por considerar que existía «una gestión interna incorrecta».

Un problema enquistado

Melián considera que las tensiones no son recientes y asegura que las discrepancias entre la plantilla y la jefatura se fueron «enquistando» con el paso del tiempo.

Entre las principales críticas, menciona la aplicación «arbitraria» de algunos acuerdos laborales y la falta de respuesta por parte de la administración municipal ante las denuncias planteadas por los representantes sindicales.

«Lejos de corregirse la situación, permaneció en el tiempo y eso provocó una pérdida progresiva de confianza que terminó siendo irreversible», afirma. 

El dirigente sindical añade que la situación de falta de personal y de medios materiales también ha contribuido al deterioro interno del cuerpo policial.

Incertidumbre sobre la futura jefatura

Aunque Carmen Delia Martín ha presentado su dimisión, Melián aclara que continúa todavía en funciones mientras se resuelve el relevo al frente del cuerpo.

En este contexto, menciona la posibilidad de que el exjefe policial Carlos Saavedra Bliches pueda regresar a la jefatura después de haber solicitado judicialmente su reincorporación tras la anulación de su despido.

«Por orden de sucesión le correspondería ostentar la jefatura», apunta el representante sindical. 

No obstante, la CSIF evita posicionarse sobre nombres concretos y pone el foco en el perfil que debe asumir la nueva dirección policial.

La petición sindical

El sindicato reclama que la próxima persona que lidere la Policía Local tenga «cercanía», capacidad de liderazgo y habilidad para resolver conflictos internos dentro de un colectivo integrado por alrededor de 500 agentes.

Melián insiste en que el deterioro del clima laboral termina afectando también al servicio que se presta a la ciudadanía y, en algunos casos, incluso a la seguridad de los propios policías.

«Pedimos una jefatura que haga que todo fluya mejor y que no afecte al servicio ni a la integridad de los agentes», señala. 

Responsabilidad del Ayuntamiento

El delegado sindical subraya además que el problema no puede atribuirse únicamente a la jefatura policial y considera que el Ayuntamiento tiene una responsabilidad directa en la situación generada durante los últimos años.

Recuerda que es la administración municipal quien designa a los responsables policiales y quien debe dotar al cuerpo de los recursos humanos y materiales necesarios.

«Es difícil dirigir la Policía Local cuando no existen los medios necesarios y, a veces, quien está al frente tiene que hacer triquiñuelas para poder mantener cierta eficacia», afirma.